Pasión

Pasión, la única que mantiene su horario

  • Los titulares de la cofradía estrenan un broche de oro donado por una hermana

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Pasión fue la única hermandad del Martes Santo que mantuvo su hora de salida. A las ocho menos cuarto de la tarde, bajo un cielo gris plomizo, el titular de la cofradía salía de la parroquia de San Pedro. Un gran número de personas se congregó en las inmediaciones de la plaza de San Pedro y del Paseo de Santa Fe.

Con gran solemnidad el Señor de Pasión avanzó por el porche del templo sobre un monte de claveles rojos. El paso del Cristo inició su salida procesional al son de la marcha Perdona a tu pueblo, interpretada por la Agrupación Musical Virgen de los Reyes.

Llevaba el titular de la hermandad la medalla de Huelva y junto a ella, de estreno, un broche de oro con corona de espinas y atributos de la pasión.

Una vez que Nuestro Padre Jesús de la Pasión había abandonado el porche de la iglesia y procedía a bajar la calle Licenciado Juan A. Mora, se oyó le primera saeta y, junto a ella, cayó la primera petalada. Tras el paso de misterio iban penitentes portando cruces.

Las primeras levantás tuvieron lugar dentro del templo. La del paso del Cristo la realizó Agustín Samaniego, la del paso del palio, Manuel Escalera Herves, el número tres de la Hermandad de Pasión. El hermano mayor, Manuel Palacios, destacó de Escalera, que cumple 88 años, que "lleva más de setenta años en la cofradía". Palacios indicó que con esta iniciativa la hermandad quiere rendirle un homenaje y "que disfrute del día de hoy -por ayer-".

La Virgen del Refugio salió de la parroquia de San Pedro a las ocho y veinte de la tarde, el Señor de Pasión ya avanzaba por el Paseo de Santa Fe. El paso de palio estaba bellamente exornado con rosas de color champán, flor que la hermandad vuelve a recuperar después de varios años usando claveles.

María Santísima del Refugio estrenaba un broche con la cruz de Santiago con montura de esmeraldas verdes, que hacía juego con el puñal que lleva la imagen. Ambos broches, tanto el de la Virgen como el del Cristo, fueron donados por una hermana de la hermandad que prefiere guardar el anonimato.

También para la Virgen del Refugio hubo una primera petalada cuando el paso del palio bajó del porche de la iglesia.

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