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El conflicto generacional

  • 'La hija de Vercingétorix' (2019), de Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, es el trigésimo octavo álbum de la serie 'Astérix el Galo', creada por René Goscinny y Albert Uderzo en 1959

Una imagen de la obra. Una imagen de la obra.

Una imagen de la obra.

El asedio de Alesia fue un momento clave de la Guerra de las Galias, que les dio la victoria definitiva a los romanos frente a los galos en el año 52 a. C. Se enfrentaban las legiones romanas, dirigidas por Julio César, contra doce tribus galas, aglutinadas por Vercingétorix, rey de la tribu arverna. El escenario fue el Campamento de los Mandubios, situado en la actual Alise-Sainte-Reine. Vercingétorix se ha convertido en Francia en modelo a imitar, por su pasión, por su patriotismo y por su coraje.

Vercingétorix fue recluido en una mazmorra en Roma, y en el año 46 a. C. fue estrangulado. El líder galo ofreció su vida a Julio César a cambio de sus 53.000 soldados que aún seguían con vida. Los galos, desarmados, terminaron siendo capturados por las legiones romanas. También fueron capturados los hijos de Vercingétorix, que fueron criados como ciudadanos romanos.

Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la cantidad de hijos que tuvo Vercingétorix ni sobre el sexo de los mismos, este álbum de la serie Astérix el Galo toma como punto de partida esta derrota verídica para imaginar una red secreta de guerreros arvernos dedicados a proteger a Adrenalina, la hija de Vercingétorix.Adrenalina, la adolescente que protagoniza La hija de Vercingétorix, el álbum nº 38 de la serie, es rebelde, insumisa e inconformista. Después de unos años consiguiendo ocultarla de Julio César, dos jefes arvernos (que recuerdan a Charles de Gaulle y a Churchill) llegan a aldea de los irreductibles galos en plena noche: se ven obligados a recurrir a Abraracúrcix para proteger a Adrenalina. Mientras, ellos irán a buscar un barco que los lleve a Londinium. Julio César conoce la existencia de la joven, que es portadora del torques de Vercingétorix, un collar que simboliza la lucha de los galos contra los romanos. Abraracúrcix encomienda a Astérix y Obélix su custodia, que se complica no tanto por los planes de Julio César de capturarla y educarla como romana, sino por el deseo de Adrenalina de escaparse, como buena adolescente que huye de la represión de los mayores.

Adrenalina se enfrenta a los clásicos problemas de la adolescencia y al paso a la edad adulta, el auténtico tema del álbum. Las mujeres protagonistas no abundan en la serie, y las pocas que aparecen están ancladas en los años 70 y 80. Adrenalina, en cambio, mueve la trama como ningún otro personaje femenino lo había hecho antes, añadiendo una visión femenina alejada del rol de madre o esposa que siempre tenían las mujeres. Pero si el álbum hubiera planteado una lucha feminista, habría ganado profundidad.

La hija de Vercingétorix muestra cómo los adultos educan a los jóvenes para seguir sus pasos, negándoles la posibilidad de elegir su camino. El debut de Blínix y Surímix (hijos de Ordenalfábetix, el pescadero); y Sélfix (hijo de Esautomátix, el herrero) aporta cierta frescura. Los autores reflejan el choque generacional, tema que ya trataron Goscinny y Uderzo en Astérix y los Normandos y en El regalo del César.

La moraleja es que si Adrenalina y el torques de Vercingétorix hubieran acabado en Roma, los arvernos seguirían teniendo un símbolo para liderar la revolución, como se puede ver en la conclusión del cómic. Lo único que hubiera cambiado sería el destino de Adrenalina.

Éste es el cuarto álbum de Astérix creado por Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, tras la muerte de René Goscinny en 1977, y el retiro de Albert Uderzo en 2005. La edición de Salvat en España es muy buena, salvo la decisión de los traductores, que hacen que el pirata que tiene los rasgos de Charles Aznavour cante temas de Raphael.

Jean-Yves Ferri (1959) y Didier Conrad (1959) eran dos autores con una trayectoria consolidada cuando fueron elegidos para sustituir a Uderzo. Ferri había realizado una exitosa colaboración con Manu Larcenet en El retorno a la tierra. Algo que también se podía de decir de Conrad, que junto a Yann había creado Los Innombrables, serie que renueva el espíritu del cómic francobelga humorístico de aventuras.

Desde que tomaron el relevo de Astérix el Galo en 2013, los nuevos autores han ofrecido un álbum cada dos años. Ferri y Conrad dan personalidad propia a su trabajo, conservando el espíritu de Uderzo y Goscinny.

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