Pepe Cerezo | Experto en medios y transformacion digital

"Acabaremos diciendo a nuestros hijos y nietos que un día internet fue gratuito"

"Acabaremos diciendo a nuestros hijos y nietos que un día internet fue gratuito" "Acabaremos diciendo a nuestros hijos y nietos que un día internet fue gratuito"

"Acabaremos diciendo a nuestros hijos y nietos que un día internet fue gratuito" / juan carlos muñoz

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Pepe Cerezo (Madrid, 1967), lleva más de 15 años trabajando en proyectos digitales, con especial atención a la estrategia y el desarrollo de nuevos negocios. En Los medios líquidos, título de su último libro, explica los cambios transversales que sufre el periodismo de hoy en día y predice un futuro más cambiante y más "líquido". Una realidad que está cada vez más presente en todo tipo de productos, en la necesidad de digitalizarse y de conocer los gustos y preferencias de los usuarios, mediante la clave de todo este proceso: el Big Data.

-Estamos asistiendo a una transformación profunda del producto, de la distribución y del comportamiento de los usuarios.

-Efectivamente, es un cambio que tiene impacto también en el negocio y cuyos elementos no los podemos desligar unos de otros, por eso digo que es líquido, las fronteras entre lo que era producto, entre lo que era parte del negocio, se desdibujan.

"La economía digital rige los modelos de negocio de los medios: o aprendes o te quedas fuera"

- ¿Cuáles son las nuevas reglas del juego?

-Tal y como explico en mi libro, he tratado de aunar en un modelo cinco claves para cambiar los medios tradicionales y hacer lo mismo, pero en un canal nuevo. Es así como hablo de la economía de la nube, en la que se produce una transformación de productos en servicios. El segundo punto es la intranet social; es decir, la bidireccionalidad que existe hoy en día entre emisor y usuario, donde la gente participa y ellos mismos crean parte del producto o servicio. Por otro lado, está la distribución, donde el acceso a la información se ha vuelto obicua; y, por último, el internet de las cosas, que tiene que ver con la robotización.

-La inteligencia artificial que unos critican y otros defienden.

-Estamos viendo que la información y los algoritmos que la manejan, aprenden de sí mismos con el matching learning e inteligencia artificial, y esto puede terminar sustituyendo o enriqueciendo lo que hacen por ejemplo las redacciones. En el New York Times o The Guardian, ya hay robots que pueden hacer el seguimiento de la bolsa y hacer una noticia a través de unos inputs. Está todavía por ver cómo afecta eso al sector periodístico, pero vemos que es un agente transformador, por supuesto.

- Una de las claves es hacer un seguimiento de los modelos de consumo de los usuarios digitales.

-Esa es la base, lo que hace diferenciarte es el data, el conocimiento del usuario: qué ven, por qué pagarían e incluso dónde están. ¿Cuál es el éxito de las plataformas de doble cara? Unir oferta y demanda sin tener un producto concreto: airbnb no tiene camas, uber no tiene coches y facebook no tiene contenidos. Por eso, creo que una de las grandes aportaciones de mi libro es estructurar un modelo que explique, por ejemplo, por qué se está viviendo la guerra entre uber y taxi, la importancia del control del usuario y del data.

-¿Se está captando la atención de los jóvenes?

-Las marcas y los medios han intentado atraerlos, son los usuarios del futuro y los que crean tendencia, con Instagram o Youtube. Estos son los dos modelos de comportamiento de plataformas de doble cara que muestran muy bien el comportamiento de los jóvenes y por qué la necesidad de estar ahí.

-¿Los periodistas se están involucrando en este nuevo negocio?

-Por necesidad. El sector en su conjunto se ha dado cuenta de que o aprendes esas reglas o estás fuera, por suerte o por desgracia; es como la gravedad. La economía digital es la que rige los modelos de negocio de los medios, los usuarios están ahí; o aprendes o te quedas fuera.

-¿Se está abandonando el papel?

-Hay que ver para qué sirve cada canal y cómo se puede sacar partido. Existe un posicionamiento en el que parece que la gente que viene del mundo digital está en contra del papel y no es verdad. El papel era bueno para ciertas cosas, y lo sigue siendo para una reflexión, por ejemplo. Para estar informado de la actualidad en tiempo real, tienes el móvil. Por lo que tiene que encontrar su espacio, que ya no va a ser el que era hace cinco o diez años. No es un tema vinculado a la crisis, es un cambio de modelo al que adaptarse.

-Existió, no obstante, una crisis publicitaria

-Claro, existió. Todos los modelos de transformación muy profundos siempre van unidos a cambios y a crisis. Y está por ver si no habrá futuras, esto no ha hecho más que empezar. Ya se ha visto que los diez últimos años han sido mucho más profundos que los cincuenta anteriores. Yo creo que la robótica y todo lo que queda por venir va a tener un cambio social muy revelador.

-¿Se terminará pagando por el contenido?

-Estoy convencido. En la economía hay dos ejes: o tú pagas por un producto o servicio como usuario, o lo paga alguien intermedio, como la publicidad. Lo segundo no es sostenible para todos los medios y hay que buscar otros modelos de negocio, pero hay uno que parece inevitable, que es pagar por ver el contenido. Yo siempre digo una frase: nosotros diremos a nuestros hijos y nietos, "yo conocí un internet gratuito". Eso se acabó.

-Lo que se mantiene es la importancia de hacer un buen periodismo

-Es lo primero. Lo local, la relación con el usuario y la cercanía, son fundamentales. Eso sumado a dar la mejor información de la Semana Santa, cuáles son los restaurantes buenos, dónde puedo dormir o qué está pasando. Quien sea capaz de dar un servicio que me de valor, yo pagaré por él.

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