Cultura

Doble viaje a los rincones oscuros de la Galicia rural y la Grecia clásica

  • Dolores Redondo, ganadora del Planeta con 'Todo esto te daré', y el finalista Marcos Chicot presentan sus novelas en Sevilla

Dolores Redondo y Marcos Chicot, con sus obras en el Hotel Inglaterra. Dolores Redondo y Marcos Chicot, con sus obras en el Hotel Inglaterra.

Dolores Redondo y Marcos Chicot, con sus obras en el Hotel Inglaterra. / belén vargas

La escritora Dolores Redondo (San Sebastián, 1969) entrega en Todo esto te daré, ganadora del Premio Planeta 2016, una "novela de acción muy visual" que transcurre en la Ribeira Sacra gallega entre pazos, bancos, iglesias donde todavía se conjura el mal de ojo, camposantos y jardines de crisantemos. Es una historia que ya estaba en su cabeza cuando comenzó a escribir esa trilogía del Baztán que la ha hecho célebre y que fue precisamente la que le dio la "confianza" para poder abordarla y, no menos importante, para que sus potenciales lectores -en ascenso imparable desde su arrollador debut con El guardián invisible - la asumieran sin suspicacias. "Mis seguidores me han aceptado como lo que soy, una autora que puede escribir desde cualquier voz y contar cualquier tipo de historia con la que esté comprometida", aseguró Redondo ayer en Sevilla, donde recaló la gira de presentación del Premio Planeta 2016.

Así, la escritora donostiarra construye en Todo esto te daré una novela negra sobre un escritor homosexual, Manuel, que viaja a Galicia para descubrir que su marido recién fallecido -el verdadero protagonista- no es la persona que él creía ni sospechaba. Junto a un sacerdote amigo de la infancia del difunto y un guardia civil que le profesa a su familia una especial inquina, Manuel intentará destapar la red de mentiras en la que se había convertido la vida de su esposo, Álvaro Muñiz de Dávila, y el papel que ocupaba dentro de una saga que representa el lado más siniestro de la aristocracia rural. Un estamento social contra el que, asegura Dolores Redondo, "no hay ninguna crítica directa siempre y cuando los nobles lo sean también de comportamiento", ya que el suyo es "un relato sobre la codicia desmedida" que se centra en los múltiples engaños que la familia de Álvaro encadena para mantener una posición y perpetuar un sistema de privilegios. En ese sentido, la autora citó como influencia El Padrino de Mario Puzo, además de su querencia "por el estilo de Agatha Christie y sus asesinatos en grandes mansiones".

Diversas tramas se van encadenando en esta historia en la que no faltan banqueros, oligarcas y traficantes y donde, junto al homenaje al paisaje de la tierra natal de su padre, Redondo muestra también los espacios más sórdidos de la sociedad gallega. Aunque está protagonizada por hombres, a diferencia de la trilogía del Baztán que pilotaba la investigadora Amaia Salazar -que en su adaptación al cine llevará el rostro de la actriz Marta Etura-, en el mundo patriarcal de Todo esto te daré las mujeres son "vitales" para la trama, como Herminia, el ama de llaves del pazo As Grileiras, la vieja marquesa o Elisa, la novia del hermano pequeño, oficialmente muerto por una sobredosis.

"Buscar dentro de uno mismo puede ser el viaje más oscuro", considera Redondo, que trata el dolor como sentimiento inevitable del hecho de estar vivos, hasta el punto de introducir esta reflexión: "La única cosa capaz de sustraer del mayor sufrimiento a un hombre bueno es el dolor ajeno".

La intriga es también el punto de partida y llegada de la novela finalista del Planeta, El asesinato de Sócrates, donde Marcos Chicot (Madrid, 1971) mezcla thriller, género negro e historia. Su novela, resultado de doce años de estudio y documentación sobre Atenas y Esparta desde los tiempos de Pericles, es una obra coral vertebrada por la figura de Sócrates donde reconstruye "de modo absolutamente riguroso" el mundo griego en todas sus facetas y detalles, con especial predilección por los aspectos más cotidianos, como ya hiciera en la anterior El asesinato de Pitágoras. "Siempre intento que mis novelas históricas sean como series de televisión, que no te exigen esfuerzo, sino que simplemente te sientas y disfrutas de ellas. Procuro crear una novela que cuando la cierras no la puedes olvidar", concluye un autor que pretende así contagiar a miles de lectores su "amor" por el mundo clásico.

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