"Esperemos que la puerta abierta sirva para los otros padres que han objetado"

  • Satisfacción en la familia del joven de Bollullos que no deberá ir a clase de Educación para la Ciudadanía

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La familia de Manuel Flores Limón y María Dolores Cano se ha convertido en noticia nacional en plena campaña electoral. Desde el martes, los medios de comunicación han dejado 'aparcados' por unas horas a los candidatos que concurren a los comicios del sábado y se han dado cita en la casa de este matrimonio en Bollullos par del Condado. El motivo, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que ha reconocido a los padres de José Joaquín Flores, que cursa tercero de ESO, a ejercer la objeción de conciencia frente a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC).

Tras de varios mes de litigio (en junio del año pasado presentaron el recurso) los padres del joven estudiante han conseguido que su hijo no deba cursar la asignatura y por lo tanto quede exento de ser evaluado de la misma, aunque ayer la Fiscalía anunció su intención de recurrir la sentencia del TSJA. En cualquier caso, Manuel Flores y María Dolores Cano se mostraban ayer muy satisfechos con el resultado obtenido inicialmente. "Hemos trabajado y luchado mucho pero ha merecido la pena. Ha sido necesario mover muchos papeles, hacer muchas fotocopias, pero estamos muy contentos", enfatizaba la madre de joven estudiante.

La familia de José Joaquín sabe que ha abierto una puerta, que lo suyo sienta un precedente y que después de la suya hay en España alrededor de 25.000 familias que esperan una sentencia similar, porque al igual que Manuel y María hay muchos padres que han objetado por considera que Educación para la Ciudadanía no se ajusta a sus creencias religiosas católicas.

En su cruzada, la familia de Bollullos ha recibido ayuda del Foro Español de la Familia y el apoyo y el ánimo de muchos particulares que como Manuel y María sostienen que los padres son los primeros educadores y que tienen derechos a educar a sus hijos en sus valores espirituales y morales.

"Nuestro hijo no tiene que estar obligado a recibir una asignatura con la que no estamos de acuerdo. Los padres tenemos derecho a la libertad religiosa", afirma la madre de José Joaquín, que confiesa también que no esperaba que el resultado de la acción emprendida por su familia pudiera cobrar la dimensión que ha tenido ante la opinión pública.

La familia al completo, los padres y sus seis hijos, se reunían ayer una y otra vez en torno a la mesa del comedor para recibir a los medios de comunicación y dar fe de que la sentencia es "un regalo que han recibido del Señor". Quizá la escena deba repetirse en múltiples ocasiones, ya que los padres han planteado seis objeciones de conciencia, una por cada miembros de la prole, contra la asignatura. El recurso debe presentarse de forma personalizada y no en bloque o en conjunto.

Por el momento, sólo uno de ellos cursa Tercero de ESO, pero en breve lo hará otro y después tres más y además es posible que el aprendizaje de esta materia se extienda a otros niveles educativos. Así, va a proseguir la lucha en el seno de este linaje para salvaguardar sus convicciones y su libertad ideológica y religiosa.

La medida cautelar que exime a José Joaquín de asistir a clases de Educación para la Ciudadanía se prolongará hasta que quede resuelto definitivamente el litigio, que también han planteado otras familias de Bollullos del Condado y de otras poblaciones de la provincia onubense.

Tras la 'buena nueva' recibida, Manuel y María Dolores animan a resto de los padres que se encuentran en su situación y les mandan como mensaje que "no decaigan, que merece la pena" y a aquéllos que están indecisos que den el paso adelante y que luego recibirán su recompensa.

Varios son los argumentos del TSJA para autorizar a ejercer la objeción de conciencia contra la asignatura, uno de ellos es que los contenidos de Educación para la Ciudadanía supone una "ética cívica distinta de la personal, creada por el Estado e impuesta a través del sistema educativo".

El propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reconocido el derecho de los padres a que se respete la educación de sus hijos en sus convicciones religiosas y filosóficas. Es más, reconoce que es al Estado y a cada centro docente al que corresponde suministrar a los padres la información necesaria para que puedan ejercer su derecho a educar a sus descendientes. En el caso de España, esa información no se ha suministrado y, además, los contenidos tienen un alto grado de indefinición, lo que no facilita el ejercicio de los derechos de los padres. Por encima de cuestiones técnicas y legales la familia de José Joaquín está de enhorabuena.

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