Recreativo

Lazo ilumina el camino a la vida

  • Agónico triunfo del Recre en una final contra el San Fernando que le permite respirar

  • El extremo gaditano y Boris marcan los tantos albiazules

  • El árbitro regala una pena máxima al rival en el descuento

Lazo celebra con Boris el tanto que abrió la cuenta recreativista frente al San Fernando. Lazo celebra con Boris el tanto que abrió la cuenta recreativista frente al San Fernando.

Lazo celebra con Boris el tanto que abrió la cuenta recreativista frente al San Fernando. / josué correa

Ser del Recre no es sano. Acudir al Nuevo Colombino con el alma encogida, vivir con la angustia a flor de piel y un nudo en la garganta durante dos horas debe estar contraindicado. En 90 minutos frente al San Fernando el recreativismo envejeció varios años. La tranquilidad hace ya algún tiempo que forma parte de la ciencia-ficción en Huelva.

Si algo demuestra este club es su proverbial capacidad de supervivencia. Cuando el agua llega al cuello siempre encuentra una fuerza interior que le permite volver a salir a flote. En semanas en las que sus rivales le regalaron oportunidades claras para respirar las dejó escapar. Cuando ya no podía fallar, con todos los perseguidores sumando victorias y en puestos de promoción de permanencia antes de comenzar surgió su coraje para firmar uno de esos partidos que nadie recordará por juego, pero que lo afianzan a la vida. Lo hizo aupado por 10.000 aficionados en las gradas, en un ambiente positivo y determinante que sostuvo en pie al equipo en los instantes de flaqueza. Sin la grada no es nada. La afición demostró su inteligencia para ser clave. Así es este Recre.

El choque contra el San Fernando era una final antes siquiera de comenzar el fin de semana. Con los marcadores de los rivales se convirtió en un duelo a vida muerte. Si el Recre no lo ganaba tendría muchas papeletas para jugar un incierto play-off de permanencia. Todavía no está libre del peligro, pero ya el horizonte queda mucho más despejado. Lo hizo además sobreponiéndose a un arbitraje lamentable de un colegiado de Las Palmas que permitió a Gabi Ramos pegarle a Lazo lo que quiso, que no midió por igual nunca y que además con el tiempo cumplido le regaló un penalti al San Fernando. Ni por esas.

Tenía que ganar y lo hizo. Es todo lo que cabe decir de un mal partido, jugado con mucho más corazón que cabeza y pocos recursos más que José Carlos Lazo. El gaditano se irá de Huelva como un futbolista con mayúsculas, con toda la calidad que atesora en sus piernas pero con una experiencia acumulada que se traduce en ese plus de competitividad necesario. Hace ya algún tiempo que este Decano quedó reducido a lo que Lazo pueda y los demás no estropeen. Nadie puede discutir el pundonor del resto del grupo con casos ejemplares como los de Núñez, De Vicente o Iván Malón, pero a la hora de la verdad el único jugador con algo de luz en la penumbra que cubre el Nuevo Colombino es el gaditano. Él ganó el partido contra el Córdoba y volvió a aparecer cuando peor pintaba el duelo contra el San Fernando.

El Recre ofreció un cuarto de hora intensidad. Su salida fue lo mejor de toda la tarde más allá del marcador. El San Fernando le aguantó bien, plantó un ordenado esquema sobre el césped para dejar hacer hasta que el fuelle albiazul fue cediendo. En esos minutos iniciales Lazo apareció por primera vez con una jugada por la izquierda que no supo definir. Tampoco lo hizo Boris en el rechace.

Con el caudal recreativista controlado se asomó en un par de ocasiones el San Fernando al área de Marc Martínez. Lo hizo sin demasiada fe. El 0-0 le iba de perlas a sus intereses. Mejor esperar que el ánimo hiciese mella en los onubenses, debió pensar su técnico. Lo que no sabía es que rendirse no es costumbre onubense y que cuanto peor pinta tiene siempre surge la respuesta. No hubo nada más en 45 minutos.

La segunda comenzó con susto. Un cabezazo de Javi Casares se marchó rozando el palo. El Nuevo Colombino revivió un año después aquel remate contra el San Fernando que pudo mandar al Decano a la promoción. Una vez más la magia del abuelo mandó fuera la pelota.

En esas reapareció Lazo. El gaditano se fabricó en el 52 el gol. Fue un golpeo de media distancia que golpeó en Zamora para acabar en el fondo de la portería. Una vez más acudió al rescate.

El Recre no tenía capacidad para ir a por el segundo. Se replegó para buscar la contra. Negredo no tenía para más con un banquillo cargado de canteranos. El San Fernando dispuso de media hora larga para buscar el empate.

Los gaditanos estuvieron cómodos dejando hacer al Recre. Cuando les tocó llevar la iniciativa se vieron incapaces. Su técnico movió varias piezas que unidas a las lesiones de sus atacantes terminaron por desarbolar a los isleños. Iván Agudo los sorprendió totalmente rotos en una contra en el 87 que provocó un penalti tan claro que Alemán Pérez no tuvo más remedio que pitarlo. Boris no falló.

Ahí debía acabar el partido. El San Fernando estaba ya liquidado, el Recre tenía una cómoda ventaja en el marcador y el Nuevo Colombino disfrutaba de tres minutos de paz y alegría. Un espejismo. El árbitro decidió dar una oportunidad al rival con siete minutos de alargue y un penalti de chiste que Pedro Ríos aprovechó. Por suerte ya que no le quedó más tiempo a Alemán Pérez.

Ahora Granada, Granada, Granada y Granada. Y nada más. Tres puntos para cerrar una temporada eterna.

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