La vida regresa al asentamiento

  • Los afectados por el incendio que calcinó casi doscientas chabolas regresan al campamento para levantar nuevas viviendas temporales

Apenas habían pasado 24 horas, el lugar aún desprendía un fuerte olor a plástico quemado, y hasta incluso podía verse algún que otro pequeño rescoldo humeante en la zona, cuando el campamento de chabolas ubicado junto al cementerio municipal de Lepe, donde el día anterior un incendio calcinó casi 200 de estas construcciones, empezó a cobrar vida de nuevo.

A primera hora de la tarde de ayer, eran decenas los afectados que se afanaban en poner en pie de nuevo sus efímeras viviendas usando fundamentalmente materiales como palets de madera, cañas, plásticos y cartones. La reconstrucción de la zona arrasada está una vez más en marcha, y muy pronto la vida seguirá aquí igual, a expensas de un nuevo desastre, como los ocho incendios que ha sufrido este campamento en los dos últimos años.

Asaja ve "un error" que se relacione al sector agrario con el problema de los asentamientos

El pabellón de deportes cubierto de la localidad, donde la noche del martes al miércoles fueron alojados por el Ayuntamiento de Lepe unos 120 damnificados por el fuego, presentaba en la tarde de ayer un aspecto mucho más tranquilo ya que han sido bastantes menos los que han pernoctado en dicho lugar esta pasada madrugada.

Según aseguró a Huelva Información el responsable de proyectos de Inmigración de Cruz Roja en Huelva, Ignacio Velázquez, esto es debido fundamentalmente a que "los chicos se buscan rápidamente la vida" y "tras una primera noche de desconcierto, ya la mayoría tiene alternativas en casas de amigos, compañeros de trabajo o familiares". Según Velázquez, una de las peores consecuencias del incendio pasa por la pérdida de papeles y documentación de muchos de los afectados. Para su restitución, Cruz Roja dispuso en la jornada de ayer en su delegación de Lepe un servicio de asesoramiento jurídico, donde un abogado voluntario de dicha ONG atendió a numerosos afectados, orientándoles y redactándoles incluso escritos para ser presentados en las distintas administraciones, "cada uno adaptado a cada caso concreto". Velázquez precisó que este servicio "se alargará lo que haga falta en el tiempo según las necesidades de los damnificados".

Velázquez también precisó que según el recuento realizado por los voluntarios de Cruz Roja sobre el terreno, han sido finalmente 152 las personas damnificadas por el fuego, entre las que la ONG ha repartido un total de 62 paquetes de pernocta, en los cuales se incluye un petate, una esterilla, un saco de dormir, un par de zapatos, unos pantalones, una camiseta, un juego de ropa interior y material diverso para la higiene personal. Otras organizaciones humanitarias se han encargado del reparto de agua y alimentos de primera necesidad.

Velázquez apuntó, además, que tienen acordado con el trabajador social del centro de salud de Lepe un encuentro para que se pueda realizar la correspondiente documentación para los que hayan perdido la tarjeta sanitaria. El responsable de Cruz Roja también detalló que han sido casi 20 los voluntarios de dicha ONG que han trabajado desde el martes para prestar apoyo a los damnificados, los cuales también pudieron comprobar en la mañana de ayer miércoles in situ que los afectados "habían pasado bien la noche" en el pabellón de deportes de Lepe.

Fuentes del Consistorio lepero coincidieron ayer en señalar que la noche transcurrió "con total normalidad" en el polideportivo municipal, que cerró ayer sus puertas a las 7:30 porque la mayoría de los afectados, trabajadores agrícolas, habían vuelto a sus puestos de trabajo dejando allí sus pertenencias. Fue reabierto sobre las 15:00, a la conclusión de la jornada laboral.

El Ayuntamiento agradeció ayer la labor de las fuerzas de seguridad y servicios públicos que actuaron en el incendio, entre los que destacó el trabajo de los efectivos de distintos parques de Bomberos de la provincia, Guardia Civil, Policía Local, voluntarios de Protección Civil, así como las organizaciones y asociaciones humanitarias Cáritas, Cruz Roja, Cepaim y Fecons, al igual que algunas empresas de la zona y particulares, "que participaron tanto en labores de extinción del fuego como en el desalojo de las personas que se encontraban en la zona afectada, así como en la reubicación de los afectados a una de las naves del polideportivo municipal".

Desde el Consistorio se lamentó este "desgraciado incidente", que según señaló "ha afectado a unas 120 personas que habitaban en la zona devastada por el fuego", si bien "afortunadamente no ha habido daños personales que lamentar, aunque sí se han perdido muchas de las pertenencias de los damnificados". El alcalde, Juan Manuel González, destacó que "desde el Ayuntamiento estamos insistiendo en las labores humanitarias, apoyando a personas que han perdido lo poco que tenían y que requieren que en estos momentos nos volquemos con ellas".

En la misma línea se posicionó el diputado territorial de la Costa, Salvador Gómez, que visitó el asentamiento arrasado para interesarse personalmente por los daños ocasionados. Gómez se congratuló por no tener que lamentar daños personales y señaló que "hemos querido interesarnos por la situación de Lepe tras el fuego, al mismo tiempo que les hemos trasladado a los afectados nuestra predisposición a colaborar en la medida de nuestras posibilidades".

En este sentido, explicó que "a través de las ONG y asociaciones con las que colabora la Diputación Provincial en otros proyectos, se están coordinando acciones de ayuda a los afectados como el abastecimiento de agua y alimentos, ropa y otros bienes de primera necesidad, así como asesoramiento en materia legal para recuperar lo antes posible la documentación que se ha quemado". También tuvo palabras de agradecimiento tanto para los miembros del Consorcio Provincial de Bomberos, como para la Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y el Infoca, "quienes colaboraron en todo momento para restablecer la normalidad en la zona".

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Huelva, Asunción Grávalos, lamentó también el incendio y explicó que la Guardia Civil ha iniciado una investigación para esclarecer las causas del fuego. Grávalos incidió en la necesidad de un esfuerzo compartido por todas las administraciones "para plantear y desarrollar alternativas a los asentamientos desde la colaboración leal y el respeto al ámbito competencial de cada administración".

Cáritas Diocesana de Huelva señaló que durante las horas posteriores al incendio, técnicos de dicha organización y voluntarios de Cáritas Parroquial de Lepe se desplazaron al asentamiento para atender a las personas damnificadas y poder ofrecer una primera ayuda de emergencia. Así, durante la mañana de ayer, facilitó a las 150 personas afectadas ropa, zapatos, mantas y productos de primera necesidad, "a fin de ayudarlas en un momento tan duro". Para Cáritas, "es lastimoso que la campaña de la fresa no esté preparada para asumir el alojamiento de los miles de temporeros que año tras año se desplazan a los municipios freseros de Huelva a la búsqueda de un puesto de trabajo, viéndose obligados a vivir en condiciones infrahumanas".

El presidente de Asaja en Huelva, José Luis García-Palacios, remarcó que es "un error" relacionar al sector agrario con la problemática de los asentamientos en la provincia. El también presidente de la Federación Onubense de Empresarios (FOE) mostró su pesar por este suceso y las circunstancias de estas personas y lamentó que "históricamente se haya querido relacionar al sector de los frutos rojos con el problema de las personas que viven en los asentamientos". García-Palacios añadió que vincular a la actividad con este tipo de poblados es "desfigurar la realidad", por lo que hizo hincapié en la necesidad de que todas las administraciones trabajen "codo con codo" para buscar una solución a esta situación "inhumana".

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