María Asunción Moya, la primera pregonera de la Semana de Pasión

  • En su alocución recordó el escaso papel que la mujer tenía en las cofradías

La Semana Santa de Aracena se inició este año 2008 con un hecho que sin duda pasará a la historia. Por primera vez, el pregón de inicio de la Semana de Pasión de esta localidad ha tenido voz femenina. María Asunción Moya Maya ha sido la encargada de dar por comenzado el que sin duda es uno de los momentos más esperados por los vecinos de esta población, y de forma más especial por los hijos de Aracena que durante el resto del año permanecen fuera de su tierra.

María Asunción Moya fue presentada en el acto solemne, que tuvo lugar en la Iglesia de Santa Catalina, por su amigo Joaquín Carrasco, quien aseguró sentirse orgulloso y feliz por este momento. Carrasco desgranó una a una las virtudes de la pregonera, que cuenta con un extenso currículum profesional -actualmente imparte docencia en la Universidad de Huelva-, fruto de los numerosos esfuerzos que desde bien joven ha realizado para conseguir sus metas y objetivos.

De manera especial, destacó su espíritu luchador ante las adversidades, y su unión especial a la Semana Santa de Aracena, y sobre todo a la Cofradía del Santo Entierro.

El pregón tuvo un emotivo y hermoso discurso que, como se encargó de anunciar su autora antes de iniciarlo, recogía la Semana Santa aracenense desde la visión de mujer y de madre. En el primer aspecto recordó el escaso papel activo que en décadas anteriores tenía la mujer dentro de las cofradías y en las estaciones de penitencia, a la vez que reconoció la tremenda labor que realizaban en la preparación de esta fiesta, y en el apoyo a los esposos, hijos y hermanos, tanto en los recorridos de las procesiones como en los días previos. No podíamos procesionar acompañando a Cristo y su Madre, cuando precisamente fueron mujeres las que lo acompañaron en su pasión", exclamó en su pregón María Asunción Moya.

Por ese motivo, y porque ella misma vivió en su juventud esta discriminación de la mujer en la Semana Santa, ahora supone para ella un tremendo orgullo tener la responsabilidad de abrir esta fecha, y de allanar a la vez el camino de futuras mujeres, que tendrán un papel como el que en esta ocasión desempeña ella en la localidad serrana.

La pregonera realizó un conmovedor recorrido por los mejores instantes de la Semana de Pasión aracenense. Supo describir con gusto y con especial emoción no sólo momentos especiales para todos los cofrades, sino que también hizo especial hincapié en lugares, que para ella tienen una vida y una magia especial. Sitios que son especialmente significativos para cada una de las cofradías que procesionan en la capital serrana.

La Virgen, en cada una de las advocaciones que se ven representadas en la Semana Grande de su pueblo, tuvo especial protagonismo en el texto de María Asunción Moya, que supo entender el dolor de una madre ante el sufrimiento de su hijo.

"En cada hombre que llora está su hijo clavado en la Cruz", dijo en su pregón. "Es madre de todos: los que sufren, los enfermos, los solitarios, de los que no tienen consuelo", continuó la pregonera.

María Asunción Moya terminó un pregón que sin duda hizo brotar lágrimas y suspiros de un numeroso público que no dudó en acompañarla en este momento tan especial, con el deseo de que su alocución "nos ayude a vivir intensamente la Semana Mayor del cristianismo, a celebrar la vida, porque lo importante no sólo es vivir, sino también saber para qué se vive".

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