Festival de Málaga | Sección oficial ‘El despertar de las hormigas’, la mujer y el peso de la maternidad

  • La cineasta Antonella Sudasassi firma una bella cinta sobre el empoderamiento femenino en una comunidad rural de Costa Rica

Daniella Valenciano, Antonella Sudasassi y José Esteban Alenda. Daniella Valenciano, Antonella Sudasassi y José Esteban Alenda.

Daniella Valenciano, Antonella Sudasassi y José Esteban Alenda. / Jorge Zapata / Efe (Málaga)

Isabel está atrapada en su propia maternidad. Isabel está dirigida por cuñadas y suegras. También por un marido que no sabe entenderla. Isabel sigue trasladando a sus hijas los roles aprendidos. Isabel siente como la ahoga el peso de la tradición sin poder abandonar sus quehaceres diarios. En la cotidianidad de un pueblo costarricense anclado en el tiempo la directora Antonella Sudasassi ha levantado su proyecto artístico en torno a la mujer, su sexualidad y su papel en una sociedad fundamentalmente machista.

El despertar de las hormigas es el hermoso largometraje sobre la juventud que llega tras el corto dedicado a la niñez y que precede al documental que retratará la adultez con visión de género. Sudasassi y la actriz protagonista, Daniella Valenciano presentaron ayer la película en la Sección Oficial del Festival de Málaga tras su paso por la Berlinale.

La película, realizada “con mucho esfuerzo” por las dificultades económicas del cine en Costa Rica, “surge porque tenía ganas de contar una historia sobre esas mujeres fuertes que siempre está ahí para los demás, llenas de disposición y servicio, sobre la maternidad, sobre qué pasa cuando es ella la que decide no tener más hijos, sobre el machismo y esa costumbre que hace que una madre se olvide de sí misma”, comenta la directora.

La protagonista de la cinta 'El despertar de las hormigas' La protagonista de la cinta 'El despertar de las hormigas'

La protagonista de la cinta 'El despertar de las hormigas' / Jorge Zapata / Efe (Málaga)

Y esa reflexión cobra especial sentido en un contexto rural en el que sigue siendo “la realidad de muchas familias, donde se toman las decisiones en función de lo que esperan de ti los demás y no lo que tú quieres”, comenta Sudasassi. También buscaba con este proyecto “retratar cómo las abuelas y las madres, a través de la costumbre, siguen repitiendo los patrones, esos que hay que cortar”, apunta la cineasta.

El 80% del reparto de la película no es profesional, lo que dota a la cinta de una gran naturalidad. Por contra, esto necesitó de un trabajo previo de integración del equipo en el pueblo de tres o cuatro meses. Primero en la fase de escritura del guión y después en los preparativos y el rodaje. “Nos involucramos con la gente, hubo que acostumbrarla a las cámaras, a que sintieran esa familiaridad que buscábamos”, indica la directora.

Para la actriz Daniella Valenciano, que viene del mundo del teatro, “lo más importante era la interacción con los demás, acercarme a ellos como lo harían los amigos, la familia”. El reto con las niñas era acercarse a ellas “como una mamá, que los vínculos fueran auténticos, que la unión se sintiera verdadera”, señala la protagonista.

La espontaneidad estuvo también lograda por la ausencia de ensayos. Los actores lideraban la escena y se jugaba con la improvisación. “Eso se tenía que notar delante de la cámara”, añade Sudasassi, una de las cineastas que está abriendo un importante camino en su país. “Cuando yo estudiaba en Costa Rica, en toda su historia, se habían hecho diez o doce películas, ahora se hacen diez o doce al año”, indica.

Aún así hay temas como la sexualidad femenina que siguen siendo tabú. “Por eso no queríamos exponer una situación violenta, una confrontación. Pretendemos generar diálogo y reflexión, retratar a gentes con las que el público empatice y les haga pensar que quizás lo que hacen no está bien”, concluye la realizadora. En verano se estrenará El despertar de las hormigas en los cines españoles.

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