Palos viaja al pasado medieval

  • La VIII Feria Medieval del Descubrimiento de Palos de la Frontera abre un año más las puertas del castillo para acoger a más de un centenar de puestos y actividades al más puro estilo de la época

Los palermos se sienten orgullosos de la gran gesta descubridora que realizaron algunos de sus antepasados y así lo demuestran durante estos días, cuando Palos de la Frontera festeja la vuelta al pueblo de Martín Alonso Pinzón y sus marineros procedentes del nuevo mundo. La Niña y La Pinta atracaron en el puerto onubense el 15 de marzo de hace ya 515 y los habitantes del municipio de entonces las recibieron con festejos que, desde hace ocho años, los residentes que habitan hoy el municipio rescatan del olvido el último fin de semana de marzo. Desde ayer hasta la noche de hoy, Palos de la Frontera celebra su VIII Feria Medieval de los Descubrimientos con más de un centenar de puestos sitiados por las cortesanas y los caballeros que pasean por las sinuosas calles dentro de la muralla, al más puro estilo de antaño y con muchos de los enseres del medievo. Un molino de agua, el tradicional herrero y un escultor en piedra son algunas de las curiosidades que se mezclan entre tenderetes de aromas de la India, artesanía, pan, enormes ollas en las que cocinan pulpos enteros o inmensas planchas en las que hacen grandes trozos de carne a la lumbre del carbón.

Es la fiesta grande de Palos, así le gustan decir en el pueblo. Según comentaban los vecinos en la mañana de ayer, mientras bromeaban con sus conciudadanos sobre sus peculiares atuendos, "todo esto es posible gracias a la colaboración de todo el pueblo. Algunos participan en el desfile, otros montan y regentan los puestos que cada año llenan las calles que rodean la iglesia y otros, todos los demás, nos vestimos con ropas medievales. Así, somos nosotros los que hacemos esta fiesta de la que nos sentimos orgullosos y que cuidamos cada año".

De pronto, alrededor de las 12:30 h., Martín Alonso Pinzón hacía su entrada en la plaza mayor del lugar acompañado por un gran cortejo que vitoreaba la hazaña de los marineros. El pregonero encabezaba el desfile. Detrás, nobles, cortesanas, guerreros y una tribu de indios importados directamente del nuevo mundo cerraban el cortejo entre tambores y trompetas que emulaban los sonidos del medievo. Todos ellos saludaron a los presentes, risueños y sorprendidos por lo peculiar y auténtico del espectáculo mientras intentaban acariciar a los halcones que un grupo de cortesanas portaban en sus manos. Tras hacer el tradicional recorrido por todas las calles en torno a la iglesia, el cortejo se reunió a las puertas del templo donde el pregonero, con voz firme y emulando el tono de lectura de la época inauguró oficialmente la feria "por orden del señor alcalde".

Así comenzaba ayer en Palos una de las ferias medievales más importantes de la provincia y, con ello, se abría el tiempo de las muchas actividades que se celebrarán en el marco de esta celebración. Una exhibición de lucha medieval abrió el carrusel de espectáculos que se darán cita en torno a la iglesia. En torno a las 14:00 h., residentes y visitantes volvieron a congregarse, cerveza y tapa en mano, a las puertas del templo para admirar la curiosa exhibición que hizo las delicias de los presentes. Las actuaciones continuaron durante el todo el día de manera que construyeron una ciudad medieval en pleno siglo XXI. Seguidamente, 'El Desván' interpretó 'El ciego y el Lazarillo' en la Plaza de la Iglesia y en la Plaza Juan Pablo II, atestadas de gente que se arremolinaban en torno a los actores bajo un sol radiante que invitaba a probar los licores que ofrecían los tenderos.

Ya por la tarde, los talleres y juegos medievales infantiles sacaron las fachas a los pequeños cortesanos y cortesanas que deambulaban desde temprano por esta peculiar ciudad medieval construida, con orgullo, por todos los habitantes de Palos.

Para los más atrevidos, a las cinco de la tarde, cuatro especialistas hicieron una exhibición de cetrería, es decir, crearon un espectáculo con cuatro halcones en el que hicieron participar a los presentes.

Música, más teatro, más exhibiciones y, al fin, una adoración a los dioses completaron el día de ayer en el que Palos de la Frontera volvió al medievo en honor a la hazaña descubridora de uno de sus más ilustres conciudadanos, Martín Alonso Pinzón.

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