Ecologistas instan a la Junta a que prohíba las candelas y fumar

  • Juan Romero afirma que los fuegos se deben a la "pura y dura negligencia"

El representante de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, afirma que los incendios que año tras año se suceden en las zonas de "máxima conservación" del Espacio Natural de Doñana se deben a la "pura y dura negligencia", que imputa, en gran parte, a la Junta de Andalucía por no tomar las medidas adecuadas para poner fin a estos siniestros.

Para el representante ecologista, lo más preocupante de todo ello es que los incendios se localizan en la zona conocida como Cerro del Trigo, "donde existe un alto riesgo de que el fuego avance con rapidez debido a las características especiales del terreno". Explica que se trata de una zona de pinares en la que no se interviene para dejar que la naturaleza actúe. Esto hace que entre la masa de pinares haya gran cantidad de biomasa de los propios pinos que, en caso de incendio, hace de perfecto combustible para propagar el fuego. Ante esta circunstancia, el representante ecologista recomienda a la Junta de Andalucía que lleve a cabo una mínima intervención en esta zona pinares con el objetivo de reducir el riesgo de incendios.

Pero, además, considera que el Gobierno andaluz debería establecer medidas especiales durante el paso de las hermandades hacia el Rocío teniendo en cuenta dos factores fundamentales, como que la romería se suele celebrar en una época del año en la que existe un alto riesgo de incendios y que los peregrinos, atendiendo a la tradición, disfrutan de "privilegios" que les están restringidos al resto de los mortales como es el hecho de atravesar una reserva natural como Doñana.

Atendiendo a estos dos condicionantes, Juan Romero entiende que, por ejemplo, debería estar terminante prohibido encender candelas en el interior de Doñana "por el alto riesgo que existe de incendios y porque se trata de un espacio de máxima conservación natural". En tanto que, en todos los fuegos en los que estuvieron implicados los rocieros, la causa más probable del origen de las llamas fue un cigarrillo mal apagado, el representante ecologista entiende que otra de las prohibiciones que deberían respetar los peregrinos es la de no fumar mientras estén dentro de Doñana. Y argumenta esta propuesta diciendo que "existe una Ley que es clara y que prohibe fumar en los lugares públicos, por lo que de la misma forma se podría aplicar al interior del Parque". Finalmente, señala que la institución responsable de que se guarden estas normas debería ser la hermandad que pasan por el interior del parque, en base a la máxima de "quien quema paga".

En esta línea, Juan Romero no entiende cómo la Junta de Andalucía ha endurecido la persecución contra los responsables de los incendios en cualquier parte de la Comunidad mientras que los romeros quedan impunes.

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