Rumbo vuelve a impedir las labores de mantenimiento de las presas mineras

  • La Guardia Civil levanta atestado y Emed Mining pone los hechos en conocimiento de la autoridad judicial · Los trabajadores inician un nuevo encierro en Corta Atalaya para reclamar la reapertura de la mina

Emed Tartessus denunció ayer ante la Guardia Civil un nuevo bloqueo de Rumbo a las empresas encargadas del mantenimiento y mejora de los depósitos de estériles. La multinacional asegura que las reparaciones suponen una inversión de 400.000 euros y se consideran necesarias dentro de las tareas de cuidado y mantenimiento y seguridad que la compañía minera lleva a cabo en las instalaciones.

Tras denunciar el bloqueo, que afectó a la empresa Movimientos de Tierras Nuestra Señora de Consolación y no así a Emed y Eptisa, la multinacional recordó que, según una resolución administrativa, es la encargada de estos trabajos de seguridad. Además de a la Benemérita, ha trasladado los hechos a la autoridad competente y al Juzgado de Valverde.

Emed Tartessus denunció una vez más los trabajos de bloqueo, oposición y obstrucción que vienen protagonizando las empresas copropietarias de la zona Rumbo 5.0 y Zeitung.

Coincidiendo con estos hechos, cinco trabajadores de Emed, promotora de la reapertura de la mina de Riotinto, iniciaron ayer por la mañana un encierro indefinido para reclamar a la Junta de Andalucía que autorice la transmisión "de una vez por todas" de los derechos mineros a la empresa. Entre los encerrados se encuentra el presidente del comité de empresa, José Antonio Angera.

La iniciativa de los mineros no ha caído bien en el Gobierno andaluz, que no ve con buenos ojos estas movilizaciones a menos de dos semanas de los comicios autonómicos y ha comenzado a enviar mensajes tanto a la empresa como a UGT para que se reconduzca el encierro.

Hace justamente un año, estos trabajadores protagonizaban otro sonoro encierro a 200 metros de profundidad en el túnel calle 14 de Pozo Alfredo con el mismo objetivo. Entonces, tardaron cuatro días en volver a ver la luz del sol tras el compromiso de la Administración regional para desbloquear la cuestión de los derechos mineros a la vez que advertía de la baja calidad del cobre, así como de las garantías sociales que imponía a la empresa interesada para seguir adelante con el proyecto.

A Angera, que ve indispensable la transmisión de los derechos mineros para seguir adelante con el proyecto, le parece vergonzoso que después de un año sigan en la misma situación. "Esto no es normal, se mire por donde se mire. Después de 12 meses seguimos en el mismo punto: esperando los derechos mineros para poner en marcha el proyecto. La documentación que se ha entregado es más que suficiente para conceder la transmisión de inmediato", se queja amargamente.

El delegado del Gobierno andaluz en Huelva, Manuel Alfonso Jiménez, aseguró un día antes de la protesta sindical que Emed Tartessus tendría la autorización para explotar las minas de Riotinto a comienzo del próximo otoño, como muy tarde, a la vez que pedía paciencia a todos porque la apertura de esta mina es un asunto tan complejo que precisa de la seguridad suficiente para no errar en el intento.

En estos momentos, la Junta de Andalucía se encuentra estudiando la Autorización Ambiental Unificada (AAU) para el Proyecto Río Tinto (PTR) que Emed Tartessus presentó en la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía hace poco menos de un mes con la intención de seguir adelante con su proyecto.

Los trabajadores insisten en que este trámite administrativo no impide a la Administración regional conceder los derechos mineros para que la empresa pueda avanzar en su proyecto. "Estamos perdiendo un tiempo muy valioso que la empresa podría invertir en otros asuntos, como la formación de los desempleados de la comarca para la ocupación de futuros puestos en labores mineras", advierten.

El anterior encierro, hace un año, se produjo a dos meses de las elecciones municipales y los alcaldes de la Cuenca Minera (entonces todos del PSOE, excepto el primer edil independiente de Nerva) se movilizaron para mediar ante la Junta de Andalucía y resolver el encierro tras 100 horas de reuniones interminables entre sindicato, empresa y Junta.

Esta vez, la protesta tiene lugar en plena campaña electoral para las próximas elecciones autonómicas de 25 M y la mayoría de los alcaldes de la zona ya no son socialistas, excepto el entonces alcalde independiente de Nerva, Domingo Domínguez, ahora en las filas del PSOE y el primer edil de Berrocal y presidente de la Mancomunidad Cuenca Minera, Juan Jesús Bermejo, que aún no han querido pronunciarse sobre este nuevo encierro.

El resto de partidos políticos en la comarca, a través de sus primeros ediles, Rosa Caballero (PP), de Riotinto; Marcos Toti (IU), de Zalamea y Francisco Cuaresma (PA), de El Campillo, volvieron a exigir a la Administración regional que, en la medida de lo posible, acorten los plazos para la transmisión de los derechos mineros que permita la reactivación de la explotación.

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