El audiovisual ante la pandemia

Una película española con final abierto

  • Más de 300 rodajes se han suspendido desde el inicio de esta crisis, 119 de ellos en Andalucía. El sector reclama ayudas específicas, cambio en el modelo de subvenciones y compra de producciones españolas de las televisiones

Fotograma de 'La Isla Mínima', del director Alberto Rodríguez. Fotograma de 'La Isla Mínima', del director Alberto Rodríguez.

Fotograma de 'La Isla Mínima', del director Alberto Rodríguez.

En La maniobra de la tortuga, la aparición del cadáver de una adolescente trastoca el tranquilo destino que esperaba encontrar, a su llegada a Cádiz, Manuel Bianquetti, el irreverente inspector de policía que protagoniza la novela de Benito Olmo. Algo tan inesperado como este coronavirus que ha condicionado el plan de trabajo de la productora Marta Velasco, que tenía previsto empezar a trabajar en la adaptación al cine de esta historia dirigida por Juan Miguel del Castillo (Techo y comida). El almeriense Kiko Medina estaba a punto de empezar a grabar las entrevistas para el documental basado en la historia de Storm, la banda sevillana de hardrock que llegó a ser telonera de Queen. Tenía programada la entrega para otoño. El 12 de marzo se esperaba en Cádiz con gran expectación el estreno de El que la lleva la entiende, un documental sobre el chirigotero José Luis García Cossio Selu producido por Gervasio Iglesias. "Decidimos suspenderlo el día 11, ya veíamos lo que se venía encima, no tenía sentido", explica, al otro lado del teléfono el artífice, desde Andalucía, de un buen puñado de éxitos del cine español, como La Isla Mínima o El hombre de las mil caras. Son sólo tres testimonios de productores que representan en España a un sector, el del audiovisual, que en 2018 inyectó en la economía andaluza más de 130 millones de euros y dio empleo a 23 mil profesionales, según datos de la Andalucía Film Commission. En las previsiones para 2020 (aquello que ya es pura entelequia) del informe La oportunidad de los contenidos de ficción en España, elaborado por la consultora PwC, los cálculos para todo el país eran que sólo en la producción de ficción se esperaba contribuir al PIB con 812 millones de euros. Aunque cada proyecto es distinto, de media una película suele contratar "a unas 50, 70 personas con picos de hasta 200", detalla Velasco.

Desde el inicio del confinamiento, la Spain Film Commission (SFC) calcula que se han cancelado, o postpuesto en el mejor de los casos, 300 rodajes en toda España, 119 en Andalucía, entre largometrajes, series o anuncios. Calculadora en mano: se han perdido muchas altas en la Seguridad Social e ingresos para las pymes y autónomos que conforman el tejido de este sector. Profesionales que "trabajan por proyectos y, con la industria paralizada por completo, se han quedado sin red, ni colchón", subraya Medina, profundo conocedor de la singularidad de las empresas de servicios que contratan las producciones internacionales que eligen Almería como plató, caso de los cuatro western previstos en los parajes de la provincia, hoy suspendidos. En el caso de los actores, sobre todo aquellos que no copan las campañas de publicidad y no son mediáticos, el coronavirus ha venido a incrementar la desprotección que ya padecían. "Muchas producciones que estaban en marcha o tenían fecha en Andalucía no podrán hacerse, porque esos técnicos o los mismos actores ya tenían comprometidos otros trabajos más adelante, porque los rodajes se han movido a otros países o porque ya no se van a hacer. Además, cuando se retome la actividad, tampoco sabemos cuándo ni en qué condiciones para garantizar la seguridad se podrán desarrollar los rodajes", explica Piluca Querol, directora de la Andalucía Film Commission.

Críticas al ministerio

Nada será como antes, en ningún ámbito. En el cine el Covid-19 trae consigo un cambio de paradigma: las plataformas llevarán la delantera definitivamente a las salas para los estrenos, las salas que resistan, como se ha visto en China, podrán aprovechar sólo la mitad de su aforo, no habrá esa movilidad de equipos tan mastodóntica e, incluso, las historias serán distintas, según relatan los profesionales consultados para este reportaje.

Con todo no es éste un tiempo de certezas inamovibles, aún menos en la cultura. Un ámbito que, pese a que está sirviendo "para hacer más llevadero el confinamiento y muy especialmente el cine y las series que hemos liberado la mayoría de productores en internet para que puedan verse estos días de encierro", apunta Iglesias, está paralizado por completo.

Hasta que la crisis sanitaria amaine, el Gobierno no ha previsto un programa de ayudas específico para las industrias culturales a diferencia del Reino Unido, Italia y Alemania, como reconoció el pasado martes el ministro José Manuel Rodríguez Uribes, en su primera comparecencia durante la pandemia. Unas palabras que han levantado a gran parte del sector que, al sentirse abandonado, abogó por escenificar un apagón cultural (en las redes sociales, se entiende) cancelado en las últimas horas tras conocerse que el Gobierno parecía haber reaccionado -se ha anunciado una reunión del titular de Cultura junto a las de Hacienda y Economía con distintas asociaciones y plataformas para calmar ánimos y encontrar soluciones-. Entretanto, la estrategia que se debe seguir "es trabajar para que cuando volvamos a la actividad, el músculo que había exhibido la industria audiovisual no se atrofie", en palabras del productor de Grupo 7.

Javier Gutiérrez sigue las indicaciones del director Alberto Rodríguez durante el rodaje de 'La Isla Mínima'. Javier Gutiérrez sigue las indicaciones del director Alberto Rodríguez durante el rodaje de 'La Isla Mínima'.

Javier Gutiérrez sigue las indicaciones del director Alberto Rodríguez durante el rodaje de 'La Isla Mínima'. / Julio Vergne

Ésa es la idea principal expresada también en la carta remitida a Pedro Sánchez por Carlos Rosado, presidente de la SFC, y a James Costos, ex embajador en España de Estados Unidos, ex directivo de la HBO y hoy embajador honorario de esta asociación. "El sector audiovisual será uno de los primeros en recuperarse y volver a activarse rápidamente una vez que esto pase. Si esto es así, como creemos que ocurrirá, el enfoque más inteligente es prepararse ahora cuando todavía se están cerrando acuerdos de producción". Desde esta red, han lanzado una batería de medidas que debe adoptar el Gobierno: fundamentalmente, impulsar una gran campaña de imagen sobre España y nuestro cine, un sector "muy vinculado a la industria del turismo" y promover un Hub Audiovisual Español, que coordine, bajo el auspicio de varios ministerios -Cultura, Industria-, todos los elementos que integran esta industria.

Además, Rosado aboga por que esta herramienta se formule de manera específica en Andalucía donde, pese a la aprobación de la Ley del Cine en 2018, apenas se ha avanzado en su desarrollo. La marca Andalucía Film TV sería ese gran paraguas bajo el que coordinar estrategias futuras. La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, según fuentes consultadas, ha mantenido reuniones con representantes del sector en Andalucía para identificar las necesidades de un futuro plan de choque.

Pero antes de que lleguen nuevos proyectos, queda por articular el tapón de estrenos generado por el cierre de los cines. En el Festival de Málaga, el primer gran evento cultural cancelado por esta crisis, se esperaba estrenar un buen puñado de títulos que hoy aguardan su turno, entre ellos Ofrenda a la tormenta, basado en el best seller de Dolores Redondo. Cuando se reabran las salas "habrá un cuello de botella de todas estas películas españolas que competirán con las producciones americanas"; además, valora Velasco, "habrá que convencer a la gente para que vuelva al cine y consuma cine español". Y eso no será fácil.

Urge flexibilizar las ventanas de estreno necesarias para justificar las subvenciones

Aparte de decirle al público que salga de casa y se siente en una butaca, el sector urge a un apoyo decidido por parte del Gobierno. De manera perentoria deben atender los miles de parados-autónomos debido al específico modelo de trabajo de este sector y de manera inmediata que se flexibilicen las ventanas de estreno necesarias para la justificación de las subvenciones. De hecho, es la gran preocupación hoy de los productores, obligados a exhibir cada película en un mínimo de salas para recibir el 100% de las ayudas comprometidas, un requisito complicado de cumplir si van a coincidir en cartelera los estrenos de primavera, verano y otoño.

A este respecto, se hace necesario un cambio de criterio en las subvenciones para que se contemple como pantalla de exhibición las plataformas online. "Es el momento de anticiparnos o de ir a remolque, como casi siempre hemos hecho. Hasta ahora el sistema de ayudas era inamovible, pero el futuro ya no es como pensábamos", razona Medina sobre el papel que jugarán las plataformas (Amazon, Netflix, HBO…) y canales Premium en el consumo de estrenos por parte de los espectadores.

Natalia de Molina en 'Techo y comida' de Juan Miguel del Castillo. Natalia de Molina en 'Techo y comida' de Juan Miguel del Castillo.

Natalia de Molina en 'Techo y comida' de Juan Miguel del Castillo.

Además, la Academia del Cine ha reclamado a las televisiones públicas y privadas que compren derechos sólo de cine español. En el caso de Andalucía, Gervasio Iglesias pide además que se agilicen las mesas de contratación de la RTVA, "si siempre hemos reclamado el apoyo de la televisión pública de Andalucía, ahora es una cuestión de pura supervivencia del sector".

No hay duda de que las diferentes maneras de sobrevivir a una pandemia está siendo ya material para guiones. "Nos consta que se están pidiendo permiso para rodar las ciudades vacías, para usar esas imágenes para futuros proyectos", señala Lourdes Palacios, presidenta de la Asociación de Escritoras y Escritores Cinematográficos de Andalucía, Asecan, sobre las miradas que habrá sobre el coronavirus en el cine en los próximos años.

Vendrán nuevos rodajes de los que desconocemos cómo serán ni en qué condiciones, pero es el momento, apunta Piluca Querol desde la AFC, de agilizar los requisitos administrativos para los rodajes, unificar los criterios para estos permisos (con el papel clave que debe jugar la Federacion Española de Municipios y Provincias FEMP), aplicar la exención de tasas en los espacios de rodaje y, sobre todo, de apostar decididamente por nuestros profesionales.

"Nuestra industria no sólo se sustenta en el cine, sino también en las series, en la publicidad y tenemos que estar preparados para dar respuesta porque, tras esta crisis, la competencia será mayor. Hay que poner una autopista al talento", insiste sobre unos profesionales que en la última década han llevado el acento andaluz a la primera línea.

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