José Luis oltra. entrenador del recreativo

"¿Arrepentirme? Entrenar al Decano es un honor y un privilegio"

  • El técnico recreativista confiesa mantener "una relación más fría que al principio" con el presidente, a quien "no le digo en público nada que no le haya dicho en privado" Confía en la recuperación del Recre

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Termina el primer tramo, llega la hora de las notas, de la evaluación intermedia y del balance. El Recre se va de vacaciones acariciando el abismo tras haber mostrado dos caras muy diferenciadas. José Luis Oltra lo asume. Responde a todo, deja entrever más de lo que cuenta y desde lo más hondo de un preocupante bache encuentra motivos para la esperanza.

-Ha pasado de todo desde el primer partido contra el Zaragoza. ¿Qué análisis hace de este tramo de la Liga?

-Tuvimos un buen inicio, competimos bien y luego tuvimos una fase en la que no estuvimos finos pero el equipo logró buenos resultados. Luego es cierto que perdimos solidez y no logramos los rendimientos esperados. A pesar de ello, sí me gustaría dejar claro que el equipo siempre ha querido, ha competido a nivel de esfuerzo y sacrificio para sobreponerse a los problemas que fueron muchos y cada vez mayores. La situación cada vez se agravó más, desviando la atención de lo meramente deportivo, lo que no ayuda al rendimiento y la estabilidad de un equipo deportivo.

-¿Aprobaría este tramo?

-Sí, pero no oculto que tendríamos que estar más cómodos después del inicio que hicimos. Tuvimos tantas dificultades y complicaciones ajenas a nosotros que nos condicionaron. No quiero repetirme porque parecerían justificaciones, pero hay que ver cómo se empieza, con qué se empieza, cómo se continúa, con qué se continúa, cómo se acaba, con qué se acaba... Todas estas cosas suman, restan e influyen. El equipo deportivamente no es el mismo que empezó y los jugadores que están participando hoy no son los mismos.

-Resulta preocupante el deterioro generalizado que se ha producido a todos los niveles, tanto deportivo como social e institucional.

-Claro que sí y lo avisé hace tiempo. No quiere decir que ahora salga diciendo ya lo dije, porque me habría gustado que fuese una situación muy diferente y tener otras sensaciones. La ventaja es que lo dije cuando todo iba bien porque se percibía que en cualquier momento se iba a desmoronar. Hoy me preocupa recuperar nuestro espíritu competitivo y a todos los pocos que somos, pero que al menos estemos todos y poder elegir para recuperar estados de ánimo y de forma para que el grupo dentro de lo que podemos ser ofrezca el máximo. Así podremos hacer un segundo tramo de la competición mejor que el primer y darle alegrías a nuestra gente.

-De ese inicio tan bueno al que se marcha de vacaciones hay una diferencia enorme. ¿Cuál es la verdadera dimensión del Recre?

-Probablemente sea un térmmino intermedio porque en el inicio tan bueno hablamos de resultados, pero en septiembre hablábamos de un equipo con orden, con empaque, serio, competitivo, sólido, solidario... Pero siempre añadíamos al final que faltaba el fútbol, faltaba el gol y generar más. En ese proceso de mejora de lo que nos faltaba y unido a las circunstancias añadidas después, acabamos perdiendo más que ganando. Ahí asumo mi parte de culpa porque quizá podríamos haber pensado en insistir en esto aunque no juguemos mucho o no hagamos demasiados goles en lugar de abandonar lo que nos hizo fuertes. Eso el equipo lo quiere seguir haciendo, pero siempre no puedes acertar a balón parado, no siempre puedes aprovechar tu ocasión o no cometer ningún error defensivo... Al final todo suma y todo resta. ¿A qué nos acercamos más? Estoy convencido que la plantilla es para estar en la zona relajada, sin agobios sin renunciar a nada y si tenemos todo de cara estar cerca de los de arriba, aunque si no tenemos tantas cosas de cara estaremos más cerca de lo de abajo que es donde nos encontramos ahora. Ahora mismo hay detalles del juego que antes superábamos y ahora se nos vuelven en contra. Antes los partidos cerrados los ganábamos con una ocasión al final y ahora perdemos los partidos en el último minuto como el día del Mirandés en el que no merecimos perder o el día del Valadolid, en el que tuvimos que irnos al descanso con empate a cero y sería otro partido.

-En ese tramo final del que habla al Recre se le hace mucho daño con muy poco.

-Es cierto porque hemos perdido la identidad inicial. También tenemos que mirar las alineaciones del principio y las de ahora. No están jugando los mismos. No quiere decir que no sea bueno el once que sacas cada semana, pero miras las convocatorias y ves todo lo que advertimos cuando se cerró el mercado. No podemos engañar a nadie. Debemos ser sinceros y honestos. Tenemos un buen equipo si todo nos viene de cara. Hay una plantilla muy corta y tienes un banquillo. Para mí a veces resulta muy complicado. Luego dentro de lo que tienes hay jugadores que te encajan más que otros y otros a la inversa. Es el fútbol.

-Oyéndole parece que agradece la llegada de las vacaciones.

-Nunca sabes si viene mejor parar o no, pero en nuestro caso está claro que nos viene bien. Tenemos muchas ausencias por lesión en la zona donde menos efectivos hay. Debemos descansar y limpiarnos mentalmente de tanta informacion negativa. A esta plantilla le puede venir bien alejarse un poco.

-¿Hay tiempo para reengancharse a la pelea?

-Tenemos tiempo. En esta categoría basta con ganar tres partidos y te vuelves a meter arriba y si pierdes estás abajo. No me gusta hablar de objetivos a largo plazo porque el nuestro es el partido contra el Sabadell. Nosotros le ganamos en Huelva al Alcorcón cuando estaba cerca del descenso y ahora pelea por el play-off. El Mirandés vino en una posición muy delicada y ahora está en la zona media-alta.

-Viendo la cantidad de problemas a los que tuvo que hacer frente desde el inicio, las dificultades, la diferencia sobre el proyecto planteado y el deterioro de su relación con los dirigentes, ¿se arrepiente de haber fichado?

-¿Arrepentirme? Soy un privileagiado por entrenar al Decano. A veces comento que hay cosas que me ofrecieron y que no se corresponden con la realidad que me ha tocado. Sí que pienso en ocasiones la mala suerte que he tenido con el momento que me ha tocado vivir del Recre, pero ese momento pienso en el orgullo que supone entrenarlo y lo afortunado que soy por entrenar al Decano, con lo que significa y tener a esta afición. Nunca me cansaré de dar las gracias a la afición y al entorno por el cariño que me demuestran y a mi familia. Estoy encantado en Huelva. Poder entrenar al Decano, al primer club de España, es un honor. Sólo he tenido la mala suerte de no llegar en el mejor momento.

-Con un clima tan enrarecido, con el presidente y el consejo cuestionados por parte de la afición, con algunos jugadores en el punto de mira y con unos resultados preocupantes, las críticas se reparten entre todos y el entrenador sale indemne. ¿Se siente un privilegiado entre tan crispación?

-Soy un privilegiado y noto el cariño desde el primer día. Al final siempre llega un momento en el que los resultados marcan las críticas y si siguen sin llegar habrá un momento en el que la afición dirá que Oltra es un chico fantástico, pero hay que ganar partidos. Soy el primero que lo asume. En Huelva la gente es inteligente, ve la realidad, la situación y en mi caso valora la sinceridad, la honestidad y la profesionalidad. Luego todos llevamos un entrenador dentro y cuando no se ganan los partidos comienzan los problemas. Forma parte del juego. Espero que no, pero si hay un día en el que público se gira hacia mí lo entenderé.

-De la ilusión de su primer día al ánimo de hoy, ¿cuánto se ha quedado en el camino?

-Uno llega con unas expectativas en base a lo que le cuentan y luego la realidad es otra muy diferente. Luego la ilusión, la profesionalidad y las ganas no las pierdo nunca. Dicho estoy quiero dejar claro porque estoy seguro y convencido de que seguiré en el Recre hasta el 30 de junio. No me pienso de mover de aquí por mi propio pie porque ahora mismo el Recre es mi vida y la de mi familia.

-Habla del 30 de junio, pero tiene firmado un año más.

-A lo mejor es el propio club el que me plantea otra cosa cuando acabe esta temporada. Si depende de José Luis Oltra cumpliré mis dos años. Mi idea actual sigue siendo cumplir mi contrato. Dicho esto, garantizar sólo podemos garantizar hasta el 30 de junio porque después de todo lo vivido creo que me tendré que sentar con el club para decirnos algunas cosas y decidir si seguimos adelante.

-¿Cuáles serán sus condiciones para seguir?

-Tengo contrato firmado, no hay que poner condiciones. Sólo pido que se respete el proyecto presentado.

-Se habla mucho de lo que le ofrecieron y lo que le dieron después sin que nunca concrete más ¿Tanta diferencia hay?

-Cuando llegue el momento lo contaré. Hoy es mejor no alimentar más diferencias externas. Se me puede acusar de estar más o menos acertado en el momento elegido para decir las cosas, pero no de falta de transparencia. Cuando llegue el momento lo contaré. Queda lejísimos el final de la Liga y en diciembre lo que me preocupa es recuperar a jugadores y volver a ser el equipo del comienzo de la Liga cuando volvamos contra el Sabadell. Si acabamos bien todo será más sencillo y si no será más difícil.

-Usted evita constamente justificar la crisis actual con los impagos y las lesiones pero alude a ellos. ¿Qué influencia tienen?

-Hay que verlo todo. No sería justo hablar de porcentaje o grado porque no es un único factor, sino la suma de varios, aunque es evidente que influye. Todos tenemos un porcentaje de culpa en la situación actual. Las lesiones, la baja de forma de alguno, los errores que haya podido cometer, los impagos del club... Todo resta. Todos somos responsables en lo positivo y en lo negativo. Afortunadamente, y ahora habrá quien diga que ya me estoy cubriendo, lo veíamos venir. No me justifico porque no es mi estilo, pero lo advertimos y eso que no soy profeta. Ya dijimos 'oye que esto no es'. Se ha juntado todo. Si sólo pasara una cosa, lo solventábamos. Desde las lesiones, los impagos, las sanciones o las decisiones. Todo lo que puede salir mal nos ha venido en contra.

-Ha hecho carrera la expresión del profeta.

-Si de algo puedo presumir es decir en privado antes lo que luego digo en público. El presidente en privado nunca me llamó profeta. No me hizo mucha gracia, pero tampoco se lo tengo en cuenta porque no considero que fuera con mala intención.

-¿Cuál es su relación actual con el presidente?

-Más fría que al principio, pero no por nada sino porque tiene otras obligaciones más importantes para el club. Antes hablábamos mucho y ahora llevamos un tiempo sin cruzar palabra más allá de un saludo. No puedo decir que sea mala, sólo que no hablamos. Interpreto que está volcado en otros asuntos y no considerará oportuno hablar conmigo. Tenemos el nexo de Iturbe. En la distancia corta mi relación con él es correcta.

-¿No echa de menos sentarse cara a cara con el presidente en lugar de cruzarse declaraciones en los medios?

-Desde mi lado puedo decir abiertamente que no le digo nada públicamente que no le haya dicho en privado. El presidente puede decir lo que crea, pero todo lo que ha escuchado o leído de mi anteriormente se lo dije personalmente. Él por su parte en comentarios como lo del profeta sí que no me lo dijo en privado.

-¿Desde cuando no hablan?

-Un mes más o menos, desde el acto del festival de cine en el Gran Teatro, creo recordar.

-Ya que le atribuyeron el título, ¿se atrevería a profetizar dónde acabará el equipo?

-Me gustaría, pero no soy ningún profeta (risas). El equipo va a mejorar y volverá a ser competitivo si se da todo con normalidad en cuanto a lesiones y demás. El resto ya no lo puedo controlar.

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