La climatología impide molturar aceite ecológico a la cooperativa

  • En esta campaña sólo se ha podido recolectar 25.000 kilos de aceitunas, una cuarta parte de las previsiones estimadas. La 'mosca' también afectó a los olivos

La cooperativa Almazara Nuestra Señora del Puerto de Zufre no ha podido conseguir este año su meta de molturar y envasar aceite ecológico, como desde la temporada anterior venían anunciando sus responsables.

Según explicó su presidenta, Guadalupe Duque, "el efecto que ha producido la climatología en el fruto no ha hecho posible que podamos alcanzar nuestra mayor expectativa, ofrecer un aceite ecológico de gran calidad". Y es que las lluvias a destiempo, por un lado, y el otoño tan templado que se ha presentado, ha hecho que las aceitunas no presenten un estado óptimo para su molturación.

El gerente de la cooperativa, Felipe Garzón, indicó que en el olivar de secano, desde el principio, se observó que la cosecha no iba a ser abundante. A esto, además, se han sumado unas temperaturas muy bajas durante el verano, lo que ha hecho que prolifere entre los frutos la mosca, un problema común en todas las temporadas, pero que en cantidades excesivas, puede resultar un auténtico problema, como es este caso.

La mosca se ha dado de forma común en todas las explotaciones de la provincia, lo que ocurre, según relató el gerente de la cooperativa zufreña, es que en el caso de esta población serrana no han podido utilizar ningún tratamiento al uso, porque esta producción es ecológica, y esta certificación limita mucho el ámbito de actuación ante una situación de este tipo. "A nivel ecológico sí hay algunas formas de tratar la mosca, pero estas fórmulas no son eficaces cuando se trata de un exceso, y ése ha sido nuestro problema", aseguró Felipe Garzón.

Entre las aceitunas recolectadas había muchas picadas, y además, la ausencia de lluvias ha provocado que los frutos se hayan caído antes de tiempo, por una maduración temprana.

Todas estas razones han llevado a los agricultores a tomar la decisión de no continuar con la recogida de aceitunas en las explotaciones de la zona. De la cosecha recolectada, se han extraído las pruebas de calidad correspondientes, que han dado como resultado una acidez excesiva. Esto, a su vez, aconsejaba buscar otras opciones para el caldo resultante, que fueran diferentes del envasado de aceite ecológico.

Por esa razón, la cooperativa ha tomado la decisión de molturar lo recolectado, sólo 25.000 kilos, lo que corresponde a una cuarta parte de lo que se estimaba que iba a resultar de la cosecha de este año. El aceite resultante se está vendiendo a grandes envasadoras, donde tras un proceso de refinado, será vendido como aceite de oliva. Con todo eso, se ha conseguido una reducción de costes para esta temporada dentro de la cooperativa, que comienza ya a pensar en la próxima campaña con mayores esperanzas.

La molturación, envasado y venta en ecológico del aceite supondría un importante impulso para el sector olivarero, que podría iniciar sus pasos para salir de la situación de crisis en la que se encuentra inmerso dentro de la comarca serrana.

El abandono del campo por parte de la población más joven, la necesidad de sustituir a esta mano de obra por personas procedentes de otros países, y las dificultades que entraña el laboreo en zonas con mucha pendiente y escasa accesibilidad, hace que, como también ocurre en otros cultivos, la rentabilidad sea cada vez menos, y muchos de los terrenos dedicados al olivar estén siendo abandonados desde hace años.

A comienzos de 2007 se registraban 2.830 hectáreas dedicadas en la Sierra al cultivo del olivar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios