La falta de liquidez obliga al Ayuntamiento a dilatar los pagos

  • El alcalde achaca los problemas financieros a la demora de las subvenciones y anticipos de la gestión tributaria

El Ayuntamiento de Bonares está trabajando en la confección de un presupuesto capaz de hacer frente a la crisis y perpetuar la línea de superávit registrado por la institución en los últimos 30 años. El objetivo inicial del equipo de gobierno es elevar el documento económico a la próxima sesión plenaria, donde también se pretende dar a conocer un grueso de medidas encaminadas a la contención del gasto del público.

Cabe destacar que la falta de liquidez ha comenzado a hacer sus primeros estragos en las arcas municipales, lo que ha derivado en que los pagos hayan pasado la horquilla de entre 60 y 90 días hasta alcanzar de media los 120.

Aún así el alcalde socialista Juan Antonio García matiza que todo responde a un problema de liquidez achacable a "la demora en las subvenciones y los anticipos de la gestión tributaria", si bien ello no es extrapolable a la salud financiera de la corporación, que es en términos generales goza de "buena salud".

Además, con respecto a la Participación de Ingresos del Estado (PIE), Bonares podrá compensar la presumible bajada de ingresos en este concepto con el aumento de población registrado en por padrón, que ya se supera la barrera de los 6.000 habitantes.

De este modo, a priori, sólo el desplome de los ingresos en concepto de licencia de obras se verá afectado por la omnipresente crisis.

Con estos datos sobre la mesa el gobierno local trabaja en la elaboración de unos presupuestos "sin aumento" de las tasas municipales más allá del IPC previsto. No obstante, la pretendida cuadratura del círculo no será posible aún logrando la difícil empresa de estabilizar y mantener los ingresos en este concepto, dado que la cobertura de servicios deberá de verse aumentada para satisfacer las demandas de estos nuevos ciudadanos, lo que hace vaticinar un desembolso mayor.

Para evitar este descuadre, el edil socialista apunta que se ha optado por "congelar los sueldos de los altos cargos, así como el capítulo 2 del presupuesto". Por contra las retribuciones de los funcionarios "sólo aumentará en un 2%".

De igual forma, el alcalde se compromete a diseñar un presupuesto de carácter social, en el que ya se ha programado el aumento de un 6% las ayudas al trasporte de alumnos que cursas sus estudios fuera de la población, así como las ayudas a personas con dificultades económicas; partida, esta última, que se verá incrementada en torno a un 30 por ciento y que tiene como fin amortiguar las necesidades de la ciudadanía y el de aquellas personas que más están siendo castigadas por los efectos de la crisis.

En el otro lado de la balanza se plantea la extinción de las subvenciones de carácter extraordinario, si bien aquellas genéricas y de periodicidad anual subirán conforme al IPC.

Por último, las inversiones representará el capítulo más castigado, al menos en lo que respecta a la dotación municipal. El objetivo es amortiguar sus efectos con los recursos provenientes del Fondo Estatal de Empleo, gracias al cual las arcas municipales se verán inyectadas con 991.554 euros, a los que habrá que sumar 176.505 euros del Programa de Transición al Empleo de la Junta (Proteja), más una subvención de 13.000 euros destinadas al fomento del empleo.

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