Saquean diez veces en dos años una misma casa de campo

  • Los ladrones han entrado en la vivienda en tres ocasiones sólo en lo que va de 2018

  • Los propietarios están hastiados y ya ni presentan denuncias

Una familia de Cartaya ha mostrado su impotencia tras asegurar que una casa de campo de su propiedad ha sido objeto de una decena de saqueos, robos y actos vandálicos hasta en una decena de ocasiones en los dos últimos años.

Según ha señalado a Huelva Información uno de los miembros de dicha familia, cuya casa de campo se encuentra en una finca situada en el paraje conocido como Huerta los Pinos, al sur del término municipal de Cartaya, el último saqueo se produjo la pasada semana y "como ya no hay nada que robar, arrancaron todos los sanitarios del cuarto de baño para llevarse las tuberías metálicas de las conducciones de agua". Igualmente, prosigue, "arrancaron hasta los marcos de madera de las puertas de las distintas estancias de la casa".

También ha afirmado que la casa ha sido objeto de hasta una decena de robos en los dos últimos años y que en lo que llevamos de 2018 "ya han entrado en tres ocasiones". En este sentido ha apuntado que "al principio lo denunciábamos, pero ya es tal la impotencia que tenemos que ni perdemos el tiempo en ello".

Durante los dos últimos años, y en los distintos saqueos de que ha sido objeto la casa de campo, esta familia de Cartaya asegura que "se han llegado a llevar la puerta principal de acceso al inmueble y las ventanas, así como hasta tres cocinas de distinto tipo, además de barbacoas y otros objetos y enseres personales". En este sentido sospechan que los primeros actos delictivos "podrían responder al robo de elementos de metal para su posterior venta", ya que se llevaron puertas, ventanas y todo lo que hallaron de metal en la casa, pero los últimos hechos "parecen más bien responder a actos vandálicos". De hecho, añade, "cuando se llevaron la puerta principal de hierro y todas las ventanas, las sustituimos por otras de tablero marino para evitar que se las llevasen, en lo que nos gastamos casi 500 euros, pero no ha servido para nada porque parte se lo llevaron y parte lo han destrozado".

Por otra parte ha señalado que "ya esta última vez ha sido horroroso y como no había absolutamente nada que llevarse, han destrozado prácticamente todo el mobiliario, quemando parte del mismo en el interior de la propia casa y tirando por los alrededores de la misma el resto, dejando en una de las paredes interiores numerosas pintadas entre las que puede leerse Aquí vive Satanás".

También asegura que "han arrancado buena parte de la azulejería de la cocina" y "se han llevado hasta el fregadero después de extraerlo de la encimera".

Los propietarios de la casa calculan que reponer todo lo que se han llevado y arreglar lo destrozado podría costarles casi 10.000 euros, por lo que no saben qué hacer. Y es que según sus palabras "gastarnos otra vez el dinero para dejarlo de nuevo todo a merced de estos sinvergüenzas no tiene sentido". "Vivimos en la más absoluta de las incertidumbres" apostillan.

Los propietarios del inmueble han detallado finalmente que se trata de una pequeña casa de campo en la que no reside nadie habitualmente y que usan para ir a pasar algunos fines de semana al campo. En la misma finca también tiene la familia estabulados varios equinos, los cuales "nunca han sufrido daños". Además, en el terreno que rodea la casa tienen un huerto en el que cultivan forrajeras para alimentar dichos animales, por lo que acuden a la misma "prácticamente a diario" bien a mantener el huerto, bien a dar de comer a los animales.

En lo que llevamos de año los campos de Cartaya han sido objeto de sucesos muy similares. De esta forma, el pasado día 18 de enero fue saqueada otra casa de campo en la que sí residen habitualmente sus propietarios. De ella se llevaron los cacos efectos por valor de 6.000 euros, entre ellos una escopeta de cartuchos, además de 500 euros en metálico. Dicha vivienda se encuentra situada en un paraje conocido como Casita de Corpas, en el camino de Valdeflores, y el robo se produjo cuando la familia se encontraba ausente por haber acudido a una fiesta de cumpleaños. Cuando llegaron a la casa, relataron, se encontraron todo "absolutamente registrado y tirado", y la reja de una de las ventanas "literalmente arrancada de cuajo de la pared", para lo cual según su testimonio habían usado una viga de hierro con la que hicieron palanca.

Por otra parte el día 25 de enero otra casa de campo, también habitada habitualmente por una familia, fue desvalijada cuando sus moradores no se encontraban en ella.

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