Fútbol / División de Honor

El Cartaya se transforma en un partido físico ante el Viso

  • Souto y Pitu, los goleadores

  • El equipo de Limón ofrece la cara amable y vuelve a reactivarse

Souto, autor del primer gol ante el Viso, en un choque de esta campaña. Souto, autor del primer gol ante el Viso, en un choque de esta campaña.

Souto, autor del primer gol ante el Viso, en un choque de esta campaña. / Andrés Gaitán (Cartaya)

Hay veces que tienes que ponerte firme porque de lo contrario la propia naturaleza te lleva por delante. Había caído la mundial en forma de agua y el Luis Rodríguez Salvador, aunque entero para como estaban otros campos, amaneció castigadísimo por la tromba de agua de la madrugada. Claro, tu preparas un partido y el tiempo, adverso, te obliga, sobre la marcha, a proponer otro. Y el Cartaya lo hizo a las mil maravillas. No fue partido soñado en lo referente al fútbol, pero sí para ponerlo como ejemplo cuando uno se tiene que dejar el alma en cada acción.

El equipo de Limón comparecía compungido por lo que Torreblanca, pero apenas se le notó, luego la semana ha servido de mucho en conversaciones en la intimidad, porque los mismos jugadores que perecieron no tener corazón en tierras sevillanas, latieron de principio a fin y no era nada fácil. Venía el segundo clasificado y es increíble la capacidad que tiene el conjunto de Limón para transformarse de una semana para otra. El caso es que en la primera parte fue ir y venir, sin más, con más patadones que otra cosa, todo por el aire y el que la coja para él. Sí que hubo varias acciones, dentro del no futbol porque era imposible, que pudieron comenzar a inclinar la balanza para el Cartaya. A saber. Una para Dani Pérez a los 14 de juego; un penalti claro sobre el mismo jugador que el árbitro ignoró y un fuera de juego a Dani que sólo vio el linier, más hablador y explicativo de la cuenta.

Así acabó la primera parte, en una lucha de titanes a la que el Viso entró gustoso por su fisonomía, más atlética que futbolera. Pues a eso nunca le perdió la cara el Cartaya, que con el paso de los minutos, ya en la segunda mitad, avanzado el sesenta de partido, comenzó a echar más el balón al suelo a pesar del estado del suelo y El Viso fue desapareciendo. Y tanto insistió el equipo de Limón que a los 77 de juego tuvo la recompensa. Souto agarró un rechace en la frontal a la salida de un córner y el serrano limpió de telarañas la escuadra derecha de Melli, que ya antes se había erigido en el mejor de los sevillanos. Para entonces, El Viso ya no tenía las fuerzas del principio y su fútbol, que seguramente lo tiene, nunca apareció, por lo que equilibradas las fuerza, el Cartaya siempre sobresalía en el movimiento de la pelota.

Antes de llegar la sentencia, la tuvo el equipo sevillano, más por impulso del corazón que por otra cosa, pero, vaya si la tuvo. Quesada la envió por encima del larguero de Bocanegra con todos de rodillas pidiendo al cielo. Era el 83 de partido.

Un minuto después, Pitu, recién salido al campo por Dani Pérez, que volvió a dar otra lección de cómo debe pelear un delantero en la soledad, marcó el segundo a pase de Sebas y el Municipal explotó por completo, unos 300 valientes, porque la tarde estaba para mesa de camilla y una partida de lo que quieran.

Ahí acabó la historia, una bonita historia porque era una final en toda regla y el Cartaya se transformó. Es una pena que este equipo, que tiene cantidad de argumentos y virtudes, no hay sido capaz de tener la mínima regularidad para ser competitivo en toda la extensión de la palabra. Ahora va a La Palma. Y allí tendrá una nueva oportunidad para demostrarse a sí mismo que no tiene porqué cambiar tanto de juega en casa a jugar fuera.

Ficha técnica:

Cartaya: Bocanegra, Manuel, Novoa, Aitor, Francis Ruiz, Mario, Fernando Vaz, Souto (Canito), Lolo (Sergio), Sebas y Dani Pérez (Pitu).

Viso: Melli, Quesada, Jaime, Chico, Luna (Moreno), Migue (Sombri), Vega, Salvat, Lobato, Diego y Gabri (López).

Goles: 1-0 (77’) Souto. 2-0 (85’) Pitu.

Árbitro: González Rodríguez (Cádiz). No tuvo un criterio claro a la hora de dirigir, muy perjudicado por su asistente. Amonestó a los locales Manuel y Sebas y a los visitantes Lobato y Diego.

Incidencias: Luis Rodríguez Salvador. Campo muy castigado por la lluvia. Unos 300 espectadores.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios