Palos de la frontera

Solemne acto de imposición de las medallas de oro de la ciudad

  • El alcalde, Carmelo Romero, destaca el "trabajo" de las hermandades, la "solidaridad" de los Padres Blancos y la "implicación desmesurada de Juan Manuel Díaz Cabrera por el desarrollo local"

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Palos de la Frontera celebró ayer uno de sus días grandes con la imposición de las medallas de oro de la Cuna del Descubrimiento. Un acto que se inició pasada la una de la tarde en una abarrotada Casa de la Cultura en medio de gran expectación popular.

La comitiva palerma llegó precedida por la banda de música hasta el recinto ferial, donde esperaban los invitados y representantes institucionales.

En esta ocasión, los galardonados han sido la Hermandad de Nuestra Señora de los Milagros, la Hermandad del Rocío y la Hermandad de Padre Jesús, así como los Padres Blancos de Mazagón. Pero entre los reconocimientos populares había este año uno especial, Juan Manuel Díaz Cabrera, máximo responsable en Huelva de Cepsa y de la Refinería La Rábida. Para él fueron no sólo las palabras de elogio del alcalde de Palos, Carmelo Romero, sino de numerosos asistentes entre los que encontraban el gabinete de Cepsa y el presidente de AIQB, Gerardo Rojas.

El acto de imposición de medallas no defraudó al numeroso público que ocupaba la Casa de la Cultura y que obligó a muchos de los asistentes a tener que contemplar el transcurso del mismo desde fuera del salón cultural.

El alcalde palermo llegó como mandan los cánones, al son de la música local, junto a su equipo de gobierno, protagonizando un desfile que discurrió por la calle principal de la localidad. Y declaró abierto el acto en honor de los premiados con el pasodoble de Palos, que hizo las delicias del respetable.

Acto seguido, Romero, que ofició de anfitrión y maestro de ceremonias, dio paso a un conjunto de vídeos que repasaban las vivencias de Juan Manuel Díaz Cabrera y de las hermandades palermas, ligadas a la más pura tradición local. Los galardonados agradecieron el detalle unánime de la Corporación Local y se comprometieron a seguir trabajando por Palos y el progreso de sus gentes.

Carmelo Romero aseguró que Palos tiene una deuda con las personas que trabajan por su bienestar y "esta medalla de oro que hoy le imponemos es poco para lo que ellos hacen por nosotros". Romero valoró el trabajo de las hermandades, de todas sus directivas, en pro de la promoción cultural y religiosa, además del cuidado del patrimonio local. También tuvo palabras emocionadas para los Padres Blancos y en especial para el ya desaparecido Padre Ildefonso, verdadera alma mater de la puesta en marcha del progreso educativo de Mazagón. "A ellos le debemos su enorme desvelo por la educación de los más necesitados", dijo el alcalde.

Pero entre los galardonados había ayer una persona enormemente feliz: Juan Manuel Díaz Cabrera, director de Cepsa.

El alcalde dijo de él que "es ya un palermo más", no en vano lleva en La Rábida cuarenta y dos años de una brillante carrera profesional. Romero subrayó que "Díaz Cabrera se ha implicado de forma desmesurada por esta tierra y era necesario reconocerlo públicamente".

Por su parte, Díaz Cabrera resaltó que "esta medalla implica un reto personal para el futuro, un mayor compromiso con el pueblo" y añadió que "mi relación con Palos y la Refinería han sido siempre los protagonistas de primer nivel en mi vida profesional y particular".

No dejó pasar el responsable de Cepsa confesar el que ha sido su objetivo desde que llegó a esta tierra: "Vecindad y buena convivencia". "Una relación, dijo Díaz Cabrera, pro-activa y responsable, que me ha llevado a formar parte de este municipio y ser un vecino más. Por eso quiero que me veáis no como el director de Refinería sino como un palermo más que ama y siente nuestro pueblo".

Díaz Cabrera repasó las aportaciones culturales y educativas que realiza Cepsa, un compromiso que seguirá firme.

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