Jugar contra doce es imposible

  • El Decano supera al líder sobre el césped, pero cae presa de los fallos arbitrales en un encuentro tenso y crispado

  • Dos expulsiones, un gol en fuera de juego y una constante diferencia de criterio en las faltas sentencian

Rafa de Vicente se lamenta después de una ocasión de gol en la segunda parte del encuentro disputado ayer contra el Cartagena en el Nuevo Colombino. Rafa de Vicente se lamenta después de una ocasión de gol en la segunda parte del encuentro disputado ayer contra el Cartagena en el Nuevo Colombino.

Rafa de Vicente se lamenta después de una ocasión de gol en la segunda parte del encuentro disputado ayer contra el Cartagena en el Nuevo Colombino. / fotos: alberto domínguez

Llueve sobre mojado en Huelva, donde no es la primera vez que los hombres de negro se la lían al Recre. La afición clama ya cansada de tanto revés arbitral. Si el balón no manda, algo falla. A veces con ser mejor no es suficiente para el Decano, obligado a luchar contracorriente en demasiadas ocasiones. Cuando pones todo lo necesario, pero un elemento externo tan determinante se cruza en el camino poco más se puede hacer. El Recre fue superior líder, un Cartagena con todo su potencial ofensivo que sólo fue capaz de generar ocasiones con el duelo roto y su oponente desquiciado en la esquizofrenia arbitral. Once contra once, si es que en algún momento desde el pitido inicial se puede hablar de igualdad numérica, futbolísticamente hubo un claro dominador albiazul ante un oponente que capeó como pudo y aprovechó las apariciones estelares de los inefables hombres de negro para llevarse los tres puntos de Huelva. El Recre tuvo que luchar contra su enemigo y contra unos elementos que están en el fútbol para pasar desapercibidos, aunque algunos se empeñan en reclamar un protagonismo que no les corresponden. El fútbol no es de ellos. Cuando centran la atención el primer sacrificado es el espectáculo y el aficionado la víctima. Dos expulsados por el bando albiazul, un gol en fuera de juego, la segunda amarilla al meta visitante al limbo en un momento clave y una constante diferencia de criterio desesperaron a los recreativistas en una crispación permanente que pasó factura. Hubo muchos errores propios de los que debe tomar nota el club por imperdonables y otros como consecuencia de la frustración de ver como de las manos escamotean lo merecido, pero de todos los actores que participaron del choque de ayer el más desequilibrante fue quien menos protagonismo debería tener.

La salida albiazul fue espectacular. Los primeros quince minutos de juego emularon al arranque contra el Mérida, aunque claro está que el Cartagena no es el equipo extremeño. Quedó claro durante el choque. El Recre llevó el peso del partido durante toda la primera parte. Fue un Decano enchufado e intenso en la presión. Siguió echando en falta más fútbol en su sala de máquinas o un enganche que diese más sentido al trabajo de Boris y Gorka, pero a pesar de ello estuvo un escalón por encima de su oponente durante 45 minutos.

Con 1-2 el árbitro no pitó una mano clara que dejaba al Cartagena sin portero

Boris ya pudo adelantar al Recre a los seis minutos en un golpeo que se marchó fuera. El ariete quiso ajustar demasiado y se le marchó fuera. Fue el un aviso de lo que ya rondaba. Al cuarto de hora un centro de Núñez se envenenó tras tocarlo Zabaco y Pau Torres no pudo detenerlo. El meta además se lesionó en el gol albiazul. Lo más difícil estaba hecho.

El Cartagena no había generado peligro alguno se encontró con una falta en la frontal casi de inmediato. Antes un posible gol fantasma de Mario Marín encendió a la afición. Recordó el Efesé que uno no va primero por casualidad. Hugo Rodríguez con un buen golpeo devolvió las tablas en el minuto 19.

Con el contador a cero de nuevo llevó el Recre el partido al campo contrario, donde ya el Cartagena supo cerrar mejor para impedir que la presión albiazul surtiese tanto efecto. Una vez más faltó un punto de calidad en la frontal del área para ese último pase que rompiese las líneas visitantes. Trató de compensarlo el Recre con las bandas, especialmente la derecha, donde Iván Malón hizo un gran partido. El Cartagena siguió a su ritmo. Buscó el contragolpe para contrarrestar el dominio albiazul hasta que llegase una nueva oportunidad.

Ya había dejado algunos destellos Escudero Marín. Se le veía venir. Su aparición estelar se produjo en el minuto 32 cuando dio validez al 1-2 visitante tras un cabezazo en fuera de juego de Moussa. Las protestas recreativistas tuvieron un doble efecto. Crispó los ánimos locales y parecieron motivar al trío de negro, que firmó una actuación para el recuerdo. Poco después sacó la primera amarilla a Núñez para terminar de caldear los ánimos. El duelo se fue oscureciendo. A pesar de ello Malón lanzó un balón al palo antes del descanso que pudo permitir una nueva igualada.

La primera parte invitaba al optimismo. El Recre había dominado al líder, demostrado ser superior y con sus armas tener recursos para generarle problemas. Si todo discurría dentro de la normalidad con 45 minutos por tendría su oportunidad.

Ángel López trazó un plan para la reanudación en la que no contó con el colegiado. Casi de inicio ya había expulsado a Núñez. Ni así bajó los brazos el Recre al que el Nuevo Colombino reconoció su entrega y valía. La injusticia de la que fue objeto unió en la indignación a todo el recreativismo. Entró entonces Santi Luque para reconstruir un equipo que no renunciaba al partido. El malagueño cumplió con su juego eléctrico para reactivar al equipo. El Cartagena se mantuvo a la defensiva.

Ni con diez se rindió el Decano, que luchó y peleó para al menos rescatar un punto. Lo hizo a base de garra e intensidad. Ángel López asumió riesgos con una defensa de tres. El Cartagena tuvo sus opciones de sentenciar como consecuencia de los espacios ante un Recre orgulloso que quiso morir peleando.

Las opciones albiazules terminaron con una acción infantil de Santi Luque. El extremo salió muy revolucionado, con unas primeras intervenciones brillantes. Sin embargo, el exceso de vueltas le castigó con una primera amarilla nada más salir que resultó letal cuando una acción infantil lo mandó a la ducha. Soltó una patada fuera de lugar fruto de la frustración que no alcanzó al rival, pero fue letal. Los nervios le traicionaron.

El Cartagena tuvo entonces claras opciones para sentenciar con un duelo ya roto, pero la valentía albiazul le permitió seguir vivo hasta el final. Y pudo tener recompensa si el árbitro señala las manos fuera del área del meta albinegro con el tiempo cumplido. Era su expulsión y una falta ideal sin portero para el Recre. El colegiado redondeó así su negra actuación privando a los recreativistas de una oportunidad evidente para la épica. En esa misma acción Moussa hizo el tercero. Ni así respiró el Cartagena porque todavía replicó el Recre con un arrebato de orgullo para hacer el tercero con nueve futbolistas gracias a Diego Jiménez. Ya no se jugó más. Escudero Marín tenía demasiadas prisas por pitar el final.

Marc HH

Malón HH

Mario H

Traoré 70' H

Sergio H

Diego HH

Vila HH

Víctor 79' H

Núñez l

De Vicente H

Boris H

Gorka H

Santi Luque 49' l

Lazo H

Pau Torres H

Marcos 21' H

Mejías H

Jesús Álvaro HH

Alberto Aguilar H

Zabaco H

Sergio Jiménez HH

H. Rodríguez HH

Diego Benito 79' H

Chavero H

Moussa HH

Zalazar H

Cristo Martín 57' H

Dani Ábalo H

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