Victoria

  • Desde el 2 de febrero la Victoria cuenta con un retablo en el santuario de la Cinta, obra de Carmelo del Toro.

ES casi indescriptible el revuelo y la conmoción que se producen en Isla Chica cuando se sabe que está cerca la salida de la Victoria, desde el Polvorín. El desfile procesional de esta cofradía produce algunas de las imágenes más simbólicas de la Semana Santa de la capital, como su ya casi mítico paso por el Barrio Obrero y el arco de la Reina Victoria. La devoción a esta titular trascendió con creces, hace ya bastante tiempo, los límites del Polvorín. Prueba de ello es que la junta de gobierno de esta hermandad ha solicitado su coronación canónica. Sobre este sentido, el hermano mayor, Isidoro Olivero, se quiso mostrar cauto y quiso dar todo el protagonismo de la iniciativa al pueblo y su devoción desplegada por toda la ciudad. De este modo, Olivero subraya que “con el logro de la coronación canónica lo único que se hará es darle oficialidad a un hecho que ya está plasmado desde hace bastante tiempo en la ciudad”. Lo que también tiene claro es que la consecución de dicha distinción supondría, al mismo tiempo, el inicio de una nueva etapa para la hermandad, que saldría con ello fortalecida y revitalizada. Un hecho destacado que ha vivido la Victoria este año ha sido la bendición de un retablo en el santuario de la Cinta. El hecho tuvo lugar el 2 de febrero, festividad de la Candelaria y con ello se conmemora el 50º aniversario de la declaración de Nuestra Señora de la Cinta como Hermana Mayor Honoraria y Predilecta. El retablo es obra de Carmelo del Toro.

Mirando un poco a su historia, vemos que la hermandad quedó erigida canónicamente el 5 de mayo de 1941. Joaquín Gómez del Castillo fue el autor de la primera imagen de la Virgen, siendo restaurada por León Ortega en 1941. La imagen sufrió un incendio en su salida procesional de 1953, por lo que necesitó una nueva restauración. El fuego había dañado muy seriamente el rostro y la cabeza de la Virgen. La imagen volvió a ser restaurada por León y bendecida en junio de 1953.

La primera salida de la cofradía tras su fundación, en 1939, fue el 9 de abril de 1941 y la primera del titular de esta hermandad, en 1943, utilizando el paso de San Sebastián. La Virgen fue sola en palio hasta que en 1951 se incorporó San Juan Evangelista, obra de León Ortega aunque Álvarez Duarte realizó el actual en 1968. Para la salida de 1992 se acordó, sin embargo, que no fuera San Juan Evangelista acompañando a la Virgen.

Como ya se ha comentado, esta hermandad mantiene una estrecha vinculación con la de Nuestra Señora de la Cinta, a raíz de una campaña de Navidad que una emisora local realizaba. En 1958, la Cinta ofreció para subastar la cinta de plata que portaba la imagen de la Patrona en su camerino. La Hermandad de la Victoria, atendiendo a la generosidad de la de la Cinta por desprenderse de esa pieza, acordó nombrarla Hermana Mayor Honoraria y Perpetua. Por su parte, La Cinta también nombró a la Victoria Hermana de Honor.

Estrenos

Las dos bambalinas laterales del paso de palio, que han concluido su proceso de restauración y un juego de ocho dalmáticas.

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