bádminton campeonato del mundo 2018

A las puertas de la historia

  • Carolina Marín se mete en la final tras ganar a la china He Bingjiao por 13-21, 21-16 y 21-13

  • Nadie ha logrado tres títulos mundiales

  • Juega hoy a las 9:00 hora española (Teledeporte)

Carolina Marín está a las puertas de entrar en la historia y convertirse en la primera jugadora en ganar tres títulos mundiales. La española (número 8 del ranking mundial) superó ayer en una dura semifinal a la china He Bingjiao por 13-21/21-16/21-13 en una hora y 9 minutos y sacó billete para la final de hoy, en la que tendrá como rival la india Pusarla Sindhu (nº 3 del mundo). El partido está previsto a las 9:00 hora española y podrá seguirse en directo por Teledeporte.

La onubense está mostrando un nivel sobresaliente, quizás el mejor de toda su trayectoria deportiva, en este Campeonato del Mundo que se está disputando en China. Llegaba a las semifinales tras barrer a todas sus rivales, doblándoles en el marcador, y sin haber cedido un solo set. Pero enfrente tenía todo un 'hueso', la local He Bingjiao, apoyada además por un pabellón repleto de público.

El encuentro comenzó con un primer punto para la española, pero fue un espejismo, ya que la jugadora local pronto empezó a cobrar una ventaja en el marcador que supo administrar a la perfección (1-4). Carolina se acercaba (5-6), pero de nuevo llegaba un tirón de su rival (6-9), que no se dejaba empatar. La onubense lo intentaba de todas las maneras, pero la china era un auténtico muro, sobre todo en defensa, respondiendo una y otra vez a los ataques de la española, que tras varios golpes acababa cometiendo un error. Tras el 9-11 llegó un parcial de 2-6 que dejó el set en bandeja para He Bingjiao, que se apuntó la primera manga: 13-21.

Situación totalmente nueva para Carolina, a la que le tocaba remontar. Por primera vez en este Mundial se veía con el marcador en contra, y quedaba por ver si tendría capacidad de reacción. Y la tuvo. Para empezar fue la que tomó la iniciativa en el electrónico (6-3), manteniendo un altísimo nivel de juego ante una rival que empezaba a mostrar fisuras en su juego. De un 9-5 se pasó a un 16-7 que abría de par en par las puertas de este set para la onubense. La china reaccionó con un 19-16, pero Carolina no se alteró y forzó la tercera y definitiva manga con el 21-16.

Llegó el momento de la verdad; Carolina Marín continuaba arriesgando con sus golpes y los nervios hacían mella, con errores no forzados. La igualdad se mantuvo hasta el empate a 4. A partir de ahí prácticamente sólo existió una jugadora sobre la pista, Carolina Marín. La onubense comentó antes del Campeonato que la preparación física que había llevado a cabo había sido más dura y exigente que la de los Juegos Olímpicos, y ayer ese factor fue clave. La china empezó a acusar el cansancio, se notaba su mayor desgaste físico mientras la española estaba más entera.

Y a partir de ahí Carolina sacó a relucir sus virtudes ante una rival impotente; del 11-5 se pasó al 16-10. La suerte de la semifinal estaba echada, y sólo era cuestión de tiempo: 19-12 y finalmente 21-13 tras aprovechar la onubense su segunda bola de partido tras dominar todas las facetas del juego en las dos últimas mangas.

Misión cumplida, y con sobresaliente. Ahora queda la matrícula de honor, que es conquistar su tercer Mundial tras los obtenidos en 2014 y 2015.

Su rival en la final de hoy es la india Pusarla Sindhu, que se deshizo de la japonesa Akane Yamaguchi (cabeza de serie número 2) por 21-16 y 24-22 en 55 minutos. No será un encuentro fácil, puesto que Sindhu ha llegado a la final sin perder ningún set. Al igual que Carolina, llega en un gran estado de forma y los duelos entre ambas siempre se han caracterizado por la igualdad. Carolina le arrebató a Sindhu el oro olímpico en Río 2016 y la india llegará con ganas de revancha.

La onubense cuenta a su favor la enorme confianza con la que llega a la final y el extraordinario nivel de juego que está mostrando en China. Carolina ya tiene un oro olímpico, dos títulos mundiales y cuatro campeonatos de Europa. Pero quiere más. Y el de hoy no es un partido cualquiera, es un partido que le abre la puertas de la historia.

Hasta ahora iguala como mejor jugadora de la historia en un Mundial individual femenino con las chinas Li Lingwei, Han Aiping y Xie Xingfang con dos oros y una plata. Si vence hoy, se instalará en solitario en lo más alto del Olimpo. La gloria está a solo un paso.

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