Málaga

El Carlos Haya añade camas extra en sus habitaciones por el aumento de pacientes

  • Algunos enfermos están ingresados fuera de la planta que les corresponde porque no hay sitio · Familiares dicen que el trato del personal es excelente, pero denuncian la falta de plazas de hospitalización

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Camas equis y enfermos ectópicos. En la jerga hospitalaria ya hay palabras para designar una realidad que se repite cada vez con más frecuencia. Las camas equis son las plazas que se crean de forma provisional para atender los picos de demanda y los pacientes ectópicos, los que están fuera de la planta en la que deberían porque no hay sitio para ingresarlos en su especialidad. En estos días, en el Hospital Carlos Haya hay camas equis y enfermos ectópicos. El centro sanitario ha tenido que añadir camas extras en algunas habitaciones para dar respuesta a un aumento de enfermos.

"El jueves, Urgencias estaba a tope. El personal tenía que mover constantemente las camas para hacer sitio", relataba ayer un paciente ectópico. Su mujer, que lo acompañaba, aclaraba que la atención del personal es "estupenda", pero que el hospital "está saturado". Y añadía que su queja sólo pretendía contribuir a que se pongan más medios: "Nuestra crítica no es por nosotros, sino por todos los malagueños, porque la población ha crecido mucho y los recursos se empiezan a quedar cortos en esta provincia".

Ayer había habitaciones de tres camas, con una cuarta -la equis- a los pies de las demás. No eran muchas, pero en las que se había añadido una plaza quedaba poco espacio para moverse. Un par de familiares avanzaban que iban a poner una reclamación. "Los propios trabajadores no aconsejan que no nos quejemos, sino que pongamos escritos para que la Administración sanitaria tome medidas ante esta situación", apuntaba una mujer.

Un paciente aseguraba que llevaba un mes ingresado esperando que lo operaran y que ya le habían aplazado tres veces la intervención. "Me dicen que los quirófanos están saturados con las urgencias. Querían que me fuera a mi casa a esperar, pero si me voy, van a tardar más en operarme", argumentaba. En la cama de al lado, otro enfermo relataba que cuando ingresó entró en una planta que no le correspondía porque no había sitio. Ahora ya está en la especialidad que se ajusta a su patología. Ha dejado de ser un ectópico (Así se llama al embarazo que se desarrolla fuera del útero, fuera de su sitio).

Una mujer mayor que ocupaba una cama de esas añadidas apuntaba: "Está mal que falte sitio, pero al menos ya estoy aquí dentro para que me operen". En los baños hay cuñas con la letra x. Son las de los pacientes de las camas supletorias. Hay plantas en las que no hay camas extra y en las que los familiares afirman que "todo va perfecto".

En Urgencias, también se escuchan distintas opiniones. Dos mujeres afirman que cuando llegó su familiar no tuvo que esperar mucho, pero otra asegura que su marido, "con 67 años", ha pasado dos días en un sillón de observación "porque no había camas".

Otra familiar comenta que al haber más pacientes de los que debe no sólo falta espacio, sino intimidad y tranquilidad: "Aquí hay cuatro pacientes donde debería haber tres y encima a una enferma, como se le va la cabeza, se tira toda la noche hablando y las demás casi no pueden dormir".

En otra habitación, una madre está recostada sobre una cama equis en la que hay un joven. Es de día, pero ambos duermen. La noche debe haber sido larga.

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