Vientos de 130 kilómetros por hora y fuertes lluvias asuelan Gran Bretaña

  • El temporal ha provocado numerosos daños en viviendas y 41 puntos de la costa están en alerta por inundaciones.

Un temporal con fuertes lluvias y vientos de 130 kilómetros por hora causó estragos a lo largo de toda la costa oeste y sur de Gran Bretaña a lo largo de toda la jornada del lunes. El viento se llevó por delante los tejados de algunos garajes y dejó a unas 10.000 viviendas sin luz, mientras que las tormentas y el mal estado del mar provocaron algunas inundaciones. En este sentido, 41 puntos de la costa de Inglaterra y Escocia están en alerta por inundaciones, por lo que las autoridades hicieron un llamamiento a los ciudadanos para que estén atentos.

La costa oeste y sur británica se enfrenta a un fuerte temporal que dejó a su paso a lo largo del lunes verdaderos desastres provocados por los vientos y las tormentas, que según las previsiones no sólo no mejoran, sino que se espera que la situación empeore. A media tarde del lunes, en el balance tan sólo había que contar, afortunadamente, daños materiales, a excepción de una mujer que quedó inconsciente al ser golpeada por una valla caída a consecuencia del viento en Londres.

Los principales estragos que causó el temporal fueron provocados por el mar, ya que las fuertes olas tomaron la costa llevándose todo lo que encontraban a su paso. "A lo largo de la costa desde el suroeste, casi hasta Kent (en la costa sureste), pudimos ver el mar acercándose por encima de los rompeolas", tal y como explicó una portavoz de la Agencia Medioambiental en declaraciones a la BBC, recogidas por otr/press. Por ello, las autoridades pedían a la población que no se acercaran, para evitar daños personales.

De esta forma, resaltaba que esta primera ola de tormentas provocó inundaciones a pequeña escala en las zonas de Devon y Cornwall (localidades del suroeste británico), entre las que destaca la sufrida en Selsey Bill, donde 30 personas tuvieron que ser rescatadas de un camping de caravanas inundado. Además, existen 41 puntos en riesgo que han de estar alerta ante la posibilidad de recibir serias inundaciones, entre los que se encuentra el Canal de Bristol (entre el sur de Gales y el sureste de Inglaterra).

Por su parte, los fuertes vientos de hasta 130 kilómetros por hora arrancaron los tejados de algunos garajes en Devon y al oeste de Gales, además de romper numerosos árboles y postes de la luz. Por ello, unas 10.000 casas se quedaron sin electricidad, 7.000 en el suroeste de Inglaterra y 3.000 en Gales. Estos daños provocaron que las compañías de seguros aumentaran en un 150% el número de reclamaciones de los ciudadanos en comparación a cualquier otro lunes.

El mal tiempo tuvo también consecuencias negativas en los sistemas de transportes, que se vieron seriamente afectados por las tormentas. Numerosas carreteras tuvieron que ser cortadas, mientras se advertía a los conductores de que fueran cautelosos en todas las vías durante el temporal.

Por su parte, las vías de tren también sufrieron las consecuencias del temporal, ya que algunas líneas con destino Londres registraron retrasos ante la obligación de ver reducido su límite de velocidad. 

En cuanto al tráfico aéreo, tanto el aeropuerto de Heathrow como el de Gatwick tuvieron que cancelar algunos de sus vuelos, y pedían a los ciudadanos que comprobaran el estado de sus vuelos antes de salir de casa. Además, el tráfico de ferrys también se vio afectado, de forma que fue cancelado el trayecto entre Gales e Irlanda.

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