"Estamos readaptándonos para lidiar en festejos mayores"

  • La entidad, en la que están agrupados 409 ganaderos "modestos, pero los más profesionales", celebra hoy, por primera vez en su historia, su Asamblea en Sevilla

La Asociación de Ganaderías de Lidia, nacida en 1951, celebra hoy por primera vez en su historia su Asamblea general en Sevilla. La entidad agrupa a 409 ganaderos repartidos por España, de los que 89 están encuadrados en la Zona Sur. De las cuatro asociaciones ganaderas de nuestro país es la que está presente en más espectáculos. El año pasado alcanzó la cifra de 3.764 festejos. Su presidente Eduardo Martín-Peñato es también portavoz de la Mesa del Toro.

-Eduardo, ¿cuál es la filosofía de la Asociación de Ganaderías de Lidia?

-Por supuesto, la defensa de nuestros ganaderos. Somos modestos en el sentido social, pero los más profesionales, puesto que nuestros asociados suelen llevar su ganadería directamente. No son los ganaderos de lujo. Son los más apegados a la tierra. Nuestro objetivo principal ha sido siempre el mercado de erales. Pero desde el 94 nos estamos readaptando para lidiar en festejos mayores, para vender utreros y cuatreños, ya que los festejos menores en los pueblos han ido desapareciendo. Para ello, asesoramos a nuestros ganaderos en el cambio que deben realizar tanto en infraestructura como en la ampliación de inversión.

-¿Qué diferencia a la Asociación del resto de corporaciones ganaderas?

-Somos absolutamente reglamentaristas. No permitimos un solo fallo legal para que la competencia interna sea legal.

-¿Cuál es el perfil del ganadero de la Asociación?

-Es un ganadero que tiene un promedio de un centenar de vacas reproductoras, que por otro lado es lo que debe ser para controlar bien la ganadería y tenerla en la mano, como se suele decir.

-¿Cuáles son sus inquietudes y objetivos?

-La economía del toro es deficitaria. Como asociación no podemos decirle a nadie lo que tiene que hacer en su casa. Intentamos que el mercado sea igual para todos nuestros ganaderos. Apoyamos a cada asociado, pero en la competencia, el que consiga vender o no, dependerá de que a cada uno le embistan sus toros. En cuanto a las relaciones con otras asociaciones ahora hay una buena sintonía.

-¿Cuál es la incidencia de la Asociación en el volumen total del negocio taurino?

-De los 1.200 millones de euros que se mueven en el mercado taurino, unos 70 millones es de las ganaderías. La Unión tiene una cuota de un 45 por ciento; nosotros manejamos el 30 y las otras dos asociaciones -Agrupación española de reses bravas y Ganaderos de lidia unidos- el resto.

-¿Cómo se presenta ese mercado para el ganadero?

-La crisis inmobiliaria incidirá este año en la falta de recursos de los ayuntamientos. No hablo de las grandes ferias, pero si en el resto, que es la mayoría, pueblos donde se suelen dar entre uno y tres festejos. El mercado está cambiando. El año pasado ya hubo 3.000 machos menos. La subida de los piensos, en más del 50% del coste, afectará de manera tremendamente negativa. Por otro lado, las subvenciones europeas desaparecerán dentro de tres o cuatro años y el ganadero debe adaptarse a ello. Yo estoy en contra de las subvenciones. Todo ello puede incidir en un aumento del precio de ganado.

-¿Hacia qué tipo de toro vamos?

-Hay que recuperar el toro-toro y evitar el toro comercial que en los últimos años ha expulsado a muchos espectadores. El público pide el toro más encastado y con mayor movilidad.

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