Historia del fútbol

Una década sin Puskas

  • Diez momentos claves de la carrera de un futbolista que marcó época y que hizo historia con su selección y con el Real Madrid. 

Puskas en una foto de archivo. Puskas en una foto de archivo.

Puskas en una foto de archivo.

El próximo jueves 17 de noviembre se cumplirán diez años del fallecimiento del futbolista húngaro Ferenc Puskás, un mito del fútbol mundial y del Real Madrid que hizo historia con su selección y con el conjunto blanco.

La carrera de Puskás, el hombre que tenía un cañón teledirigido en su pie izquierdo que le permitió ser uno de los mejores goleadores que nunca ha visto el fútbol, se puede resumir en diez momentos clave en los que se forjó un nombre inolvidable:

1. 1943: Budapesti Honvéd, comienza la historia

En noviembre de 1943, Ferenc Puskas hizo su primera aparición en el Kispest, un club que en 1949 se llamaría Budapesti Honvéd tras pasar a formar parte del Ministerio húngaro de Defensa. Allí comenzó a hacerse un nombre en el mundo del fútbol y a fabricar los mimbres de una selección que después pasaría a la historia.

En el Honvéd jugó hasta 1956 y los datos oficiales revelan que jugó 353 partidos en los que marcó 357 goles con los que ganó 5 Ligas de Hungría y cuatro trofeos de máximo goleador del campeonato magiar.

2. 1952: Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki

El 2 de agosto de 1952, en el Estadio Olímpico de Helsinki, Hungría, con Puskas al mando, se proclamó campeona olímpica tras derrotar 2-0 en la final a Yugoslavia con un gol del ex jugador del Real Madrid. En ese momento se confirmó el inicio de una nueva era en el fútbol mundial. Hungría, con un título importante bajo el brazo, se postuló como la mejor selección del momento.

En aquella competición olímpica Puskas no jugó solo. Estuvo acompañado de nombres que, como él, comenzaron su leyenda internacional. Kocsis, Czibor, Bozsik o Palotás formaron parte de la columna vertebral de un grupo que ganó 2-1 a Rumanía, 3-0 a Italia, 7-1 a Turquía, 6-0 a Suecia y, finalmente, 2-0 a Yugoslavia. Puskás anotó tres tantos a lo largo del torneo y fue el mejor.

3. 1953: Paliza a Inglaterra en Wembley en "el Partido del Siglo"

Inglaterra, país inventor del fútbol y orgulloso por ello, presumía de tener la mejor selección del mundo. Por su distanciamiento con la FIFA no participó en los Mundiales de 1930, 1934 y 1938. En Brasil 1950 se dio un batacazo y buscaba reivindicar su trono. Por eso, ante el empuje de Hungría, se atrevió a retar al cuadro magiar para decidir qué selección sería la mejor del mundo.

El partido se disputó un 25 de noviembre en Wembley. Inglaterra, pese a que Hungría sumaba 24 partidos sin perder, era la favorita. Entonces, apareció Puskás junto a los Czibor, Koscis, Hidegkuti y Bozsik para pegar una paliza histórica a su rival. Hungría, con el fútbol socialista (el técnico Gustav Sebes dijo que "todos tenían que hacer de todo"), ganó 3-6 con una exhibición.

"Aquel partido cambió mi forma de pensar. Creíamos ser los maestros y ellos los alumnos, pero fue al revés. No conocíamos a nadie, ni siquiera a Puskás. Nos enfrentamos a marcianos. Nos demolieron", dijo Bobby Robson. Después pidieron la revancha y perdieron de nuevo: 7-1 en Hungría y se acabó el debate.

4. La final del Mundial de Suiza 1954, el Milagro de Berna

El 4 de julio de 1954, el público que acudió al Wankdorfstadion de Berna fue testigo de una de las mayores sorpresas de la historia del fútbol. La todopoderosa selección húngara, favorita para conseguir el título de campeona del mundo con el que se coronaría como el mejor equipo del momento, perdió 3-2 ante Alemania Occidental ante el asombro de todo el mundo.

Hungría, que en la fase de grupos ganó 8-3 a Alemania, tuvo que avanzar hasta la final sin Puskás, que en aquel primer encuentro sufrió una fractura en el tobillo después de una entrada de Werner Liebrich. Después de ganar 9-0 a Corea del Sur, 4-2 a Brasil y 4-2 a Uruguay, Puskás regresó para la final. En ella marcó el 0-1, después su compañero Czibor hizo el 0-2 y, cuando nadie lo esperaba, Alemania remontó. El gol de Helmut Rahn, el 3-2 en el minuto 84, finiquitó el sueño de toda una generación.

5. 1956: La huida de Hungría y sus dos años perdidos:

En 17 de octubre de 1956, el Honvéd, temido en Europa, se enfrentó al Athletic en los octavos de final de la máxima competición continental. El conjunto húngaro perdió 3-2 en San Mamés y antes del partido de vuelta estalló la revolución húngara. Los magiares decidieron no volver a su país y jugaron la vuelta en Bélgica. En el computo global, el Honvéd perdió 6-5, pero no sólo perdió futbolísticamente. La política marcó el inicio del fin de un club histórico.

Después de aquel partido, organizaron una gira para recaudar fondos. Jugaron en España, Portugal, Italia y Brasil. Cuando regresaron a Europa, algún jugador como Bozsik volvió a Hungría, pero otros como Czibor, Kocsis y Puskás decidieron buscarse la vida en otros países. Puskás fue declarado "traidor a la patria" por el régimen comunista húngaro y no volvió a Hungría hasta 1981. Tardó dos años en fichar por el Real Madrid.

6. 1958: Su fichaje por el Real Madrid:

Puskás fue inhabilitado por la FIFA tras negarse a volver a Hungría. Con aquella sanción no podía jugar en Europa y se instaló en Austria y en Italia, donde probó suerte cuando finalizó su castigo. Sin embargo, su edad, 31 años, y su aparente bajo estado de forma, no convenció a los administradores de los clubes italianos. Probó suerte en el Manchester United, pero tampoco fructificó el pase.

Finalmente, en agosto de 1958, el Real Madrid, pese a no contar con el beneplácito del secretario técnico del club, José Samitier, fichó a Puskás para completar un equipo histórico junto a Alfredo Di Stéfano, Paco Gento o Raymond Kopa. Sus aparentes kilos de más no fueron un obstáculo para Santiago Bernabéu, que se hizo con la guinda para coronar un pastel que aún tenía que tocar el cielo.

7. 1960: La exhibición de Glasgow en la quinta Copa de Europa:

El 18 de mayo de 1960, el Real Madrid disputó en Glasgow ante el Eintracht de Fráncfort alemán su quinta final consecutiva de la Copa de Europa. Como las cuatro anteriores, también la ganó, pero a lo grande: goleó 7-3 en la que muchos dicen que es la mejor final de la historia.

En aquel partido, Puskás, con 33 años, marcó cuatro goles y se convirtió en el único hombre capaz de lograr esa gesta en una final de la Copa de Europa. Después, en 1962, lograría tres en la final que el Real Madrid perdió contra el Benfica 5-3. Pero, aquel 18 de mayo de 1960, sería recordado como uno de los días en los que el fútbol alcanzó la perfección. Por eso, durante años, y cada Navidad, la BBC emitió el partido como regalo para los espectadores.

8. 1966: Su último partido con el Real Madrid:

El estadio Benito Villamarínn del Betis fue el escenario del último partido oficial que disputó Ferenc Puskás con el Real Madrid. Lo hizo un 8 de mayo de 1966 en la ida de los cuartos de final de la Copa y el cuadro blanco perdió 3-2. Aquella temporada, la 1965-1966, fue su despedida en el club madridista y también participó en 8 partidos de Liga y en 3 partidos de la Copa de Europa (marcó cuatro goles al Feyenoord en un mismo partido).

Curiosamente, el Betis también se encargó de retirar a Alfredo Di Stéfano, que aquel año jugaba en el Espanyol, eliminado la ronda anterior en la Copa. La vuelta de los octavos de final fue el último partido oficial del jugador argentino. Poco después, le tocó el turno a su amigo Puskás. El mismo verdugo acabó con la carrera del húngaro en el Real Madrid, que recibió su homenaje en 1969 después de 8 temporadas en el Real Madrid en las que marcó 156 en 180 partidos y ganó 5 Ligas, 1 Copa, 3 Copas de Europa y 1 Intercontinental.

9. 1971: El éxito en el banquillo y la final con el Panathinaikos

Después de su retirada, Puskas comenzó su carrera de entrenador llena de altibajos pero con varias satisfacciones. Una de ellas llegó en el Panathinaikos griego. En el club heleno, Puskas triunfó y estuvo a punto de dar una gran sorpresa en la edición de la Copa de Europa de la temporada 1970/71.

Después de eliminar al Jeunesse de Luxemburgo, al Slovan Bratislava checo, al Everton inglés y al Estrella Roja yugoslavo, el Panathinaikos alcanzó la final que perdió con el Ajax. El equipo de Johan Cruyff fue demasiado y Puskás se quedó sin la corona europea. Sin embargo, demostró que un equipo humilde, con una buena dirección, puede llegar lejos. Sus otras aventuras, en clubes como el Alavés, el San Francisco Golden State, el Vancouver, el Murcia, el Colo Colo o el AEK Atenas, no fueron tan sonadas.

10. 2006: Muerte de una leyenda:

A las 7 de la mañana de un 17 de noviembre de 2006, en un hospital de Budapest, se apagó la luz de una leyenda del fútbol mundial. Ferenc Puskás, a los 79 años, fallecía después de seis años con alzheimer y con problemas respiratorios y hemodinámicos.

El mundo del fútbol se volcó con la noticia y, sobre todo, en Hungría y en España, se sucedieron las reacciones de tristeza. La más llamativa, la de Alfredo Di Stéfano: "era mejor persona que futbolista, y con eso lo digo todo. Todo el mundo sabe que era un extraordinario jugador y mucho mejor como persona. Un hombre muy generoso y dadivoso que tenía un agujero en la mano, como le dijo Santiago Bernabéu en su día", afirmó. De mito a mito.

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