Una mirada al pasado

La Cinta en las cofradías

  • La Virgen de la Cinta había subastado la cinta de la Patrona en la campaña de Caridad en la Navidad de 1958.

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LA Cinta siempre tiene un lugar muy especial en las hermandades de penitencia, que emana de esa devoción de toda Huelva hacia su Patrona. Muchos son los momentos vividos, las ofrendas y las sencillas muestras de cariño demostradas hacia la Virgen de la Cinta y que guardan sus muros encalados en lo alto del Conquero. Allí, donde es centinela de Huelva y vigía del mar, donde se mezcla el barro de los cabezos con el salitre de las marismas o la flor de los almendros con los jazmines de sus paredes, hasta allí llegan también las ofrendas de las hermandades, a la que hoy es Protectora de las Hermandades de Penitencia.

Muestras de afecto que se hicieron patentes en importantes gestos, como el que tuvo la Hermandad de la Victoria en 1958 en una campaña de caridad de la Hermandad de la Cinta. Desde entonces lucía en su pectoral una medalla de la Patrona, hoy en su fajín, al quedar aquí prendida la de la ciudad de Huelva.

Aquella fue una Navidad para recordarla siempre. La Hermandad de la Cinta organizaba en la radio local una campaña de captación de donativos mediante la subasta de objetos. En ella la Hermandad de la Patrona ofreció la cinta de plata que portaba la imagen de la Virgen Chiquita en su camerino que obtuvo Manuel Rasco López.La Hermandad de la Victoria, atendiendo a la generosidad de la Hermandad de la Patrona por desprenderse de esta pieza y a Manuel Rasco por adquirirla, ambos en beneficio de los pobres, acordó nombrar a la Cinta hermana mayor honoraria y a este onubense hermano de honor. Al igual donó a la Virgen una nueva Cinta de oro para lucirla en su paso. Estas pruebas de cariño hizo a la Cinta nombrar a la Victoria hermana de honor, título que le fue entregado el Mi´ñercoles Santo 10 de abril de 1963 a su paso por la carrera oficial . La Victoria lleva en el gloria de su palio una réplica de la Virgen Chiquita de 1951, cincelada por Fernando Cruz y policromada por LeónOrtega. En el claustro del santuario, cincuenta años después se recuerda esta efemérides con un azulejo ofrecido por la Victoria.

Allí está hoy una hermosa imagen de la Virgen de la Victoria que recuerda esta vinculación que hicieron posible que se mantuviera con vida las dos juntas de gobierno que tuvieron una relación muy estrecha. Un azulejo que descubrió José Peguero Ortiz que vivió de cerca estos acontecimientos y que formó parte de las dos juntas de gobierno. Como recuerdo a estos cincuenta años vaya esta fotografía del hermano mayor de la Cinta, Francisco Vázquez Carrasco, presidiendo el palio de la Victoria, acompañado por su mayordomo, Francisco Monís.

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