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Un funambulista en el Camp Nou

  • El futuro de Lopetegui, a expensas de lo que pase frente a los azulgrana

Lopetegui golpea el balón en un ejercicio de la sesión de ayer. Lopetegui golpea el balón en un ejercicio de la sesión de ayer.

Lopetegui golpea el balón en un ejercicio de la sesión de ayer. / mariscal / efe

Hace dos semanas se anunció que Messi será protagonista de un nuevo espectáculo del Cirque du Soleil. Pero hoy, en un Camp Nou en el que el argentino será apenas un espectador debido a su lesión en el codo, el funambulista se llamará Julen Lopetegui.

El entrenador del Real Madrid camina desde hace días en la cuerda floja y sin ninguna red de protección: cualquier mínimo tropiezo significará su eyección del banquillo blanco. Aunque el presidente del Madrid, Florentino Pérez, no se haya pronunciado, una derrota ante el Barcelona provocará el despido inmediato. Pero incluso un empate podría condenar al ex seleccionador español. Una victoria significaría una enorme bocanada de oxígeno, aunque tampoco es garantía en el híper exigente club de la capital. Sólo renovaría el crédito a la espera de lo que suceda en los siguientes partidos.

El técnico blanco militó a lo largo de su carrera tanto en el Real Madrid como en el Barcelona

El sábado, tras la derrota ante el Levante en el Santiago Bernabéu, Lopetegui llegó a tener medio pie fuera del club blanco. Pero las dificultades para encontrar un sustituto obligaron a Florentino a un ejercicio de paciencia. Tres días después, el escueto triunfo ante el Viktoria Plzen en la Liga de Campeones permitió al Madrid cortar una racha de cinco partidos sin victorias. El juego del equipo ante un rival de menor categoría no convenció, pero Lopetegui confió en que el triunfo marcará un punto de inflexión. "Las dinámicas no se cambian de un día para otro, pero hoy es un punto de inflexión. Lo más importante era romper una dinámica compleja y difícil", señaló el entrenador blanco tras el partido del martes. "Los triunfos nos van a dar tranquilidad y con esa tranquilidad irán cambiando las tendencias de cara a gol [...]. Los triunfos traen seguridad y tranquilidad y también traen rendimiento", añadió de cara al choque ante el Barcelona.

El entrenador afrontará su primer clásico como entrenador del Madrid, aunque el Camp Nou no es un estadio que le resulte en absoluto desconocido. En su época de futbolista milió tanto en el conjunto blanco (1989-1991) como en el azulgrana (1994-1997). Su experiencia en el Barcelona, sin embargo, no resultó la mejor. Jugó poco y se enfrentó con Johan Cruyff por la falta de minutos. Hoy, el Camp Nou podría ser escenario de otro golpe en su carrera.

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