Manuel Romero Boza rememoró el pasado cofrade durante el pregón

  • El pregonero fue presentado por Pedro Caballero ante un abarrotado foro que valoró las vivencias cristianas

Buscar un calificativo como seña de identidad del pregón de la Semana Santa de Valverde del Camino que pronunció el domingo Manuel Romero Boza no es difícil. La sencillez y la sinceridad de sus vivencias marcaron una alocución donde estuvo también reflejada la esencia transmitida a través de su familia. La esencia de la fe cristiana y de las tradiciones como la Pasión de Cristo.

El pregonero fue presentado por un amigo, Pedro Caballero, que dijo desde el atril el verdadero sentir de la palabra de Romero Boza: "El nos enseñará ese rostro de Dios que el rey David buscaba y que su familia y él mismo, también buscaron a través de la faz doliente y serena del Cristo de las Tres Caídas, siguiendo la senda cristiana de su antepasada Rosa Rite".

Ante las autoridades civiles, eclesiásticas y militares, el pregonero comenzó dirigiendo su palabra a los verdaderos protagonistas de las estaciones de penitencia. Y sobre todo a quienes forjaron en su persona las creencias cristiana y de la pasión de cristo según Valverde. "Hay diferentes formas y edades de que llegue uno a ser cofrade, unos por una promesa, otros por un hecho grave ocurrido en su familia y muchos, cual es mi caso, por haber nacido en una familia que desde niño me fue educando, enseñando, animando a participar y disfrutar de esta celebración. En este aprendizaje fueron y son fundamentales mi madre, Ana María, mi padre Diego, mi abuela Reposo, mi abuelo Manuel y como no, su hermano, mi tío Diego".

Participar en una estación de penitencia tiene un sentido claro para el pregonero.

El respeto al sitio, el silencio, la obediencia a los cargos de la cofradía… "Para mi, que siempre he sido capirucho de a pié, la penitencia siempre me ha servido para tranquilizar mi mente, reflexionar de mis comportamientos y enfrentarlos a la palabra de Dios, observar a mi alrededor y mirar directamente a los ojos de las personas, pudiendo apreciar esas miradas entrañables, desgarradoras, indiferentes o sorprendentes que nos da la Semana Santa. Es el momento perfecto, ya sea debajo de un capirote o de un costal, de mirar hacia dentro, de tener generosidad con los demás y no figurar, de entregarle al pueblo una expresión de respeto a unas ideas, a unos hechos que definen y marcaron a todo el pueblo cristiano y que son el estandarte de nuestra fe", señaló.

Recuerdos de familia y sobre todo la verdadera razón de ser de una hermandad fueron otros de los pasajes que el pregonero desgajó en su intervención ante un público agradecido que aplaudió su pregón. La Banda Municipal de Música de Valverde, dirigida por Antonio Garrido Pazos, interpretó varias marchas entre ellas, el popular siete, una marcha fúnebre de autor desconocido.

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