España

Podemos admite que no tiene todavía definidos los ejes de su modelo territorial

  • El partido prepara su desembarco en Cataluña con tres descartes políticos: CiU, PSC y PP no entrarán en su juego de alianzas "El federalismo no es nuestra apuesta", advierten

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El grito que en España personifica Podemos se convierte en Cataluña en la independencia o, más correctamente, en el derecho a decidir. Un 80% de los catalanes lo exigen aunque dos tercios prefiriesen quedarse en casa el pasado 9-N, y el soberanismo, con CiU y ERC a la cabeza, aprovecha esa ola indignada para mixtificar deseos y realidades. Pero el partido de Pablo Iglesias rompe poco a poco ese molde sociológico y político. Las encuestas más recientes (una de El Periódico y otra del Centro de Estudios de Opinión) convierten a Podemos en la primera opción para el votante catalán en las próximas elecciones generales con hasta 12 escaños sobre un total de 47, mientras que el CEO la sitúa como quinta fuerza en el Parlament con 10-11 asientos y por delante de ICV y Ciudadanos. Estas proyecciones, sumadas a la hipótesis nada irreal de que Artur Mas adelante los comicios regionales, empujan a forjar contrarreloj una estructura catalana de la que, por ahora, la politóloga Gemma Ubasart, profesora en la Universidad de Gerona, es principal portavoz.

Pese al carácter embrionario de Podemos, el mensaje más abstracto es también el más sorprendente: "De momento no tenemos un modelo definido de territorio. En principio, no apostamos por el federalismo, pero si se abre el melón de 1978 la prioridad es aceptar que España es un país de países y a partir de ahí debatir sobre el molde en el que la ciudadanía y los distintos pueblos del Estado se sientan más cómodos", explica Ubasart.

Podemos no aclara si apuesta por una reforma constitucional o un texto que parta de cero. Tampoco facilita siglas con las que entenderse en el futuro español pese a que todo indica que las Cortes que se alumbren en 2015 serán las más atomizadas de la historia reciente. "No hay temas tabú", indica la portavoz catalana. "Nuestra propuesta pasa en cualquier caso por respetar las diferentes culturas políticas y sensibilidades nacionales para buscar después la mejor solución". El PSOE, por ejemplo, sugiere una reforma federal que, curiosamente, mantendría los privilegios fiscales del País Vasco y Navarra, tal y como ha admitido su secretario general, Pedro Sánchez. El PP de Mariano Rajoy duda en público y transige en privado: en La Moncloa están dispuestos a blindar competencias autonómicas y negociar una Agencia Tributaria cogestionada con la Generalitat para enfriar el secesionismo. En los meses que vienen, Iglesias y su equipo deberían perfilar más esta cuestión aunque hacerlo suponga quizás perder votos en ese viaje programado al centro.

Más partidario hoy por hoy de los conceptos que de las concreciones, Podemos señala que "Cataluña tendrá que reconstruirse no desde la utopía sino desde el realismo". Esa frase les desmarca de ERC, partidaria de una declaración unilateral de independencia tras las elecciones, pero conserva la premisa de su idea nuclear: Ubasart recuerda que defenderán con uñas y dientes el derecho a decidir "de cualquiera de las regiones del Estado español que quiera accionar esa posibilidad".

Más allá del omnipresente debate identitario, Podemos baraja en Cataluña las mismas líneas maestras que en el conjunto del país. Habrá una lucha encarnizada contra la corrupción. "Quien habla de una nación nueva y limpia [en referencia al president Mas] es el líder de un partido que tiene la sede embargada por el caso Palau, pero es que la lista de escándalos es interminable: casos Pujol, Pretoria, Mercurio, Innova...". Las ramificaciones y salpicaduras de estas y otras tramas lleva a Ubasart a descartar pactos con tres formaciones: "CiU, PSC y PP han mostrado un comportamiento muy similar al de las élites españolas. Será casi imposible entendernos con ellos".

El otro frente de batalla será el freno a las políticas de austeridad. "Cataluña fue el laboratorio donde se aplicaron los primeros recortes a partir de 2008, sobre todo en salud, educación y asistencia social. El 15-M tuvo aquí un carácter distinto. La denuncia de los tijeretazos estuvo más presente", describe la politóloga. Para achicar agua, al igual que en la escala nacional, el planteamiento consistirá, primero, en articular un "plan de rescate ciudadano con políticas de choque que redistribuyan la riqueza" y, segundo, en afianzar "servicios clave de cualquier sociedad que se considere digna: sanidad, educación, Seguridad Social".

Ubasart ni se postula ni se descarta como número uno en Cataluña. Actualmente cuenta con el aval de Iglesias, que no es poco, aunque nominalmente todo proceso designador esté sometido a la voluntad de la militancia. En las listas, avanza, habrá "pluralidad de perfiles, edades y procedencias territoriales".

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