La Cuaresma de la Misericordia

  • El obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, hace una invitación a vivirla con intensidad en el año jubilar. Habla del gesto solidario como "expresión de unidad" de toda la Diócesis.

No es día festivo ni hay convocatorias ni carteles que lo anuncie. Lo cierto es que las iglesias en la jornada de ayer estuvieron repletas de fieles que acudieron a participar del inicio de la Cuaresma que conserva el rito de la ceniza como invitación a un tiempo de reflexión.

Muchos de los templos contaron, además, con la visita de escolares de los colegios que participaron de la jornada de divulgación del patrimonio religioso y que fueron recibidos por el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, en la Santa Iglesia Catedral. En este templo presidió la celebración del Miércoles de Ceniza que abre la Cuaresma del Año de la Misericordia. En su carta pastoral dirigida a los sacerdotes y fieles de la Diócesis recuerda que el papa Francisco invita a que "la Cuaresma de este año jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios". José Vilaplana señala que "con entusiasmo y gratitud acogemos esta invitación del papa poniendo todo nuestro empeño en celebrarla dignamente".

Recuerda que Jesucristo es el rostro de la misericordia porque en su vida descubrimos que ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido. Para contemplar este misterio de misericordia el obispo da cuenta de algunas actividades especiales que se puede realizar esta Cuaresma.

Así habla de divulgar a través de catequesis y charlas la misericordia de Dios. Invita a cuidar el sacramento de la reconciliación que "nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia".

Realiza en su carta de Cuaresma una invitación a participar en la peregrinación del Año de la Misericordia a entrar por la Puerta Santa de la Catedral de Huelva "para dejarnos abrazar por Dios y comprometernos a ser misericordiosos como el Padre".

Hay una invitación muy especial a participar en el Gesto diocesano de Cuaresma, una experiencia que viene desarrollándose en los últimos años con bastante éxito de la participación. "Pongamos nuestro empeño en realizar este gesto que expresa nuestra unidad, al tiempo que nos ayuda a redescubrir el ayuno, la oración y la limosna, que caracterizan especialmente el tiempo de Cuaresma".

Este año el gesto solidario va dirigido a la Casa Santa María de los Milagros, "donde se ejercitan prácticamente todas las obras de misericordia corporales y espirituales", destaca José Vilaplana.

Un proyecto de convalecencia de enfermos sin hogar que es expresión del trabajo, que realizan las más de 1.000 personas que colaboran con Cáritas, dando alimento al hambriento, techo al abandonado, cobijo al desamparado.

El gesto solidario se presenta también como una oportunidad para afirmar el sentido de pertenencia a la Diócesis onubenses.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios