Análisis 'Mass Effect 3'

  • BioWare cierra esta trilogía de ciencia ficción para PlayStation 3, Xbox 360 y PC con el mejor título de la serie.

Ya se encuentra en el mercado Mass Effect 3, el juego de BioWare para PlayStation 3, Xbox 360 y PC, que pone el punto resolutivo a la trilogía protagonizada por el Comandante Shepard y el resto de la tripulación de la Normandía, y que cierra con esta entrega una de las mayores obras de ciencia ficción editadas en cualquier formato desde hace muchos años.

Tras las innumerables advertencias de Sheppard y el posterior retraso de la invasión de los poderosos Segadores, ahora el equipo de la Normandia se ve forzado a la búsqueda de los máximos aliados posibles entre las razas de la Vía Láctea para poner freno a la destrucción de la tierra y del resto de planetas de la galaxia, que rápidamente también serán pasto de estos milenarios seres sintéticos, especialistas en eliminar y destruir civilizaciones que alcanzan un determinado punto sobre un ciclo que se repite desde hace muchos millones de años.

Jugabilidad

Incluso tras las serias advertencias de Sheppard, finalmente no se ha podido evitar que los Segadores llegaran a la tierra para comenzar con la destrucción de la galaxia. El consejo de la Ciudadela requiere la presencia del comandante, pero las cosas están muy feas, ha comenzado la destrucción y no estamos preparados. De este modo comenzaremos Mass Effect 3, cuyo tono ya marca una clara diferencia con respecto a las entregas originales presentando una pauta más dura y un tono más serio.

El formato del primer Mass Effect aprovechaba de manera original todos los recursos que ofrecían los juegos de rol para en esta tercera entrega, mutar en un shooter o juego de disparos en tercera persona que guarda en su interior muchos de los aspectos roleros que incluía la primera edición de una serie que marcaría los destinos del género. Por lo cual, tanto si te gustan los juegos de rol que combinan buenas dosis de acción, como si te apasionan los shooters de narrativa densa, Mass Effect 3 es una buena opción.

Al comienzo de la aventura, se puede elegir entre el modo acción, el modo historia y el formato RPG (Rol). El primero nos ofrece tiroteos más complicados y directos mientras las conversaciones se reproducen con menos opciones interactivas. En la segunda, los enemigos ofrecerán menos resistencia y morirán con pocos disparos, lo que permite al jugador centrarse exclusivamente en la parcela narrativa. El formato RPG que caracterizaba a la serie hasta ahora, es sin duda, el modo más interesante de todos gracias al equilibrio que mantiene intacta la combinación entre la acción y la historia cuidando los aspectos RPG, ya que el jugador se encargará de seleccionar los poderes y habilidades para encontrar un estilo de combate propio.

Por otro lado, los seguidores de la serie podrán continuar con su personaje y su propia historia, pues todo lo acontecido en las ediciones anteriores del juego pasará factura en esta ocasión. Los personajes a los que hemos ayudado o nos hemos enfrentado podrán servirnos de ayuda contra los Segadores, y algo es seguro, será necesaria toda la que se pueda conseguir. Esta variedad de opciones permiten que el juego se convierta en el más accesible de toda la franquicia, permitiendo a todo tipo de jugadores determinar sus gustos y habilidades para disfrutar de una misma experiencia.

BioWare parece haber escuchado los comentarios de los seguidores de la marca y es difícil encontrar un sólo apartado que no haya mejorado aunque sea de manera superficial. Esto queda patente en la forma de trasladar la historia, que en este último capítulo imprime un ritmo superior a la narrativa. En pocas horas, el jugador será testigo de los primeros ataques de los Segadores, el comienzo de la destrucción de la tierra y las decisiones del consejo de la ciudadela, en las que Sheppard tendrá un papel determinante. El tono sombrío y apocalíptico que recoge el juego se complementa perfectamente con una sensación de urgencia narrada que no se detiene en ningún momento y deja la sensación de estar escrita por un grupo de guionistas perseguidos por un maniaco. Esto permite dejar un poco de lado la mecánica de conversaciones que marcaron las versiones anteriores. Otro punto destacable es la introducción en algunos modos de secuencias no interactivas en la acción, lo que permite que la inmersión del jugador en la historia sea menos complicada.

Los combates también han recogido el tono rápido, y los conflictos se suceden mucho más deprisa que antes. Algo que no afecta a los miembros de la Normandia, que gracias a las mejoras en el estado de forma de Sheppard y su equipo, se mueven e interactúan con el entorno con mucha más fiabilidad. Controlar a nuestro protagonista es ahora una tarea mucho más sencilla, debido a un sistema de coberturas que ha mejorado notablemente y que nos permite con bastante facilidad, cambiar la posición de combate de los personajes que nos acompañan asignándoles puestos a nuestro antojo. La mejoría en el sistema de inteligencia artificial de nuestros compañeros no ha derivado en un desequilibrio favorable a nuestros intereses en combate, ya que los enemigos también parecen haber aprendido a trabajar unidos y en armonía, siendo capaces de aprovechar la superioridad numérica y sus características específicas para ponernos las cosas difíciles. Tanto que los jugadores acostumbrados a usar las mismas tácticas y armas se sorprenderán al comprobar la variedad de posibilidades que ofrece el juego.

Otro de los apartados que se ha mejorado es el referente a las pocas opciones de personalización de armamento. Tanto el equipo, como las armas utilizadas anteriormente, se limitaban a una serie de opciones que determinaban pocas variables para la personalización. En cambio en Mass Effect 3 se ha introducido un sistema que permite cambiar y mejorar algunas características de las armas que equipamos. Cada arma se puede modificar con dos elementos que se pueden combinar. Estos modificadores y accesorios se pueden comprar en las tiendas repartidas por algunas localizaciones, aunque también se pueden localizar en los propios escenarios con un mínimo de exploración. Los modificadores nos permiten aumentar la estabilidad, la potencia de tiro, la cantidad de munición o la cadencia de los disparos, entre otros criterios. También se ha añadido un mecanismo que permite restar algo de peso al armamento, permitiendo una mayor agilidad y mejor respuesta de reacción. Además cuantas más armas llevemos equipadas, más tardan las habilidades disponibles en recargarse. Por lo tanto el jugador también determina la agilidad del personaje, ya que ir cargado con varias opciones de ataque o elegir una sola arma afecta directamente a la velocidad de nuestras acciones, aunque siempre se puede abusar de los poderes especiales.

Con la intención de no alejar demasiado al jugador de la compleja trama, Bioware ha eliminado los mini juegos, mientras el sistema de exploración también se ha simplificado. Ahora sólo pondremos los pies en tierra en los planetas en los que tengamos misiones que cumplir, ya que las búsquedas de artefactos o elementos se realizan lanzando sondas después de escanear los planetas rápidamente.

Por otro lado, el sistema de evolución de personajes ha sido rediseñado para permitir una mayor personalización de las habilidades. Una vez que elijamos un poder, se despliega un menú especial donde se pueden elegir diferentes opciones, cada una con una bonificación única. Aunque no pretende revolucionar el sistema de la serie, estos nuevos elementos permiten que la experiencia sea aún más personal, ayudando al jugador a obtener una serie de características propias que raramente coincidirán completamente con las de otro jugador.

Aunque la inclusión de un modo multijugador parece extraño en un juego de rol, BioWare ha incorporado modos de juego en red de manera bastante competente. Se trata de una especie de cooperativo para cuatro donde el jugador asume el papel de un soldado que, junto con otras tres personas, debe sobrevivir a 10 oleadas de enemigos con un grado de dificultad creciente. Además de demostrar que el sistema de combate funciona bien sin historia, el modo cooperativo es bastante adictivo. Una pena que los escenarios hayan sido literalmente recogidos de la campaña.

Gráficos/Sonido

La diferencia gráfica entre la primera entrega de la serie y este Mass Effect 3 es brutal. El motor Unreal Engine 3 se comporta a las mil maravillas en esta tercera entrega tanto en los escenarios principales llenos de detalles como en el despliegue de los impresionantes efectos de partículas o en los movimientos de los personajes, que tienen una apariencia más sólida y cuentan con una serie de animaciones muy convincentes. Por otro lado, las animaciones faciales no representan a la producción con tanto entusiasmo como el resto de los aspectos visuales, dejando sensaciones encontradas en algunas conversaciones. 

Los temas principales de la serie continúan funcionando perfectamente, al igual que todos los efectos de sonido, mientras que las nuevas composiciones cumplen sin alcanzar el nivel de los títulos anteriores. El juego llega a nuestro país con los textos de pantalla en castellano y voces originales en inglés, entre las que se encuentran desde actores de la talla de Martin Sheen y Lance Henriksen, hasta Freddie Prinze Jr, Jennifer Hale , Carrie-Anne Moss, Tricia Helfer, Adam Baldwin y muchos más. Un auténtico lujo.

Conclusiones

Los fallos en Mass Effect 3 se olvidan fácilmente si se tiene en cuenta la alta calidad de producción. BioWare ha conseguido con un conjunto más sencillo que el juego sea mejor que sus predecesores, y es difícil pensar en un final más controvertido a la aventura de Shepard y el equipo de Normandía. Mass Effect 3 es capaz de complacer tanto a los que siguen a la franquicia desde el año 2007 como a los que nunca se han aventurado en la saga espacial. La producción establece un nuevo estándar de calidad para los juegos de rol de acción, y es un serio aspirante a mejor juego de 2012.

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