La Cena saborea su sentido de hermandad en las levantás

  • Las del misterio corrieron a cargo de Pedro Rodríguez y Carlos Velasco · Las del paso de palio fueron realizadas por Juan Ferrer y Rafael García Wakelín

El Polvorín y toda Isla Chica ya viven en plenitud la Semana Santa. Prueba de ello fue el ambiente que se vivió al mediodía de ayer en el Sagrado Corazón donde era casi imposible dar un paso por el numeroso público que se agolpaba tanto en el interior del templo como en la rampa. El motivo era la celebración del tradicional acto de levantá de los pasos de misterio y de palio, que organiza la Sagrada Cena.

Una vez más la emoción y el fuerte sentimiento de fraternidad que imprime esta cofradía a todos sus actos, quedaron plasmados en la mañana sabatina. Cada año cambian los protagonistas, pero permanece el hondo y auténtico sentir cofrade.

Las levantás del paso de palio corrieron a cargo del alcalde de la capital, Pedro Rodríguez y de Carlos Velasco, hermano de la Cena a quien de algún modo, la hermandad quiso homenajear por ser uno de los promotores fundamentales del carácter sacramental de la cofradía y de otras iniciativas como la puesta en marcha del coro.

En medio de las dos levantás y de una gran emoción, hubo alguien que se llevó una grata sorpresa. Fue Jacinto Reyes, capataz de esta cofradía a quien se le hizo un reconocimiento por sus 15 años de trabajo en la Sagrada Cena.

Seguidamente, el protagonismo lo tomó el palio de Nuestra Señora del Rosario. Como sucediera en el misterio, fueron dos las levantás efectuadas. La primera de ella, a cargo de la junta de gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Huelva quien estuvo representada por su presidente, Juan Ferrer. La segunda la realizó el pregonero de este año, Rafael García Wakelín.

La hermandad del Polvorín también quiso hacer justicia a otro de sus más apreciados hermanos: Pedro Soler a quien se le entregó una distinción por haber participado en diferentes juntas de gobierno.

El acto, en el que también estuvieron representantes de otras hermandades de penitencia, no hubiera sido lo mismo si no se hubiese contado con la presencia de la Agrupación Musical del Cristo del Amor que, ubicada en el altar del templo, interpretó diferentes marchas mientras que las cuadrillas de costaleros mecían los pasos en el momento en que eran objeto de las levantás.

La intensa vida de hermandad que esta cofradía de Domingo de Ramos cultiva tuvo en la noche del viernes otro capítulo. Como ya es también tradicional, la plaza de la Virgen del Rosario acogió el último gran ensayo de la Agrupación Cristo del Amor que también congregó a buen número de hermanos y de vecinos. Esta plaza, donde se sitúa la casa de hermandad de la Cena, ha sido un auténtico punto de encuentro cofrade durante toda la Cuaresma, que se confirmó durante este sábado en el que albergó una jornada de convivencia.

El acto de las levantás de la Sagrada Cena permitió una vez más, contemplar la fisonomía que el Sagrado Corazón adquiere en estos días tan esperados. Los pasos de las tres cofradías -seis en total- flanquean el interior del templo. Todo a la espera de las intensas jornadas que el Polvorín vivirá y de las que precisamente hoy, se encontrará con su primer capítulo, que se centra en la salida de la Cena a las 16:00 donde todo el barrio se dará cita.

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