Médicos y asociaciones rechazan que una pareja sorda elija que su hijo sea discapacitado

  • Un matrimonio británico solicita que los genes de su futuro hijo sean modificados para que, al igual que ellos, no pueda escuchar.

La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) y la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF) han mostrado hoy su rechazo a la posibilidad de que una pareja sorda pueda decidir que sus hijos nazcan con su misma discapacidad, como ha solicitado un matrimonio británico.

Para la presidenta de Fiapas, Mariluz Sanz, se trata de una actitud "egoísta" que "va a limitar su vida". Así, ha recordado que hay que pensar en los derechos del niño y que existen otros tipos de discapacidad en los que "no se plantearía esta posibilidad". "En ningún caso ser padre legitima el limitar el potencial de los hijos. Hay que elegir lo mejor para ellos incluso superando las barreras", ha añadido.

En su opinión, "los sordos quieren que sus hijos oigan porque desean que estén integrados en la sociedad que les rodea y hacen lo posible para que lo estén". Y, en caso contrario, ha negado que se deba apelar a las "señas de identidad cultural del colectivo de sordos" a la que se hacen referencia a la hora de justificar estos casos ya que "las señas de identidad las da el entorno" y no una discapacidad.

La decisión de esta pareja de inglesa no es nueva, se trata de una polémica que podría surgir de un grupo "minoritario" no integrado en la sociedad, que "no se consideran discapacitados, pero la realidad es la que es" y que "cíclicamente" busca que "se hable de los derechos de los sordos y de su lengua propia".

Por su parte, el representante de la Comisión de Pediatría de SEORL-PCF, y doctor del departamento de Otorrinolaringología del Hospital Niño Jesús en Madrid, Javier Cervera, ha afirmado que "éticamente" se trata de una decisión "inadmisible" y "repudiable" ya que "ninguna persona puede permitir negar a su hijo el derecho de oir".

Por tanto, al igual que la presidenta de FIAPAS, ha señalado que "la SEORL-PCF está en contra de que se favorezca que los niños sean sordos". Además, interponiendo la ética, se preguntó: "¿hasta qué punto una persona tiene derecho a negarle a otra persona la posibilidad de oír?".

Así, ha querido destacar que "la sordera es una enfermedad y es una enfermedad que puede tener tratamiento mediante la cirugía", por tanto deben ponerse todos los medios al alcance para evitar que está discapacidad se produzca. "Y no podemos permitirlo", advirtió.

Por otra parte, ha apuntado que no se trata de un caso asilado ya que, tras sus años de experiencia, ha observado que "parte de la comunidad sorda no quiere comunicarse con el resto de la sociedad" ya que "no consideran la sordera como una enfermedad".

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