El Condado se vuelca en la primera jornada

  • La Borriquita procesiona en Almonte y Bollullos

  • El Perdón protagoniza la jornada en La Palma

Como en otras comarcas de la provincia, el Condado onubense también inició ayer los desfiles procesionales en un Domingo de Ramos marcado por el viento y las bajas temperaturas.

Una ermita de San Sebastián a rebosar fue testigo de la salida de los pasos de la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón y la Virgen de la Amargura. Al final los vaivenes meteorológicos no fueron impedimento para que esta hermandad, de gran arraigo en La Palma, haya podido realizar su estación de penitencia durante el Domingo de Ramos. Especialmente complicada fue la salida de la ermita del Santo, como se conoce también a la capilla, ya que los costaleros tanto del paso del Señor como de la Virgen, tuvieron que salvar el dintel de la puerta de la ermita, siendo uno de los momentos más emotivos.

A pesar de algunas despistadas rachas de viento que todavía coleaban por los temporales de lluvia, palmerinos y visitantes se echaron a la calle para acompañar al cortejo procesional. La recogida, sobre las 23:00, fue otro de los momentos culmen de día de ayer, con una plaza del Santo llena de gente que no quería perderse la recogida de los dos pasos al ritmo de las marchas cofrades.

Un paso imponente portando las imágenes de Jesús en un asno acompañado de tres niños y una mujer hebrea, bajo la talla de una bella palmera, inauguró ayer la Semana Mayor de Bollullos. La tarde del Domingo de Ramos se vivió con especial entusiasmo en la localidad condal por el carácter de júbilo que esta procesión representa.

El paso, portado por 35 costaleros y perfumado por claveles rosas, lo sacó a la calle la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Durante la tarde y noche de ayer, hasta su recogida a las 21:30, se vivieron los momentos más alegres de la Semana Santa en un pueblo que se echó literalmente a la calle para ver esta procesión.

La Hermandad Sacramental fue la encargada, durante la jornada de ayer, de que el paso de la Borriquita saliera con enorme júbilo y alegría por las calles de Almonte. Sobre las 17:00 salía de la capilla del Santo Cristo el paso de misterio portando la imagen de Jesús a lomos de un burro junto con una mujer, tres niños y la figura de San Juan.

Los claveles y rosas rojas junto con los alhelíes que adornaron el paso pusieron el perfume a un Domingo de Ramos que los niños almonteños vivieron muy intensamente, ya que fueron los que formaron el cortejo procesional en su mayor parte. Un total de 58 costaleros llevaron sobre sus hombros el paso de grandes dimensiones por las calles del municipio. Todas las calles de Almonte recibieron con muchos vecinos a la comitiva, si bien uno de los enclaves en los que se vivieron momentos de enorme emoción fue la céntrica plaza Virgen del Rocío.

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