Ortega Cano sueña con la Puerta del Príncipe en su adiós definitivo

  • El diestro cartagenero manifestó ayer en Las Ventas los objetivos que quiere cumplir en su última temporada · Será apoderado por Javier González

El torero José Ortega Cano, camino de cumplir 36 años de alternativa, sueña aún con salir a hombros por la Puerta del Príncipe de La Maestranza de Sevilla, en 2010, el año que se ha fijado para despedirse definitivamente del toreo en activo. "Hay todavía muchas cosas pendientes en mi carrera, y una de ellas es Sevilla, donde he cuajado toros importantes, aunque por circunstancias, fundamentalmente el fallo a espadas, nunca conseguí las dos orejas de uno. Ahora sigo muy mentalizado para conseguirlo", afirmó Ortega Cano.

Entre los planes del torero hay también plazas de notable referencia en su carrera, "como Valencia, Málaga, incluso Madrid, donde la próxima corrida llevaría el número setenta. Han sido escenarios de grandes triunfos en mi carrera, y los quiero repetir", explicó en una rueda de prensa, celebrada en la Sala Cultural Antonio Bienvenida de la plaza madrileña de Las Ventas.

La cita con los periodistas resultó multitudinaria, con notable presencia de los llamados medios "del corazón", aunque tanto en sus palabras para introducir el acto como en las respuestas posteriores, el torero trató de darle al mismo un carácter estrictamente taurino. Y ello a pesar también de un llamativo e inusual decorado, con flores sobre la mesa donde se situaba el torero y una "escolta" de dos esbeltas azafatas ataviadas con mantón de manila caído sobre los hombros y clavel en el pelo. Sin embargo, fue todo muy serio por parte del torero al hablar de su carrera, de los notables vaivenes en sus comienzos, y de las satisfacciones por los grandes triunfos.

Ortega se refirió también a la actualidad de "la Fiesta", los frentes que tiene abierto el espectáculo, por ejemplo, en Cataluña, "aunque eso no es tanto como la desaparición de encastes y ganaderías".

"El negocio de ganadero de bravo es cada vez menos rentable -dijo-, y lo prueba que las generaciones nuevas no quieren saber nada de esto", recalcando que "si quitamos a Victorino, Miura y dos o tres más, lo demás es Domecq y más Domecq, y eso si es preocupante".

A este respecto, al preguntársele por el tipo de toro, el encaste que prefiere, el diestro indicó "el que tiene voluntad de embestir".

Retirado por dos veces de manera oficial, con corte simbólico de coleta en las dos, en Jaén el 16 de octubre de 1998, y en Vista Alegre (Madrid) el 21 de noviembre de 2003, Ortega justificó los regresos posteriores porque "el toreo fue siempre para mí una necesidad anímica".

También se refirió a los años difíciles que le ha tocado vivir "como la muerte de Rocío Jurado (su mujer), "que no me dejó poder desarrollar lo que llevaba dentro".

Ahora 2010 es para él "un año ilusionante, que me va a dar muchos años de vida, mucho más que el propio año. Será bonito porque quiero ganarme las corridas como toda mi vida, una a una. Este año llevará un brindis muy especial a tres mujeres: mi madre, Rocío y mi hija Gloria".

A la pregunta de si se siente joven y con fuerzas para afrontar el reto del toro en el ruedo, José Ortega fue tajante: "los toreros, con el paso de los años, ganan en bouqué, en torería. Eso es lo que hay que mirar". Y al respecto, cuando se le inquirió por los espejos que ha tenido en la profesión no dudó en invocar a "los toreros de pellizco. Ahí está el maestro Julio Aparicio, padre, (presente en la sala), El Viti, Antonio Ordóñez y tantos otros".

Otra inquietud de Ortega es "que la temporada venga sin percances para no dar disgustos a los que me quieren. Aunque sepan todos que mi corazón late con fuerza. Que a mis 53 años que voy a cumplir el 23 de este mes de diciembre, quiero ser torero figura apasionante". A la izquierda de Ortega en la mesa, el escritor Joaquín Albaicín dijo que "es un lujo, un privilegio estar aquí. Y comprendo que es una papeleta muy difícil para el maestro anunciar el adiós". En el otro extremo, el apoderado Javier González, que sin precisar fechas ni plazas aseguró que "hay varias cosas muy avanzadas. La ilusión es tremenda también por mi parte, siendo un apoderado joven y con un figurón del toreo tan grande como José Ortega Cano. La responsabilidad, ya sé, también está acorde con los sueños. Por eso hay que hacer las cosas muy bien".

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