golfo de cádiz

Los barcos de cerco regresarán al caladero a pescar sardina este año

  • El paro no se prolongará durante todo 2018 como proponía el ICES

  • Queda por determinar cuándo volverán las embarcaciones a faenar y las cuotas para España y Portugal

Descarga de sardina en el puerto pesquero de Isla Cristina. Descarga de sardina en el puerto pesquero de Isla Cristina.

Descarga de sardina en el puerto pesquero de Isla Cristina. / h. información

El caladero de la sardina no permanecerá cerrado indefinidamente. España, Portugal y la Comisión Europea han alcanzado un acuerdo para reabrirlo este mismo año. Así lo ha confirmado a este periódico el presidente de la cofradía de pescadores de Isla Cristina, Mariano García, aunque no han trascendido más detalles.

Evitar el cierre del caladero era el objetivo de los pescadores que faenan la sardina, que se han mostrado partidarios de reducir la cuota si se evita suspender su captura en 2018, como proponía el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), que en su último informe recomendó prohibir por completo su pesca. En el peor de los escenarios, el parón podría prolongarse durante 15 años para dar tiempo a la sardina a recuperarse.

La Comisión Europea acuerda la reapertura con los gobiernos de los países afectados

Según el organismo científico, la población de esta especie ha sufrido un fuerte desplome y se hace necesario detener su captura todo este año para permitir que se reproduzca y recupere.

El Gobierno español y el portugués presentaron en enero en la Comisión Europea un plan estratégico para eludir la captura cero de la sardina, como reclaman algunos organismos científicos por ser una especie en riesgo de extinción. En lugar de prohibir totalmente la pesca, los dos países proponen mantener una moratoria hasta el próximo 1 de junio y capturar sólo entre 13.500 y 15.000 toneladas.

La pesquería de la sardina se cierra habitualmente entre el 1 de enero y el 1 de marzo. Al prolongar la moratoria, se daría más tiempo a la especie para recuperarse y se aprovecharía en verano, cuando tiene más grasa y está en su mejor momento.

España y Portugal consideran que estas medidas permitirían una pesca sostenible y evitarían un varapalo a los pescadores de cerco.

El sector del cerco andaluz entiende que el recorte debe ir acompañado de la reclamación de una gestión independiente por parte del Golfo de Cádiz.

Considera que es preciso que el ICES realice un estudio individualizado en el caladero andaluz, ya que la situación es distinta a la del conjunto del caladero hispano portugués. Según el sector, el stock del Golfo de Cádiz es estable y difiere de la situación de Portugal o del caladero gallego y cantábrico y asegura que si ya la cuota del pasado año era insuficiente, una reducción para este será perjudicial, aunque considera esta medida un mal menor ante la posibilidad del cierre del caladero.

Los cerqueros consideran que el cierre a lo largo de todo el año sería una "catástrofe" para el cerco, compuesto por 84 barcos que proporcionan al sector alrededor de 1.000 empleo directos, más los indirectos.

La reducción de la cuota, junto a esa gestión independiente, permitirá al sector del Golfo de Cádiz tener una mejor programación y organización durante todo el año, afirman los pescadores.

Con todo, si el cierre del caladero ha quedado descartado, falta ahora por conocer cuándo podrán volver a faenar las embarcaciones, así como la cuota que se asigna a Portugal y España, y a su vez al Cantábrico Norte y al Golfo de Cádiz.

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