Entrevista José Antonio Montilla | Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y Asuntos Constitucionales “Si pensamos en un consenso de todos para reformar la Constitución, nos olvidamos”

  • El catedrático de Derecho Constitucional y diputado socialista por Granada renueva en un cargo que es clave para la gobernabilidad de España en un momento tan complejo

José Antonio Montilla, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes José Antonio Montilla, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes

José Antonio Montilla, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes / Alex Cámara (Granada)

José Antonio Montilla, como político procedente de la vida académica, se ha caracterizado siempre por la moderación y una gran capacidad de diálogo. Tras la “insatisfacción” de las últimas legislaturas, ahora apela a la valentía política para afrontar una larga lista de reformas importantes en España. Aunque es consciente de que harán falta los mayores esfuerzos para obtener las mayorías necesarias en las Cortes, el secretario de Estado es optimista ante la posibilidad de sacar los cambios adelante, aunque sea gracias a determinadas abstenciones.

–¿En un momento político como éste, de minorías parlamentarias, su función como enlace entre el Gobierno y las Cortes es más importante que nunca?

–Ahora somos 155. En la XII legislatura era una situación más débil, con 84. Construir ahí una mayoría era muy complicado, pero ahora, al tener el gobierno el apoyo de dos grupos parlamentarios la posición es mejor, aunque todavía nos faltan unos cuantos votos que hay que conseguir.

–¿Puede depender mucho el éxito de este Gobierno de las personas que hacen ese trabajo en su Secretaría?

–Nosotros actuamos como puente y todo lo que engrasemos mucho mejor. Lo que sí somos es un poco omnipresentes porque estamos en relación diaria con todos los Ministerios y con todos los grupos parlamentarios. 

–¿Qué va a hacer falta para engrasar bien esa maquinaria, tanto la interna como la de fuera?

–Internamente es importante establecer protocolos de funcionamiento que ya están en marcha que hacen que la relación del Gobierno con los dos grupos parlamentarios que lo apoyan funcionen correctamente. Unas pautas que todos sabemos.

–¿Pero todo eso es nuevo en el Gobierno de coalición?

–Si, es nuevo pero tenemos que actuar como un Gobierno único. A mis efectos da igual que sea el grupo socialista que el grupo de Unidas Podemos. Cuando yo me reúno con los asesores parlamentarios de los 22 ministerios yo le puedo asegurar que no sé distinguir cuáles son de un Ministerio de UP o de otro cuyo ministro es del PSOE. Para nosotros son iguales. Hacia dentro funcionamos hablando mucho y con protocolos y hacia fuera, hacia los restantes grupos parlamentarios, creo que lo más  importante es tener muchas políticas que desarrollar y políticas interesantes, políticas a las que no se pueda decir que no por parte de los otros grupos políticos, de manera que configures las mayorías que necesitas. Hay una gran cantidad de proyectos legislativos que hemos ido amasando durante todo este tiempo y que ahora queremos poner en marcha...

–Había un gran tapón...

–Si claro, porque la Mesa (del Congreso) bloqueó todos nuestros proyectos, sistemáticamente. Por el fraudulento método de ampliar de manera indefinida el plazo de enmiendas. Nunca se cerraban los plazos y no se podía seguir con la tramitación. Esa fórmula ya está en los manuales de Derecho Constitucional como una forma fraudulenta de actuar... PP y Cs impidieron que desarrolláramos estos proyectos legislativos. Lo más que pudimos hacer fueron algunos decretos leyes tomando medidas concretas...

–Un atajo que fue muy criticado.

–No podíamos llevar el proyecto legislativo entero, lo que hacíamos es coger las medidas más urgentes, que cabían en ese instrumento, pero para nosotros era una insatisfacción. Pero ahora, en esta legislatura, que tenemos el Gobierno y creemos que podemos tener las mayorías necesarias, por supuesto vamos a desarrollar todo ese programa legislativo. La ley de cambio climático, la ley de igualdad en el empleo y la ocupación, la ley de eutanasia...

José Antonio Montilla José Antonio Montilla

José Antonio Montilla / Alex Cámara (Granada)

–¿Llegará el momento de presentar iniciativas a las que sí se puede decir que no, por usar su propia expresión? Cuestiones en las que la mayoría no está asegurada...

–Sí, sin duda, va a hacer falta un esfuerzo de mucho hablar, de mucho dialogar, explicar por qué determinadas medidas son necesarias hasta que consigamos la mayoría necesaria. Que unas veces será de 176, pero otras veces no van a ser necesarios ni siquiera los 176, simplemente con tener más a favor que en contra, ya lo puedes conseguir.... Con abstenciones. Pero creo que somos capaces de convencer a los otros grupos o a la mayoría de que esas medidas son buenas, porque creo que hay una mayoría social ahora mismo en España que comparte el programa de Gobierno del PSOE y UP. Y eso se puede plasmar en las votaciones.

José Antonio Montilla José Antonio Montilla

José Antonio Montilla / Álex Cámara (Granada)

–¿Temen que todo eso vaya a estar condicionado por el discurrir de la mesa de diálogo sobre Cataluña?

–Nosotros siempre queremos separar. Ahora bien, la mesa de diálogo también nos parece muy importante. Si algo nos identifica es que no queremos conflicto, queremos acuerdo y queremos cohesión. La cohesión social es el grueso de nuestro programa electoral y del acuerdo de gobierno, la cohesión ambiental, que también es un eje fundamental, pero también la territorial. Creemos que el conflicto de Cataluña hay que abordarlo. Hemos vivido 10 años nefastos de 2010 a 2020. Algo se ha hecho muy muy mal desde una perspectiva política para que aumentara tanto el porcentaje de independentistas en tan pocos años, sin contar con la escalada de conflicto que no puede seguir... 

–¿Cree que esto se entiende así en el resto de España, en Granada por ejemplo, donde fue elegido diputado? ¿Comprende el temor a tener un Gobierno de España sujeto a Cataluña?

–Nosotros para nada nos podemos sentir coaccionados por nadie porque entonces no lo haríamos. Creemos que hay que darle una salida, una solución al conflicto. No porque nos sintamos coaccionados. Por supuesto que garantizando la igualdad entre todos los españoles, eso es que está en la Constitución. No escuchamos cuando dicen esas cosas de que vamos a discriminar... Forma parte del ruido que genera la derecha política. Para nosotros eso está fuera del debate. La igualdad entre los territorios es un principio que establece la Constitución, una exigencia que respetamos. 

–En esta nueva legislatura se ha agregado una nueva función a su Secretaría, que es la de Asuntos Constitucionales. ¿Esto es nuevo porque ahora es más necesario?

–Es nuevo. Se ha creado una nueva estructura que se encarga de los asuntos constitucionales y la coordinación jurídica del gobierno. Me ha hecho bastante ilusión que me encarguen también esa tarea. Existió en la época de Zapatero y ahora la hemos recuperado.

–Hablar de cambios constitucionales es casi siempre abrir la caja de los truenos. En su situación se aúnan las perspectivas del experto y del político.

–Desde la Universidad he dicho muchas veces que si una constitución no se cambia para adaptarse a la realidad se convierte en obsoleta. Eso desde la política lo sigo manteniendo, con la prudencia que debe tener siempre un político. Sabiendo que los cambios no son fáciles. Pero a mí no me asusta. Lo que es muy extraño es que en España no se hagan reformas constitucionales. En cualquier país europeo se hacen decenas de cambios. En España no y ya va siendo anormal la situación. Eso no significa que de pronto vayamos a abrir en canal toda la Constitución.

–¿Cuál es la principal urgencia?

–Hay algunas reformas que son simples y que se pueden abordar ya. Y que las iniciamos en los meses tras la moción de censura. Como los artículos donde se utiliza una terminología inadecuada. Donde puede haber un amplio consenso se puede reformar. También presentamos ya la reforma de los aforamientos políticos, que también entendíamos que podría haber un amplio acuerdo. La cuestión es sobre qué aspectos de la Constitución puede haber un acuerdo amplio y abordar su reforma con normalidad, sin estridencias. Tiene que ir adaptándose, unas cosas serán más fáciles, otras más complicadas y otras a lo mejor empezamos a hablar de ellas y no se termina. Pero evidentemente el titulo VIII, el referido a la organización territorial del Estado sería conveniente que por lo menos se hablara sobre su reforma, se creara una comisión y que se pudiera al menos tantear las posibilidades de llegar a un acuerdo. De tener el porcentaje suficiente para reformarlo.... Para reformar la Constitución hacen falta unas mayorías, pero si pensamos en un consenso de todos para reformar la Constitución, nos olvidamos. Se trata de las mayorías que ella misma establece, si lo que queremos es una reforma.

Sedición: “La redacción de los delitos contra el orden constitucional es de otro siglo y no está armonizada con la de otros países europeos”

–Nada más empezar esta legislatura ya han hablado de cambios en el Código Penal... ¿Es una prioridad modificar el delito de sedición?

–El paquete es muy amplio, se pone el foco en eso pero es uno más de las muchas cuestiones que se han planteado por un Gobierno que va a ser muy reformista. La reforma de los delitos sexales, de los delitos medioambientales... Pero también se ha advertido que en la regulación de los delitos contra el orden constitucional, hay una redacción que es de otro siglo. Ha quedado  completamente anticuada y además no está armonizada con la de otros países europeos. Y cuando hemos tenido que pedir que se nos reconozcan esos tipos en otros Estados, siempre nos han dicho que no, tal y como estaba definido en este Código... Lo importante es que tengamos la mente abierta y una capacidad reformista, cuando algo vemos que no funciona bien, que tengamos la suficiente valentía y consistencia para decir que esto hay que modificarlo.

"Moreno Bonilla parece que compite con Madrid a ver quién es el opositor del Gobierno de España”

–¿Desde Andalucía están encontrando gran oposición política por parte del presidente Juanma Moreno?

–Parece que compite con Madrid por ver quién es el opositor del Gobierno de España, a diferencia de otras actitudes como las que tienen por ejemplo en Galicia o Castilla León, que son de más diálogo y de encontrar soluciones que beneficien a su ciudadanía. Moreno Bonilla ha optado por enfrentarse directamente en lugar de resolver los problemas. Ése no es el mejor camino, me parece una mala estrategia. Pero es que los planteamientos ideológicos que está desarrollando son antagónicos a los que quiere desarrollar el Gobierno progresista de España. En materia de educación, sanidad o servicios sociales se palpa que directamente no cree en ese carácter público de esos sectores y es muy difícil gestionar algo en lo que no crees. Si no crees en la educación pública, si no en que el modelo ideal es el concierto y que a través del cheque cada padre lleve a su hijo al colegio privado que prefiera, difícilmente vas a poder gestionar un sistema público. Ahí el choque ideológico, tal y como se ha configurado el Gobierno andaluz con Vox y Ciudadanos, está claro. Y si ese choque ideológico lo quieres llevar a la relación institucional entonces te encuentras con situaciones como las que estamos viviendo, que no es lo que mantienen otras Comunidades Autónomas gobernadas por el PP.

–Ni Galicia ni Castilla León tienen a Vox. ¿Cree que ésa es la clave?

–Ese elemento no lo podemos olvidar. No podemos dejar pasar la influencia de Vox en las políticas de los gobiernos del PP. Donde está Vox actúan de una manera, dígase Madrid, Andalucía o Murcia; donde no está Vox, dígase Galicia o Castilla León, actúan de otra muy distinta. Conclusión, quien marca la política de la derecha española en este momento es Vox. 

PSOE-A: “Estamos en el momento de las políticas y no de perdernos en cosas internas de los partidos”

–En su partido, ¿cree que ha llegado el momento de que el PSOE andaluz abra un debate sobre renovación o la posible sucesión de Susana Díaz?

–No , creo que estamos en el momento de desarrollar políticas para la ciudadanía y no de perdernos en cuestiones internas de los partidos. No, no, no... Los procesos ya llegarán en su momento, pero eso de estar durante años hablando de nosotros mismos es un error y además la ciudadanía siempre nos lo hace pagar cuando ocurre. Ahora las políticas, en el Gobierno de España, en la oposición en Andalucía, en los ayuntamientos y en diputaciones.... Y luego, cuando lleguen los procesos congresuales, será el momento de hablar del partido.

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