Italia y la UE cierran la crisis de la mozzarella contaminada

  • El Gobierno italiano retira las partidas sospechosas y la Comisión Europea dice que no prohibirá las importaciones

El Gobierno de Italia anunció ayer que retirará del mercado toda la mozzarella de búfala que contenga dioxinas, mientras la Comisión Europea decidió que, de momento, no prohibirá la importación de ese queso. "Con la Unión Europea (UE) acordamos retirar del mercado todos los productos que según las investigaciones no correspondan a la norma", afirmó en Nápoles el ministro del Exterior, Massimo D'Alema. "Así queremos convencer a los consumidores italianos y extranjeros para que vuelvan a tener confianza en nuestros productos", contando con el apoyo comunitario, que no aplicará sanciones.

De este modo, se cierra la crisis de salud pública y de confianza de los consumidores respecto a esta especialidad de la región italiana de Campania. La alarma saltó días atrás, cuando en al menos 25 queserías de esa zona se hallaron indicios de dioxinas. Los valores estaban ligeramente sobre la norma, según había informado el Ministerio de Salud italiano.

La Comisión Europea está satisfecha con los avances del Gobierno italiano en esta cuestión, según afirmó ayer una portavoz comunitaria en Bruselas. Agregó esta portavoz que, por ello, no hay razón para medidas adicionales de la UE. El jueves, la Comisión había amenazado con probihir la importación del producto. Según la portavoz, se fortalecieron los controles en Campania y ya se retiraron algunos productos del mercado.

Francia había suspendido ayer por la mañana la venta de mozzarella, pero levantó la medida pocas horas después.

Sin embargo, países asiáticos como Corea del Sur y Japón suspendieron la importación de mozzarella y analizan actualmente los productos que llegan procedentes de la región de Campania. D'Alema aseguró que se trata de un fenómeno aislado. Dijo además que el Gobierno quiere salvar un producto que es vital para la economía de Campania y, por ello, unidades especializadas de la Policía revisaron queserías en las ciudades de Caserta, Nápoles y Avellino. Tras las revisiones, 83 establecimientos de cría de búfala fueron cerrados por precaución en la jornada de ayer, y se iniciaron investigaciones contra un total de 109 personas. Se presume que los animales consumieron pasto contaminado cerca de basureros ilegales y en Italia se especula con la relación que ello pudiera tener con una reciente huelga de recogidas de basura.

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