ASTRONOMÍA

Los primeros pasos de la astroestadística

  • Científicos gaditanos participan en la creación de una red mundial de datos astronómicos. La información estará en una web y será de fácil manejo

Si un científico decide estudiar algún aspecto relacionado con  un  objeto celeste del cual se haya recopilado datos astronómicos, podrá hacerlo desde su casa o  lugar de trabajo con un simple clic en el ratón de su ordenador. Esto será posible gracias al Observatorio Astronómico Virtual, un proyecto internacional con el que se pretende agrupar la ingente cantidad de información astronómica que se obtiene a diario. No sólo eso. También se busca que esos incontables datos sean fácilmente intercambiados por los investigadores con un formato cómodo y estándar.

Para ello, es necesario que instituciones y universidades se pongan a trabajar. En España, catorce investigadores están recopilando datos para un proyecto de tres años de duración. Son físicos, ingenieros y matemáticos pertenecientes al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, Agencia Espacial Europea y varias universidades españolas, entre ellas la de Cádiz. Tres expertos en estadística,  Andrés Jiménez, José María Gutiérrez y Ángel Berihuete, representan la contribución andaluza a esta idea, junto con el Instituto de Astrofísica de Granada.  Andres Jiménez concreta su función: “Nuestra contribución actual a esta labor consiste en analizar estadísticamente  la totalidad de una de las bases de datos, concretamente la formada por las observaciones solares del satélite Soho”. Esta sonda  envía información relacionada con el sol desde 1995. A día de hoy, trece años después, “aún no se ha realizado un estudio global de la enorme cantidad de datos recopilados”, asegura  Jiménez.

Los investigadores de este proyecto pondrán la primera piedra de esta monumental labor con la organización estadística de las mediciones e imágenes suministradas por Soho. Y también con la creación de aplicaciones científicas orientadas a facilitar el análisis de la información desde internet. “Tenemos, además, la posibilidad de conectar los resultados y los datos obtenidos, convirtiendo de esta forma la base de datos en un gran Banco de Conocimiento”, asegura Jiménez. La investigación pretende también “encontrar evidencias con las que establecer mejor los elementos y circunstancias que dan lugar a los eventos explosivos”. Jiménez explica que “el ideal para un científico solar sería predecir en qué momento, en qué lugar y con qué intensidad se produce un evento explosivo, que es cualquier explosión que se produce en el sol”. Estos fenómenos pueden  producir mucha energía y afectar a la tierra. Un efecto podría ser la interrupción de las comunicaciones de larga distancia o del suministro eléctrico.

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