Palmas que dan la bienvenida

  • Las mujeres del taller de palmas rizadas de la Hermandad de la Borriquita están inmersas estos días en una actividad que supone una bella presentación de su cofradía

Tiene su raíz en el texto bíblico en el que se relata cómo fue recibido Jesús en Jerusalén, antes de su Pasión. La tradición la recogió aquí la Hermandad de la Borriquita, que hace de las palmas una de sus señas de identidad, que las luce cada Domingo de Ramos y de qué manera. Es un hermoso modo de dar la bienvenida a la Semana Santa.

Durante estos días, el taller de palmas que se encuentra en la propia casa de hermandad es un auténtico hervidero de actividad. La cofradía mostrará las palmas lisas y las palmas rizadas. Estas últimas resaltan por la destreza de los acabados, que hablan del saber hacer de un grupo de hermanas que se pasan la tradición de generación en generación, de manera que afortunadamente no hay peligro de que esta artesanía desaparezca.

Arancha Borrero, con sólo 32 años de edad, se introdujo en este bello mundo con la edad de 14. El grupo estable de este taller lo conforman seis mujeres aparte de otras, la mayor parte de ellas jóvenes que prestan su colaboración y van aprendiendo.

Aparte de las lisas, unas 70, la cofradía sacará unas 20 rizadas, que son las más laboriosas y las que evidencian el trabajo minucioso que el taller realiza. Las que están destinadas al rizado son palmas más gruesas que las lisas.

Arancha explicó que durante esta misma semana se preparan las rizadas. Las palmas fueron recibidas hace unos días y proceden de Elche (Alicante). Vienen en buenas condiciones, lo que hace innecesario lavarlas o someterlas a ningún tipo de tratamiento previo. Las mujeres tan sólo perciben a la hora de trabajan con ellas que echan un polvillo blanco, aunque para permitir un mejor acabado no se trabaja con guantes. Tan sólo se ayudan con unas horquillas con las que van trenzando toda la palma dándole ese rizo tan peculiar.

Cada palma ocupa cerca de dos horas de trabajo y una vez terminado éste hay que conservar casi como oro en paño el resultado. La manera de conseguir que la palma llegue en perfectas condiciones al Domingo de Ramos, es humedecerlas y empaquetarlas bien con unos plásticos hasta que sean descubiertas el mismo día de la procesión.

El hecho de que se hagan rizos en las palmas no significa uniformidad. Tal es la destreza de estas mujeres que no hacen ninguna igual y su fama ya ha trascendido las fronteras de la Semana Santa de la capital. De hecho, una de las palmas será lucida por el Señor en Niebla y vienen de las hermandades de Isla Cristina para ver cómo la habilidad de estas mujeres queda plasmada en las palmas. El cortejo de la cofradía llevará cinco palmas rizadas en cada una de las antepresidencias de cada paso, así como cuatro con la cruz de guía. Aparte, palmas rizadas portarán los apóstoles del misterio y también se le otorga una al obispo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios