Profanan y destrozan tumbas en el cementerio de Bella Vista

  • El campo santo, propiedad de la compañía minera, se encuentra en un total estado de abandono y necesita una urgente actuación para propiciar su conservación

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La tumba número 24 del cementerio de 'los ingleses' del barrio de Bella Vista de Minas de Riotinto ha sido profanada y destrozada. En su interior reposan los restos del joven alemán Federico Carlos Fernando Nielsen, que era mecánico-ajustador del ferrocarril del Buitrón a San Juan del Puerto y que murió en Valverde del Camino a los 21 años.

Fue el primer inquilino de este recinto que fue financiado por la Rio Tinto Limited Company e inaugurado en 1877 y que se destinó para enterrar a las personas extranjeras fallecidas en la comarca que profesaran la religión protestante.

En 1931 se hizo una ampliación del cementerio, con una separación interior por un portal sin puerta, para depositar en esa zona al personal 'staff o familiares -bien españoles o británicos- que profesaran la religión católica.

En total se contabilizan 56 tumbas, 47 de ellas protestantes y 9 católicas. El último que se enterró en la zona católica fue José Quintana Falcón, a la edad de 71 años, en 1980, mientras que en la inglesa fue el director de ya constituida Compañía Española de Minas de Riotinto S.A., Charles Robert Julian, quien falleció en 1955.

Hasta 1990, el cementerio, que se encuentra situado a unos 120 metros del barrio minero de Bella Vista, siempre ha estado cuidado y vigilado, y poseía unos hermosos jardines en la parte delantera del mismo y en un extremo del recinto. Cuando Rio Tinto Minero S.A. dejó la actividad, se inició un abandono que se palió, de alguna manera, en 1997, cuando los nuevos responsables de la MRT SAL decidieron llevar a cabo una limpieza de la basura acumulada, de los matojos, se podaron los árboles e incluso se colocó una malla metálica alrededor del cementerio para protegerlo, que en la actualidad está rota y muy deteriorada.

Sobre el año 2000, ante la denuncia realizada por vecinos de la zona, ante el destrozo que se había producido en unas diez tumbas, los mandatarios de la Sociedad Anónima Laboral volvieron a preocuparse del campo santo. Fue la última vez que se llevó a cabo una actuación para preservar su conservación e intentar mantener intactas las lápidas y las tumbas del mismo, si se exceptúa la que se realizó en 2004 con motivo de la visita de Isabel Naylor para ver la tumba de su padre, Edwin Hayes, cuando operarios municipales habilitaron sólo el acceso hasta los restos mortales del inglés que murió en 1931.

Aunque el cementerio de 'los ingleses', como así se le conoce en Minas de Riotinto, continúa siendo propiedad de los propietarios de la compañía minera, los vecinos han solicitado en múltiples ocasiones a los responsables municipales del Ayuntamiento que asuman su gestión.

Y es que no sólo se ha profanado en los últimos meses la sepultura del joven alemán (como se puede apreciar en la imagen superior), sino que han sido destrozadas lápidas de mármol en dos más, las que llevan el número 1, de T.G.D., y la 23, de M.L.C.

Los autores de estos daños buscan objetos de valor y para ello no dudan en romper los viejos vestigios del pasado inglés por Minas de Riotinto. Por ello, los vecinos de la localidad reclaman al Ayuntamiento que asuman su gestión hasta que la actual propietaria de estos terrenos, lleve a cabo algún tipo de actuación concreta.

A lo largo de los últimos años, el cementerio ha recibido la visita de numerosos familiares que han querido conocer dónde se encuentran enterrados los restos de sus antepasados, es por ello, que el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento minero debería afrontar su restauración, porque no sería descabellado pensar que este recinto formarse algún día parte que la ruta turística que realiza la Fundación Rio Tinto en la localidad, dado su valor histórico.

Incluso se ha dado el caso que un ciudadano de la localidad, Felipe Luzón, ante la situación en la que se encontraba el campo santo anunció hace un par de años su intención de comprarlo para preservar la tumba de su padre, aunque al final esa iniciativa no salió adelante, pero nunca se ha logrado adecentar el cementerio.

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