La Sociedad de Contracepción insiste en que la píldora no tiene contraindicaciones

  • Asegura que la OMS considera el fármaco "exento de riesgos" y que debe ser de fácil acceso

"No tiene ninguna contraindicación y la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que es un fármaco exento de riesgo". Así de contundente es la presidenta de la Sociedad Andaluza de Contracepción, María Jesús Alonso, al hablar de la píldora poscoital.

La especialista en salud pública defiende la medida aprobada por el Gobierno a mediados de mayo, que permitirá de forma inminente su venta sin receta.

"Los efectos secundarios son leves y en un porcentaje bajo de casos", insiste Alonso, que explica que la OMS considera el fármaco "esencial"; es decir, que debe ser de fácil acceso para la población. "En Estados Unidos ya es de libre dispensación desde hace dos o tres años, no estamos haciendo nada que países más conservadores no hayan hecho ya", recalcó. Alonso rebatió los argumentos de los boticarios que reclaman estudios en menores antes de permitir su consumo por debajo de los 16 años, al recordar que, en España, la legislación no permite hacer ensayos clínicos en personas de menos de 18.

Para esta especialista, dado que no hay contraindicaciones, tampoco se justifica la exigencia de los farmacéuticos de llevar una especie de registro sobre el número de veces que una mujer se la ha tomado. "Tanto si se la toma siete como cuarenta veces, no tiene ningún riesgo. Ese registro es más para coaccionar a una chica que para velar por su beneficio sanitario. Es bloquear un derecho porque no hay contraindicaciones si se la toma tres veces o cuarenta", opinó.

Alonso matizó que no debe tomarse muchas veces, pero no porque entrañe un riesgo, sino porque es un método de urgencia, no un anticonceptivo. Los profesionales insisten machaconamente en ese mensaje desde que la píldora del día después se puso en el mercado, aunque no siempre con éxito. Según muchos ginecólogos, buena parte de las jóvenes que se acercan a los centros sanitarios para solicitarla "no han puesto ningún medio" a la hora de mantener relaciones sexuales.

La presidenta de la sociedad aclaró que para evitar un embarazo, la poscoital es menos eficaz que un anticonceptivo -un 98% frente a un 99%- y que esa eficacia baja cuanto más tarde se tome. El problema de necesitar una receta es justamente ese: que la joven tiene que peregrinar buscando que se la prescriba o se la dé un médico, lo que retrasa su ingestión y puede disminuir su eficacia. Para evitarlo, el Gobierno ha eliminado ese obstáculo.

Alonso, por lo demás, informó de que una vez que comience la libre dispensación, el Ministerio de Sanidad se encargará de distribuir folletos en las farmacias para que las usuarias sepan que se trata de un método de urgencia y que, en el futuro, en lugar de a esa píldora deberán recurrir a un método anticonceptivo.

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