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El central es el nuevo talón de Aquiles

  • Lopetegui tiene problemas en la defensa al no disponer de recambios con garantías para Pique y Sergio Ramos

  • Arriba, Aduriz y Iago Aspas aprietan a Diego Costa y Morata

Iago Aspas Iago Aspas

Iago Aspas / EFE

Mientras aumenta la competencia por el puesto de delantero, la selección española enseñó en los últimos encuentros cuál es su verdadero talón de Aquiles en estos momentos: no genera centrales. El partido del pasado martes fue una clara muestra. España empató (2-2) milagrosamente frente a Inglaterra con dos goles en los últimos minutos y enseñó graves carencias en defensa. Y más concretamente, en el puesto de central.

El seleccionador español, Julen Lopetegui, pasó un mal trago en Wembley y sólo en el descuento salvó su condición de invicto desde que dirige al equipo nacional. A cambio, encontró motivos para pensar en un futuro difícil si no surgen centrales de altura. Para su última convocatoria tuvo que prescindir de Piqué y Sergio Ramos, los dos lesionados, y ahí pudo descubrir que hay razones para preocuparse cuando ambos no estén. Igual no queda mucho.

Piqué ya anunció que se marchará tras el Mundial de Rusia 2018 y Ramos cumplirá 31 años en marzo. Lopetegui llamó a los que había: Nacho Fernández, cuarto central del Real Madrid; Bartra, nuevo futbolista del Borussia Dortmund después de dos años sin apenas jugar en el Barcelona, e Íñigo Martínez, defensa que llegó a Wembley con poco más de cien minutos jugados con su selección.

Frente a Inglaterra, Nacho Fernández cumplió una actuación tan solvente como suele, aunque sin demasiados alardes, mientras Bartra no jugó e Íñigo Martínez fracasó estrepitosamente. En la jugada del penalti que dio origen al primer gol inglés no tiró bien la línea del fuera de juego y en el segundo tanto no vio la llegada a su espalda de Vardy, el magnífico delantero del Leicester.

La cuestión es que España dejó de fabricar centrales y los clubes españoles se nutren cada vez más de jugadores foráneos para llenar esa posición. Lopetegui no tiene para elegir y tanto Ramos como Piqué saben que no existe competencia. Ante Inglaterra, el seleccionador español quiso proteger a sus defensas planteando una línea de tres centrales, pero tuvo que rectificar a los 25 minutos de partido porque nadie sabía a quién tenía que perseguir. "España estuvo extraviada. Tan experimental que nunca se enganchó al partido, sin toque, sin gobierno, sin temple. En definitiva, una España desteñida", opinó ayer El País. Y El Mundo añadió: "Al riesgo de la formación se añadía el de los hombres que la debían interpretar en una defensa sin Sergio Ramos, Piqué ni Jordi Alba. Nacho siempre cumple, pero Íñigo Martínez se vio superado en las situaciones de presión no sólo por sus rivales, sino por una disposición táctica a la que no está habituado".

En España se cerró un debate para abrir otro. Ahora parece que tiene muchos delanteros para pelear por el puesto, pues a Diego Costa y Morata se unieron Aduriz y el emergente Iago Aspas, autor de un espectacular gol en Wembley. Momentáneamente cerrada esta discusión, ahora lo nuevo es debatir sobre la defensa y, más concretamente, sobre los centrales. Según parece en estos momentos, cuando falten Piqué y Sergio Ramos se abrirá un enorme agujero. Por lo pronto, bueno será para los intereses españoles que el jugador del Barcelona y el del Real Madrid no se lesionen.

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