El crimen del pequeño Gabriel

Prorrogan la detención de Ana Julia para poder practicar más diligencias

  • Nueva concentración ciudadana ante la Ciudad de la Justicia

  • La Guardia Civil evita que la puedan ver

  • La detenida reitera ante el juez que golpeó al niño Gabriel durante una discusión

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Sorpresa total y absoluta. Cuando todo el mundo daba por hecho que el juez Rafael Soriano, el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Almería, decretaría ayer miércoles el ingreso en prisión provisional de Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte del pequeño Gabriel Cruz, no fue así. Tampoco quedó en libertad con cargos, sino que el instructor dictó un auto por el que prorrogó la detención de la dominicana más allá de las 72 horas previstas por la ley con la finalidad de realizar nuevas actuaciones judiciales.

Ana Julia Quezada regresaba así a los calabozos de la Comandancia de Almería y mañana tendrá que declarar nuevamente ante Soriano. Será entonces cuando, previsiblemente se confirme si se produce su ingreso preventivo en la cárcel. No han trascendido las diligencias que ha ordenado el juez o si esta decisión se debe al hallazgo del hacha con el que presuntamente golpeó a Gabriel antes de asfixiarlo. Aunque fuentes judiciales aseguran que la prórroga de la detención es algo normal y habitual, abogados consultados por este periódico señalan que suele producirse cuando existen dudas para decretar la prisión o en el caso de que se hubiese producido un cambio sustancial en la declaración del investigado que hiciese necesaria la práctica de nuevas pruebas. En cualquier caso, no fue lo único atípico en esta jornada. Y es que Ana Julia había sido citada a las doce del mediodía para declarar y cinco horas antes ya se encontraba en la Ciudad de la Justicia. Una medida adoptada por la Guardia Civil, presumiblemente para evitar su exposición ante los numerosos medios congregados a primera hora ante la Comandancia de Almería, o incluso para evitar un nuevo intento de agresión como el que ya tuvo lugar el pasado lunes por la tarde en Vícar.

De hecho, esto último cobraría fuerza si se tiene en cuenta que cuando la mujer iba a ser trasladada de nuevo a la Comandancia, varios vehículos de la Policía Nacional, que lucían "pescaitos" en honor de Gabriel, cortaron el tráfico en la calle Padre Méndez y la intersección de esta vía con carretera de Ronda. Todo ello para que el furgón de la Guardia Civil pudiese abandonar el lugar a toda velocidad. La razón se encontraba en la acera contraria a la que acoge el acceso al aparcamiento de la Ciudad de la Justicia. Se trataba de medio centenar de personas que portaban carteles con mensajes contra Ana Julia que durante horas gritaron una y otra vez "asesina, criminal" y reclamaron la "cadena perpetua" para ella.

Los mismos que un cordón de agentes de la Policía Nacional contuvo mientras se iba el furgón de la Guardia Civil y que acto seguido salieron corriendo tras el vehículo y posteriormente se trasladaron a la puerta de la sede judicial para intentar increpar a los abogados de Ana Julia.La detenida inició su declaración judicial a la una de la tarde y se prolongó hasta las dos y media, aproximadamente, en presencia del juez, la fiscal y sus dos letrados, Esteban Hernández Thiel y Beatriz Gámez. Hernández Thiel ha apuntado que su cliente mantuvo una "actitud colaboradora" y que se encuentra "muy afectada" por lo ocurrido. Asegura que las nuevas diligencias se realizarán esta misma mañana antes de la nueva declaración de la detenida, e incide en que ofreció ante Soriano el mismo relato que ante la Guardia Civil, "básicamente". "Intuyo que la mujer dice la verdad, no había nadie más", ha dicho tras confirmar que ella sostiene que golpeó al niño con el hacha encontrada ayer durante una discusión.

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