100 días de la era López

  • La estabilidad del club, un proyecto deportivo ambicioso y la explosión social, principales hitos en el primer centenario del grupo gestor albiazul

  • Hacienda es la gran asignatura pendiente

100 días de la era LópezUn triunfo de entidad frente al Extremadura para celebrarlo 100 días de la era LópezUn triunfo de entidad frente al Extremadura para celebrarlo

100 días de la era LópezUn triunfo de entidad frente al Extremadura para celebrarlo

El 30 de junio a media mañana Gabriel Cruz aparecía en la sala de prensa del Ayuntamiento de Huelva y anunciaba la llegada de un grupo gestor liderado por Juanma López que garantizaba la supervivencia recreativista y auguraba un futuro esperanzador. Lo hacía tras hacerse cargo del pago de 840.000 euros necesarios para liquidar la deuda con la AFE y otros pagos inmediatos para garantizar la continuidad del Recre en Segunda B. La cifra subió poco después a más de un millón de euros. Se abría así un tiempo en el Decano bajo el paraguas del exjugador del Atlético de Madrid que el domingo ante el Extremadura cumplió sus primeros 100 días. Un tiempo habitual de tregua en cualquier gestión base para un primer análisis de lo recorrido en estos tres meses largos. El compromiso por diez años "garantiza la estabilidad y la supervivencia" de la entidad además de aportar "conocimientos y recursos para poner en marcha un proyecto deportivo", fueron las palabras de Cruz aquel día. El objetivo era "colocar al Recre en el lugar que le corresponde". 100 días después una mirada hacia atrás permite comprobar lo mucho recorrido en estos meses, pero también todo lo que queda todavía por delante.

Un club de fútbol es una empresa diferente que se rige por parámetros económicos como todas, pero en un sector muy peculiar en el que nada ni nadie garantiza los éxitos. Cualquier futuro albiazul está vinculado al apartado deportivo. Sin resultados todo el trabajo que se pueda hacer cae en vacío. En paralelo a la necesaria normalización institucional de la entidad se requiere un proyecto deportivo que permita al club retornar a la LFP. La llegada de Juanma López permitió dar un giro a la política de supervivencia de las dos últimas campañas. Tras el descenso a Segunda B el Recre ha vivido dos temporadas eludiendo el descenso a Tercera in extremis, amparándose en el inquebrantable apoyo de su grada y con plantillas muy limitadas. Como consecuencia de sus problemas económicos e institucionales el Decano fue al mercado en inferioridad de condiciones y fichó lo que pudo, siempre muy lejos de lo que quiso. La consecuencia fueron agónicas campañas con el descenso acechando. Con la entrada del grupo inversor y su respaldo financiero el Recre ha recuperado su peso como grande de la categoría y ha accedido a algunos de los mejores futbolistas del mercado. Con Casquero como cabeza visible, a Huelva han llegado futbolistas cotizados como Lazo, Boris o Marc Martínez. Han renovado piezas importantes como Rafa de Vicente y se ha formado una plantilla con la que pelear por estar arriba. También han llegado jugadores de la agenda de Juanma López como Julio o Sergio González. Un plantel preparado para competir con cualquiera y con argumentos para ello. El peso del representante en el diseño de la plantilla actual es total, aunque las circunstancias de su llegada ralentizaron la planificación unos diez días con respecto a muchos competidores en la categoría. Los tiempos de las penurias por lograr la permanencia han quedado atrás. A nivel deportivo el salto en estos 100 días ha sido exponencial.

A la espera de cerrar el acuerdo con Hacienda que permita desbloquear las cuentas para recuperar la autonomía económica del club, la llegada del grupo de Juanma López ha garantizado la temporada financieramente. Es el compromiso asumido y anunciado. Gabriel Cruz en su día aseguró que el primer año quedaba cubierto mientras se desbloqueaba el club y partir del segundo el grupo de gestor recuperaría la inversión de forma gradual. Al pago inicial de 840.000 euros se han sumado en estos meses inyecciones para afrontar las primeras nóminas de la plantilla, anticipar un pago global a todos los trabajadores para encarar el verano y resolver las necesidades más urgentes del club. El camino que queda todavía es largo y tortuoso, pero en comparación con las piruetas del consejo de administración para afrontar pagos básicos en el día a día de hace unos meses la posición hoy es mucho más desahogada y cómoda.

El mayor activo que tiene el Decano es su afición. Sin ella y la complicidad de sus trabajadores hoy el club difícilmente seguiría en pie. Fue determinante en los dos últimos años como sostén de tiempos muy duros. La llegada de Juanma López y la garantía de un proyecto deportivo ambicioso actuaron como espoleta para activar a los recreativistas dormidos. El club se marcó el objetivo de los 10.000 socios como una meta difícil. La respuesta fue abrumadora. En apenas un mes de campaña de abonados superó la cifra y el Recre hoy en Segunda B se codea en masa social con equipos de superior categoría. Ver cada partido en casa a 12.000 espectadores en las gradas del Nuevo Colombino es una alegría que demuestra la enorme ilusión desatada. Después de tres temporadas consecutivas de sufrimiento el recreativista sabe que este año tiene todo para volver a disfrutar y acude en masa. Hay muchas ganas de Recre y un potencial social tremendo recuperado para la causa. Tras el trabajo del consejo durante su primer año para reconstruir la necesaria paz social en el entorno del club, la llegada de un proyecto ambicioso ha reforzado la línea más sólida del Recreativo. La presencia del propio Juanma López en el palco de autoridades del Nuevo Colombino en la mayor parte de los partidos como local del equipo además refuerza su vinculación con el proyecto ante la afición onubense.

El Ayuntamiento permanece como propietario mayoritario de las acciones tras el frustrado proceso de venta. Con su presencia ejerce de garante. Juanma López y su grupo desembarcaron como gestores de la entidad con un contrato por diez años. El objetivo a medio plazo del Consistorio es abrir un nuevo proceso de venta, pero sólo tras la normalización completa de la entidad. Todos estos movimientos transmiten una imagen de estabilidad muy necesaria que se alimenta con la continuidad del consejo de administración. Aunque Juanma López tiene la capacidad de decisión en cuestiones determinantes y la última palabra en las grandes decisiones estratégicas del club, el día a día está en manos de un consejo onubense reconocido por los aficionados.

Queda mucho camino por correr. La pieza clave es levantar el embargo de Hacienda, que Gabriel Cruz ya avisó en Huelva Información que estaba cercano. Tras ese paso crucial el club recuperará plena capacidad de gestión de sus ingresos. Tendrá entonces que afrontar el proceso final de normalización institucional, de recuperación estructural de las múltiples cuestiones que están aparcadas por la crisis económica de los últimos años y un plan de pago para encarar deudas pendientes como la de los extrabajadores entre otros. Un largo camino todavía. Y que la pelota entre.

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