España

Rajoy desvela hoy el enigma

  • La continuidad de Sáenz de Santamaría parece un hecho aunque podría repartirse la vicepresidencia. Como la de Fátima Báñez, reubicada en Economía o en Industria. Se despejarán las dudas a partir de las 18:00.

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No tiene el aura del misterio del pelo de los ángeles, ni el del Arca perdida o el de las piedras de Ica, pero el organigrama y los miembros del Gobierno que Mariano Rajoy desvelará hoy ha sido un imposible oscuro objeto de deseo para su entorno desde que fuera investido presidente el sábado. El ex presidente Aznar gustaba de darse tono con su cuaderno azul, donde apuntaba los nombres de sus futuros ministros antes de darlos a conocer urbi et orbi. Y lo abría y cerraba ante los periodistas mientras las uñas caían. Rajoy, menos teatral, se abona a un mutismo tal que ni su corte periodística más próxima rasca bola. Es posible que hasta el propio jefe del Ejecutivo no lo tenga todo del todo claro, pero hoy desvelará el gran enigma de la composición del nuevo Consejo de Ministros.

Se da por descontada la continuidad de Soraya Sáenz de Santamaría. No está claro si compartirá galones con otro vicepresidente, aunque en el PP se preguntan si mantendrá intacto su enorme poder, que comprende numerosas atribuciones: ministra de la Presidencia, portavoz del Gobierno, presidenta de la Comisión General de secretarios de Estado y subsecretarios (que designa los temas que se elevan al Consejo de Ministros), mando en plaza sobre el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), etc.

Además de la de la fiel y efectiva número dos, se da por segura la continuidad de Rafael Catalá (Justicia), Fátima Báñez (Trabajo, hasta ahora), Íñigo Méndez de Vigo (Educación, y también trasvasable a otro departamento) o Isabel García Tejerina (Agricultura).

Rajoy inició su mandato en 2011 con el menor número de ministros de la historia de la democracia, 13, dos menos que el anterior de José Luis Rodríguez Zapatero, al fusionar Educación y Cultura y desaparecer Ciencia e Innovación. En todo caso, la renovación se extenderá sobre medio Gabinete.

Hay tres carteras vacantes: Fomento (Ana Pastor es la nueva presidenta del Congreso de los Diputados); Industria (José Manuel Soria tuvo que dimitir) y Sanidad (Alfonso Alonso hizo la maleta como candidato a lehendakari). Y habrá que buscar nuevos titulares de Defensa (Pedro Morenés saldrá con seguridad por deseo expreso propio) y quizá Economía, de ser cierta la marcha que Luis de Guindos anunció hace casi un año, aunque Rajoy lo considera imprescindible de cara a las arduas negociaciones con Bruselas sobre el déficit y los ajustes que se avecinan. Álvaro Nadal, jefe de la Oficina Económica del Gobierno, es otro posible recambio para De Guindos.

Al frente de Educación, Íñigo Méndez de Vigo ha espantado con discreción y tino el fantasma de Wert -el ministro peor valorado de la era Rajoy-, aunque según dicen por el Congreso, Pablo Casado sería un buen recambio más mediático (y pertinente, pues ha defendido la Lomce desde la tribuna del Congreso varias veces), que podría desplazar a Méndez de Vigo a Exteriores, aunque Jorge Moragas es el que más suena al mando de la diplomacia. El titular, José Manuel García-Margallo, se ha desenvuelto con solvencia y no parece carne de adiós al Ejecutivo y podría ser redirigido naturalmente a Industria, con su marca España bajo el brazo.

Todo lo contrario que el titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, con su ley mordaza a cuestas y la penitencia de sus conspiraciones con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña. No obstante, entre bastidores cuentan que podría ser recolocado en Defensa dada la estima en que le tiene el presidente al ministro que condecoró a la Virgen del Amor con la Medalla al Mérito Policial. La onubense Fátima Báñez es otra debilidad de Rajoy, a la que quiere premiar con un ascenso (¿Economía? ¿Industria?). Para renegociar esa reforma laboral, en el punto de mira de toda la oposición, se hacen cábalas sobre un golpe de efecto: el ex líder de CCOO José María Fidalgo. Qué mejor que un ex sindicalista para traer la añorada paz social.

Otras ilustres dudas con nombre propio flotan en el ambiente. ¿Repetirá Cristóbal Montoro, aun quemado por la amnistía fiscal? ¿Qué ministerio ocupará María Dolores de Cospedal? Su lugar natural parece Fomento (fue consejera de Transportes en Madrid).

Dios (Rajoy) dirá (hoy).

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