El Belén viviente adelanta su apertura para ganar visitantes

Una semana antes que en anteriores ediciones. El Belén Viviente de Beas inauguró ayer su edición número 38 con la clara vocación de superar las 40.000 visitas registradas las pasadas navidades. La Hermandad de Clarines, organizadora de esta muestra, ha aumentado también un día más las jornadas previstas para las visitas escolares dada la demanda previa.

La diputada de Cultura, Elena Tobar, y la delegada provincial de Medio Ambiente, Isabel Rodríguez, acompañaron al presidente y al Hermano Mayor de la Hermandad, Rafael Ávila y José Felices, respectivamente, en la inauguración donde Tobar recordó su especial vinculación a la muestra navideña. "De pequeña pasaba las vacaciones en una casa con mis abuelos muy cerca de Beas; el momento en que yo y mis hermanos visitábamos este Belén era, sin duda, el más especial de la Navidad", relató la diputada ante los presentes antes de comenzar la visita por las instalaciones.

Ávila, que precedió en la palabra al resto de autoridades, explicó que "el Belén Viviente beasino se ha convertido ya en algo más que una fuente de recursos económicos para el funcionamiento de la Hermandad" y aseguró que "no hay, en este momento, en la provincia en estas fechas una muestra que congregue a tanto público".

Y es que esta muestra costumbrista de la Navidad alberga, en sus más de 2.400 metros cuadrados de superficie, todo un museo etnográfico vivo y didáctico, en el que además de observar las típicas escenas bíblicas, el visitante puede conocer al detalle los rasgos tradicionales de la cultura andaluza y onubense.

Tanto es así, que la organización de esta muestra ya tramita con la Junta de Andalucía la declaración de esta estampa navideña como Bien de Interés Cultural de carácter no permanente.

El lagar, la tahona del pan, la zapatería, la taberna, el talabartero, el trabajo de la mina o del puerto son sólo algunas de las escenas costumbristas a las que dan vida en torno a cuarenta niños y niñas de la localidad. Gallinas, patos, burros, palomas, vacas, cerdos, ovejas o perdices añaden, si cabe, más vida a este Belén, en el que el visitante se sumerge a través de un retorcido entramado de pasillos y galerías, oyendo todo el rato el murmullo del agua de la cascada que surte al enorme lago central.

Aunque era el tradicional puente de la Constitución el aprovechado para abrir las puertas al público, ya hoy domingo, desde las 15.30, se puede visitar el que se ha convertido en el principal reclamo turístico de este municipio de poco más de 4.200 habitantes.

La remodelación de algunas escenas como la Anunciación de la Virgen, la renovación de las reproducciones de los camellos o la incorporación de un yacimiento minero, son algunas de las novedades de esta edición.

Un año más, los alrededores de la nave donde se recrea el Belén albergarán diferentes espacios en los que las hermandades y organizaciones de la localidad ofrecerán productos típicos al visitante con los que recaudar fondos. Migas, buñuelos, tostá con sardinas, potajá con pringá, paella campera y dulces como pestiños, piñonates o roscos fritos son sólo algunos de los manjares tradicionales que se servirán los fines de semana y festivos desde hoy al próximo 6 de enero, cuando cerrará sus puertas el Belén, que ya abrió de forma extraordinaria el pasado 12 de octubre con motivo del Congreso Nacional de Belenistas celebrado en La Palma.

Estas actividades gastronómicas conformará una programación paralela a la que se unen diferentes exposiciones previstas por el Ayuntamiento de la localidad. Concretamente, desde este viernes se puede visitar en la Casa Museo de Venezuela la exposición fotográfica 'Como Agua la Memoria', de Miguel Moya.

Esta misma sede albergará durante los fines de semanas y festivos de esta Navidad la muestra 'Por conocer Venezuela', que muestra diferentes aspectos de la vida y cultura de este país, hermanado con Beas a través de la aldea de Clarines.

También estarán visitables durante las tardes de apertura del Belén, en horario de 15.00 a 17.30 horas, las obras realizadas por los alumnos del Taller Municipal de Pintura, que se exponen en el Centro de Servicios Sociales de la localidad, así como el Belén realizado por los integrantes del centro de educación de adultos Almazara.

La Asociación Cultural Seis Viñetas de la capital onubense colabora también con la navidad beasina a través de una exposición acerca de 'Los jóvenes y el cómic', que se muestra en las dependencias municipales durante estas fiestas.

A las afueras del pueblo, ya en la aldea de Clarines, también podrá visitarse en los aledaños de la ermita el Museo de la hermandad, para conocer el patrimonio e historia de la patrona de Beas.

Con el fin de acercar la información a los ciudadanos, la Hermandad organizadora del Belén ha creado una página web (www.clarines.es) en la que se detallan todas las actividades y servicios que la Navidad beasina pone al alcance quienes quieran asomarse a esta particular forma de darle vida a la Navidad.

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