Las travesías urbanas de la N-433 bloquean el desarrollo de la Sierra

  • Los alcaldes de Jabugo, José Luis Ramos, y Galaroza, Antonio Sosa, donde se encuentran los puntos más críticos de la carretera nacional, demandan circunvalaciones de forma urgente

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La mejora en las comunicaciones para hacer posible el tránsito de vehículos y viajeros sin peligro serio para ellos ni para los habitantes de la zona sigue siendo una de las mayores reivindicaciones de la comarca serrana. La seguridad y la rapidez en el transporte es fundamental para el desarrollo y el progreso de una comarca donde surgen nuevos sectores económicos que no terminan de alcanzar el auge necesario por el mal estado de las comunicaciones y donde los sectores tradicionales tampoco cuentan con unas condiciones óptimas en este aspecto.

A pesar de que el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche se encuentra cruzado por dos carreteras nacionales (N-433 y N-435), los habitantes de sus poblaciones siguen tardando demasiado tiempo en trasladarse a la capital de la provincia o a otras poblaciones dentro de la misma Sierra.

Tras años y décadas de insistencia en esta situación, el Gobierno incluyó en el Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte, elaborado en 2004, la iniciativa de realizar mejoras en la N-433, que cruza la Sierra de oeste a este, y supone realmente una gran arteria de comunicación. Estas intervenciones la convertirían en lo que se ha llamado una 'vía rápida', con la construcción de circunvalaciones en las poblaciones que aún tienen la servidumbre de una travesía y la inclusión de tramos de aceleración y desaceleración para vehículos en algunos puntos críticos.

Una medida así podría paliar en buena parte los actuales problemas que presenta el paso de coches y camiones por esta carretera, si bien quienes apostaban por la construcción de una autovía de la Sierra no dejan de pensar que un proyecto así no llega a culminar las expectativas iniciales. Dentro de las condiciones que esta carretera nacional presenta para el tránsito de vehículos, hay dos puntos que se consideran especialmente peligrosos, por las escasas dimensiones con las que cuenta la vía. Se trata de la travesía de Galaroza y la que cruza El Repilado.

Tanto en un lugar como en otro son frecuentes las interrupciones del tráfico a consecuencia del paso de camiones de gran tonelaje o de autobuses que, en ocasiones, no cuentan con espacio suficiente para que puedan cruzarse dos de estos vehículos. Igualmente, ambas travesías cuentan en los últimos años con un número de accidentes de tráfico elevado, a pesar de que en pocas ocasiones se ha contado con heridos de gravedad.

En Jabugo, municipio al que pertenece El Repilado, el desvío de la N-433 a su paso por esta población es una reivindicación histórica, como comenta su actual alcalde, el socialista José Luis Ramos. La peligrosidad que para los vecinos de esta pedanía, especialmente los que residen en el barrio conocido como Repilado Viejo, produce el estar tan cerca de una carretera que es transitada diariamente por un importante tráfico pesado, se ve incrementada además por la servidumbre de la vía férrea Zafra-Huelva, que cuenta con estación en esta localidad. Como el primer edil anuncia, esta intervención ha sido ya incluida en los Presupuestos Generales del Estado, algo que le lleva a desear "que la obra se licite lo antes posible y salga adelante en breve".

Sobre el posible trazado que este proyecto tendría, Ramos apuesta por que se inicie en la zona alta situada al oeste de la población, para que se incorpore de nuevo al actual trazado pasado el cruce de Los Romeros. "Porque nosotros no queremos las nacionales cruzando los municipios; lo más acertado es tener buenos accesos a ellas", dijo.

El primer edil jabugueño reconoce que la travesía actual de El Repilado es un punto negro "histórico" por varias razones, como la falta de espacio, un inmenso volumen de circulación de camiones de gran tonelaje, un alto nivel de ruidos y molestias diferentes.

Por esa razón, no se plantea la posibilidad de que los vecinos quieran seguir siendo paso obligado de los vehículos que se desplazan en dirección a Portugal. "De hecho son los propios vecinos de El Repilado quienes prefieren la tranquilidad que les daría una circunvalación que tener que soportar tantos inconvenientes", asegura Ramos.

Para este alcalde, las comunicaciones son vitales en pleno siglo XXI. "No podemos consentir que se tarden dos horas en llegar a Huelva capital. La gente cada vez viene más a la Sierra, tanto los fines de semana como para trabajar lunes, martes o miércoles".

Sobre la forma de mejorar las comunicaciones, Ramos reconoce que "no podemos pasar de tener carreteras de tercera a contar con grandes autovías", por lo que la solución sería buscar términos medios, "con buenos desdoblamientos de carriles que permitan poder estar en una hora en Huelva, y que el tejido industrial de la zona pueda conectarse con puertos y aeropuertos en un tiempo prudencial".

El alcalde de Galaroza, el andalucista Antonio Sosa, ha calificado la construcción de una circunvalación en esta localidad de "fundamental, urgente y prioritaria". En su opinión, la inclusión en su momento de actuaciones de este tipo en el Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte debe ser la solución "a problemas graves que llevamos sufriendo desde hace años, derivados del gran número de camiones y de tráfico pesado que diariamente cruza esta población que cuenta con un embudo en un punto de la travesía".

Para Sosa la construcción de la circunvalación es posible desde todos los ámbitos, incluido el medioambiental, que podría resultar más preocupante para la administración dado el emplazamiento del municipio de Galaroza en una de las zonas de mayor protección de la provincia de Huelva. El alcalde cree que "todo tiene remedio" y que sería posible la inclusión de importantes medidas correctoras en el proyecto que se redacte, de manera que "el impacto sea mínimo".

Entre las propuestas del primer edil se encuentran desde trasplantar árboles, hasta el adecentamiento de la zona una vez que finalizaran los trabajos. "Además, hay varias opciones de trazado. Lógicamente, unas son más caras que otras, pero todo habría que estudiarlo", explica Sosa, convencido de que la peor opción sin duda sería dejar el paso del tráfico por donde actualmente está.

A Sosa no le preocupa la posibilidad de que una vez construida la circunvalación, Galaroza quede alejada del tránsito obligatorio de tráfico, algo que en épocas anteriores resultaba un elemento a tener en cuenta para la economía local y la vida de las empresas que allí se ubican. De momento, el alcalde no tiene conocimiento sobre los posibles trazados que se están planteando, ni sobre fechas y plazos que concreten más el proyecto.

Mientras tanto, desde el Ayuntamiento se articulan medidas que puedan paliar la peligrosidad de esta travesía. "Vamos a solicitar pasos elevados para peatones, que obliguen a los coches a cruzar más despacio", explica Sosa.

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