Calidad primero, oficio luego

  • La mágica triangulación de Navas y Kanoute premia el moderno intercambio de posiciones del inicio · Se sobrepuso atrás a la marcha de Adriano con Marc Valiente

El Sevilla salió a imponer su estilo. Lo hizo con ese chispazo de calidad pura entre Jesús Navas y Kanoute que supuso el 0-1, una jugada de manual de cómo triangular hasta zona de remate con los toques precisos, los justos para impedir que apareciera una pierna de algún sportinguista. Adriano es Adriano, y desde atrás procura situaciones de superioridad arriba. Su enésima lesión pudo ser otra zancadilla, pero los blancos se volvieron a incorporar: la ventaja de tener a un defensa versátil como Konko, que de central volvió a su puesto predilecto de lateral, y la de tener a un central del filial que parece uno más del primer equipo, como fue Marc Valiente. Jiménez ya sabe que por debajo, tiene un recambio fiable.

Defensa

Sin Squillaci ni Escudé, Konko y Dragutinovic salieron como centrales, mientras que la gran novedad atrás fue Adriano en el lateral derecho. Y fue un partido muy peligroso para el eje de la zaga, ya que Manolo Preciado ordenó pases largos a esa zona en busca de la segunda jugada. El Sporting colgaba la pelota, donde Barral esperaba arriba para chocar con los centrales, y allá que corrían Pedro, Diego Castro o De las Cuevas con astucia en busca del rechace para sorprender. Un fútbol el astur primario, como aceptando de salida la inferioridad técnica y apelando a otras armas.

Dragutinovic, en la primera parte, se complicó alguna vez con la pelota en los pies y a punto estuvo de originar un incendio por una recuperación del Sporting muy arriba, pero la zaga reaccionó bien y tapó.

En la segunda parte, Preciado arriesgó con las entradas de Maldonado y Carmelo, acumuló hombres arriba y el Sevilla lo pasó mal porque los locales ganaron cada vez más rechaces, hacían una segunda jugada y metieron atrás a los defensores blancos. Eso ocurrió durante unos 15 ó 20 minutos, pero los centrales se impusieron en el área y lo despejaron todo. A balón parado, ayudaron Romaric, Kanoute...

Ataque

Jugar con Adriano otorga más profundidad a la banda donde se ubique. Esta vez, fue la derecha. Y jugar con Kanoute y Kone arriba asegura intercambio de posiciones. El malí se metió más atrás cuando el marfileño se quedó en punta, y viceversa. Jesús Navas también dejó su ala derecha a Perotti y se metió en zonas interiores, y Kone también aparecía en una banda u otra. Negación de referencias arriba, en definitiva, para desorientar a la defensa asturiana, como así fue en la primera parte.

Tras el descanso, Kanoute empezó igual, bajando y lanzando jugadas desde tres cuartos de campo, pero en un partido tan físico se desgastó antes. Eso, y que Negredo no mejoró la definición que se echó en falta con Kone, hizo que el Sevilla sufriera casi hasta el final por el resultado.

virtudes

De salida, salió a mandar y lo hizo por su superioridad técnica. Luego se adaptó a las circunstancias.

Talón de aquiles

Cuando el Sporting metió más hombres arriba, sufrió.

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